sábado, 25 de mayo de 2013

EL P. HIPÓLITO DUHAMEL Y SU COLEGIO SAN VICENTE DE PAÚL EN AREQUIPA

EL P. HIPÓLITO DUHAMEL Y SU COLEGIO SAN VICENTE DE PAÚL EN AREQUIPA

En la etapa virreinal de Arequipa destacaron los colegios Santiago, de los Jesuitas, a iniciativa del vecino Diego Hernández de Hidalgo en 1578, san Francisco, de los Franciscanos, la Inmaculada, de los Mercedarios, y el Seminario San Jerónimo. De éste último -reformado por el obispo Chávez de la Rosa- saldrían figuras excepcionales como Luna Pizarro, Mariano Melgar, González Vigil, Mariano José de Arce, Benito Lazo y otros prohombres de la aurora de la República. Más adelante, a mediados de siglo, distintas órdenes y congregaciones fundaron colegios de varones y señoritas; entre los primeros, destacan el transformado de La Inmaculada en San Pedro Pascual de los Mercedarios (1898), San José (1898), Don Bosco (1905), La Salle (1931); de mujeres: Nuestra Señora del Rosario (1874), Sagrados Corazones (1887), Sagrado Corazón (Sophianum, 1900), Esclavas (1924), la Asunción (1928).

 

Dentro de la tradición educativa de la Blanca Ciudad, ocupa un puesto de honor el Colegio San Vicente de Paúl, bajo la batuta del célebre educador P. Hipólito Duhamel, celoso misionero francés de la congregación vicentina que, tras varios años de misión en China, se instala en Arequipa en 1880, situando la educación en un nivel de vanguardia por su entrega total, la renovación de material didáctico y de la metodología. Además de fundar y dirigir su célebre colegio-seminario, será rector del Seminario de San Jerónimo de Arequipa desde 1899 a 1905. Leamos su propio testimonio, a través de la memoria del colegio del año 1897:

 

"Después de las terribles pruebas y desastres de la ultima guerra, era convicción general de los verdaderos patriotas, de que para salvar la patria y prepararla a reconquistar su prestigio y perdida gloria, se debía empezar por inculcar en las masas y sobre todo en la juventud los principios de la sana moral y acendrado patriotismo. Pero como ese trabajo de regeneración nunca puede ser sólido y eficaz, sino teniendo por base la Religión; de aquí todos volvieran sus ojos hacia el clero, a su acción e influencia. Colegio gratuito destinado a cultivar las vocaciones eclesiásticas entre los niños pobres que manifestasen aptitudes e inclinación hacia la elevada dignidad del sacerdocio... De los 200 alumnos. En los estudiantes de Teología y Derecho Canónico, del Seminario mayor, en 9 años hay 6 nuevos sacerdotes... Todos los jóvenes que han ingresado a esta sección se han distinguido notablemente, no solo por su contracción al estudio y una extraordinaria del saber, sino por su amor acendrado a la virtud y sus grandes esfuerzos por adquirirla y hacerse dignos de su nobilísima vocación. De esos ordenandos 20 han sido ya ungidos con el óleo santo del sacerdocio y dentro de pocos meses lo serán también otros cuatro"

 

Se habla también de la profunda reforma pedagógica acometida con la compra de material didáctico completo de Europa. Se trataba de un gabinete de física muy completo, laboratorio de Química, juego completo de cuadros de Historia Natural, 150 muestras de Dibujo natural en plancha y en relieve junto con muestras de acuarela y Dibujo lineal.[1]

 

Nuestro distinguido alumno fue recibido en el colegio-seminario en septiembre de 1884[2], donde se dedica al estudio y conocimiento de los ministerios de la Congregación de la Misión con esmero. El entonces seminarista Lissón se entrega servicialmente a las actividades iniciadas por su hermano de comunidad, el padre Hipólito Duhamel Es así discípulo de este y del padre José Domingo César, llegado a Arequipa en calidad de Capellán del Orfelinato el 16 de diciembre de 1877. Responde al profundo llamado de servir a los pobres en medio de la Congregación de los Lazaristas, Vicentinos, Paúles o Padres de la Misión. Enviado a París, ingresa en la Congregación el 18 de mayo de 1892. El 25 de marzo –fiesta de la Anunciación de Maria- de 1894 emite los votos, prosiguiendo sus estudios teológicos en Paris, donde tiene como profesor al celebre P. Pouget, eminente teólogo y profesor de Ciencias Naturales. Ordenado sacerdote el 8 de junio de 1895 en París, en la casa Madre de la Congregación de la Misión. Conviene resaltar que tuvo el privilegio –mediante rescripto de la Santa Sede-de alcanzar el presbiterado un año antes de la edad canónica de 24 años.

Este mismo año, reclamado por él celebre P. Duhamel, regresa a Arequipa donde se convierte en su brazo derecho en los colegios seminarios de la Ciudad Blanca. Allí pasará 14 años, hasta 1909, distribuyendo su tiempo entre el estudio, las clases y los ministerios sacerdotales.

Como alumno destacado estará Víctor Andrés Belaunde en 1896. Otros estudiantes, alumnos de Lissón, serán Clodoaldo Ávila, A gusto y Carlos L. De Romaña, Augusto Belaunde, Octavio Belaunde, Arturo L. De Romana, Mateo Cossío[3]. Parece que maestro y discípulo mantuvieron una cordial amistad a lo largo de sus vidas como se desprende de la correspondencia epistolar conservada. En una escueta nota en la que, desde Valencia, Monseñor le felicita a Víctor Andrés, en la ONU, con un "Bravo, su profesión fe", anota Belaunde: "Agradecido mi maestro"[4].

Además de los estudios científicos sigue varios cursos de Jurisprudencia en la UNSA. Estuvo especialmente dotado para los idiomas, dominando el francés, ingles, latín e italiano y defendiéndose en el griego. El ambiente de los Paúles era de fervor apostólico y disponibilidad misionera. Se dedican a la formación de los futuros sacerdotes en los Seminarios, la predicaron en las misiones populares, el establecimiento de la Iglesia en los países de misión. Ya en Arequipa, sin llegar a los treinta años, dirige el Seminario Menor y el Colegio Apostólico, impartiendo clases de Teología y derecho en el Seminario Mayor. Coinciden los testigos en que era silencioso, trabajador, muy estudioso, modesto y que transparentaba un gran espíritu sacerdotal.

Con la muerte del P. Teófilo Gaujon, C.M. en 1907, en Trujillo, se le nombra profesor y director espiritual del Seminario mayor de San Carlos de la ciudad norteña en 1908 y 1909[5]. En esa circunstancia, muere su admirado P. Hipólito Duhamel.

En el año 1902[6], con 29 años de edad, se había matriculado en los cursos de Lugares Teológicos, Historia Eclesiástica (segundo año) y Teología Moral (Sacramentos). Curiosamente, el distinguido alumno arequipeño aprovecha su presencia en Lima para matricular a sus compañeros Leandro Olivares, Valentín Ampuero y Rubén Berroa. Hay registro del examen el 3 de diciembre, de Teología Moral de primero, 5 de diciembre de 1904 de Lugares Teológicos ante el jurado compuesto por los profesores Alejandro Aramburú, Juan C. López y Alejandro Castañeda, quienes le otorgan la calificación de "bueno"; el día siguiente se examina de Teología Dogmática de primer año ante el mismo jurado y con la misma calificación.; el 7 Teología Dogmática de 2º, el 12, de Historia Eclesiástica de 1º ante los profesores Luis A. Arce Ruesta, Mateo Martínez y Nicolás La Rosa Sánchez; se examinó también de Liturgia y Cómputo Eclesiástico ante ese mismo jurado; el 14, Teología Moral de 3º. El día 17 se examina de Teología Dogmática de segundo año[7]

En la UNSA (Universidad Nacional "San Agustín" de Arequipa) , tras dos años de estudio, se gradúa el 15 de octubre de 1904 como bachiller en Ciencias Naturales, con una tesis acerca de los terrenos geológicos del Departamento, ante el jurado compuesto por los catedráticos Osorio, Arévalo y Corrales Díaz, presidiendo Abraham de Vinatea. Las asignaturas cursadas fueron Química General con el Dr. Luciano Bedoya, Física General y Experimental con el Dr. José Moscoso Melgar, Botánica Dr. Carlos U. Arévalo, Anatomía y Fisiología Generales, Dr. Carlos Arévalo, Antropología Dr. José Segundo Osorio, Zoología y Dibujo Imitativo, Carlos U. Arévalo, Química Analítica Dr. Luciano Bedoya, Física General y Experimental Dr. Juan Manuel Arévalo, Geología, Mineralogía y Paleontología Dr. José Segundo Osorio. Hizo un viaje a pie por Cenllama y Cuzco[8].

 



[1] Colegio de San Vicente de Paúl. Memoria del año escolar de 1897 por el P. Director, H. Duhamel, Arequipa, 1897, pp.5-8.

[2] Por aquellas fechas –30 de noviembre de 1884- el célebre educador mistiano Deán Valdivia, con 88 años bien cumplidos, celebra la última Misa y se despide de su "Catedral", muriendo el 12 de diciembre.

[3] Por las Actas del Colegio de San Vicente de Paúl. Actas de Exámenes l (9 de noviembre de 1896, curso 2º), hoy en el Colegio de la Independencia, figura como Profesor en 1896, junto a Carlos Arévalo, José I. Cáceres, Pablo Carpio. Figura como alumno V. A. Belaunde quien obtiene las siguientes calificaciones: Gramática Latina 2: 19, Gramática Castellana 19, Historia Antigua (Roma) 20, Geografía 20, Aritmética Demostrada (Geometría) 19, 2/3, Aritmética Comercial 1: 19, 2/3; Francés-1: 20, Álgebra 1: 20.

[4] Archivo Histórico del Instituto Riva Agüero, Sección de Víctor Andrés Belaunde. Cartas de Monseñor Emilio Lissón: Roma, 8 de septiembre de 1936; Roma 17 de marzo de 1937; Telegrama de 20 de septiembre de 1959.

[5] Uno de los más célebres alumnos será Víctor Raúl Haya de la Torre a quien enseña inglés y ciencias naturales. J. Klaiber rescata dos momentos de encuentro de estas dos personalidades; en 1918, con motivo de su promoción como arzobispo de Lima, el joven Haya fue a saludarle porque, por casualidad, el tío sacerdote de Víctor Raúl, Samuel Octavio Haya, era el secretario de Lissón. Más adelante, el 3 de mayo de 1923, coinciden en la inauguración de una escuela mutual  para hijos de obreros; Lissón bendice, Haya habla como representante de las Universidades Populares. El fundador del APRA tenía un alto concepto de su antiguo profesor a quien consideraba "intachable" en su conducta personal y un tanto rígida en sus ideas religiosas. Religión y revolución en el Perú (1824-1976) Universidad del Pacífico, 1980, epígrafe "Haya y Lissón" pp. 169-171

[6] Archivo Histórico de la Facultad. Libro de Matrículas 1877-1957. Nº 2, día 26 de marzo. Facultad de Teología Pontificia y Civil de Limas,

[7] Archivo Histórico de la Facultad. Libro de Exámenes (1867-1937), Nº 140, f.149-150.

[8] Archivo Central de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa. Secretaría General, Nº 44, 1904, pp.337-341v.

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