martes, 30 de abril de 2013

TRAS LAS HUELLAS DEL BARROCO EN EL PERÚ CON EL PADRE SAN CRISTÓBAL, cfm

TRAS LAS HUELLAS DEL BARROCO EN EL PERÚ

Homenaje a Monseñor Antonio San Cristóbal, CFM

a los 90 años de su natalicio

 El pasado 23 de abril, S.E. Cardenal Juan Luis Cipriani inauguró el evento recordando el empeño misionero cultural del P. San Cristóbal que le llevó a Ayacucho y a todos los rincones del Perú. -"La cultura de nuestro pueblo católico y esas huellas del arte barroco sobre todo, gracias a él han quedado plasmadas en una colección maravillosa que esperamos poder exponer en el archivo de la Catedral de Lima", manifestó en este evento organizado por el Arzobispado de Lima, la UCSS a través del CEPAC y auspiciado por la Academia Nacional de Historia y la Academia Peruana de Historia de la Iglesia. A continuación, se presentó una videosemblanza preparada por el Centro de Producciones de la UCSS.  Posteriormente, el historiador de arte Carlos Villanueva tuvo a su cargo la ponencia "Mons. Antonio San Cristóbal, el transformador de la historia de la arquitectura virreinal de Lima". Por su parte, el invitado de honor de este simposio, el Padre Javier Campos, OSA, de El Escorial dirigió la exposición "Espíritu barroco: Fiesta de los sentidos y la inteligencia". Por parte de las órdenes misioneras, los dominicos tuvieron en el Padre Manuel Álvarez y los dominicos en el P. Abel Pacheco unos representantes más que cualificados.

El jueves tuvo lugar la conferencia De ore Domini: prédica y mentalidades del Barroco Dra. Cristina Flórez, Profesora DE LA Universidad San Marcos;  Fiestas barrocas en el Mundo Hispánico: Toledo y Lima. P. Javier Campos, al hilo del libro del mismo título y que fue presentado por Fernando López y el arquitecto L. Villacorta, en el convento de S. Agustín el grande. Vino después el testimonio de Nora Gomero, archivera de la AGN. Por parte de los PP. Agustinos habló su provincial, P. Alex Lam y por parte de los PP. Mercedarios, el P. Saúl Peredo. Por último, un entrañable video de los alumnos de la UNI.

El viernes, el arquitecto Luis Martín Bogdanovich nos brindó la conferencia Arte conventual limeño de Nuestra Señora del Prado  y el P. Javier Campos habló de la Religiosidad popular: Ritos y sentimientos El P. Armando Nieto, S.J. se refirió al P. San Cristóbal, académico, amigo. Por los PP. Claretianos habló el P. Ricardo Urbano. Clausuraron Monseñor Raúl Chau y Monseñor Adriano Pacífico Tomassi quienes agradecieron a los ponentes, público asistente y al Colegio San Antonio por la magnífica acogida; al mismo tiempo se invitó a participar en la misa celebrativa del 16 de junio en la Catedral y en la inauguración de la Sala en homenaje al P. San Cristóbal en la Catedral con todo el rico fondo fotográfico donado. Debemos resaltar y agradecer la visita guiada el sábado 27 por la mañana por el centro histórico de Lima del arquitecto Luis Villacorta, codirector de CEPAC.

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lunes, 29 de abril de 2013

MONSEÑOR JULIO OJEDA, OBISPO EMÉRITO DE SAN RAMÓN, EN LA PAZ DEL SEÑOR

Se nos fue el querido Monseñor Julio Ojeda. Les comparto una foto que me tomé cuand se celebraron las bodas de oro del P. Julián Heras, en el convento de Los Descalzos.
Descanse en paz y pida por todos nosotros.
JAB

FALLECIÓ OBISPO EMÉRITO DEL VICARIATO APOSTÓLICO DE SAN RAMÓN

Con la esperanza de la gozosa Resurrección, la Conferencia Episcopal Peruana comunica a todos los hombres y mujeres de buena voluntad el sensible fallecimiento del Excelentísimo Monseñor Julio Ojeda Pascual, OFM., Vicario Apostólico Emérito de San Ramón (Perú), a la edad de 81 años, quien entregó su alma al Creador, la noche de ayer, en la enfermería de los Padres Descalzos de Rímac.

Sus restos son velados en la Iglesia Nuestra Señora de los Ángeles del Convento de los Descalzos y las exequias se celebrarán mañana, martes 30 de abril a las 3:00 de la tarde.

Será inhumado en la Catedral de San Ramón el jueves 2 de mayo, a las 11:00 de la mañana.

Monseñor Julio Ojeda, fue Vicario Apostólico de San Ramón de 1987 hasta 2003.

Nació en tierras de Monasterio de Rodilla, provincia de Burgos, España, un 12 de abril de 1932. Al terminar sus estudios de primaria quiso ser religioso franciscano, sacerdote y misionero en el Perú e ingresó en el colegio Seráfico de Anguciana. Allí afianzó sus estudios y su vocación y vino al Colegio Seráfico del Callao, donde cursó los estudios medios y clásicos.

En Santa María de los Ángeles, Lima, vistió el hábito el 22 de abril de 1948, hizo el noviciado y profesó de votos simples el 25 de abril de 1949. Subió al convento de Ocopa, donde termina sus estudios clásicos, filosóficos y teológicos. Da el sí definitivo a Dios y a la orden profesando de votos solemnes el 14 de octubre de 1953. Se entrega a su formación sacerdotal y misionera. El 6 de enero de 1957, el entonces Monseñor Juan Landázuri Ricketts, lo ordena sacerdote en Ocopa.

El 31 de marzo de 1987, Monseñor Julio Ojeda Pascual, OFM., fue preconizado Obispo Vicario del Vicariato Apostólico de San Ramón y el 5 de julio recibe la Ordenación Episcopal en la Catedral de San Ramón de manos de Su Eminencia, Cardenal Juan Landázuri Ricketts y toma posesión de la sede.

Asumió su papel en condiciones difíciles. Fue testigo de momentos dolorosos del Pueblo de Dios. Con prudencia y tolerancia, supo ir entrando en la dinámica de una vida y acción misionera que exigía en esos momentos personal y ayuda. Durante su gestión se reorganizó el servicio de Caritas; apoyó el trabajo pastoral de formación de catequistas y profesores de Educación Religiosa; promovió la Infancia Misionera y la Pastoral Juvenil. Ordenó varios sacerdotes diocesanos y reforzó la promoción vocacional. 

En el 2003, el entonces Papa Juan Pablo II acepta su renuncia por límite de edad y es sucedido en el cargo por Monseñor Antonio Zerdín, OFM.

En el 2004, en el marco de la 83ª Asamblea Plenaria del Episcopado, los Obispos del Perú le entregaron la Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo, por su contribución al enriquecimiento de la fe del pueblo peruano.

Posteriormente, en el 2007, en la 89ª Asamblea de los Obispos del Perú, se le entrega nuevamente, la Medalla de Santo Toribio de Mogrovejo, al conmemorar ese año, sus Bodas de Oro sacerdotales.

Agradecidos por su difusión,
Oficina de Prensa
Lima, 29 de abril de 2013
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domingo, 28 de abril de 2013

“Sigamos el ejemplo de Santo Toribio de Mogrovejo”, alienta su sucesor Cardenal-arzobispo de Lima, Juan Luis Cipriani

"Sigamos el ejemplo de Santo Toribio de Mogrovejo" PDF Imprimir E-mail

El sábado 27 de abril, el Cardenal Juan Luis Cipriani presidió la Santa Misa en la Basílica Catedral de Lima por la Solemnidad de Santo Toribio de Mogrovejo, Patrono del Episcopado Latinoamericano, con la presencia de numerosos jóvenes de las universidades y de los movimientos eclesiales de la arquidiócesis de Lima.

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"Aprendamos del ejemplo de Santo Toribio, que tuvo una obra inmensa por todo el territorio americano, que hasta el día de hoy sigue iluminando la Iglesia en América Latina. Él se propuso ser santo y de su profunda amistad con Cristo sacó las fuerzas para realizar con valentía y entusiasmo la gran obra de la evangelización de América", reconoció en su homilía el Cardenal Cipriani.

"Santo Toribio creó el seminario, tuvo una gran preocupación por el clero diocesano, dio las normas para las catequesis y celebraciones litúrgicas, tantas obras suyas, que con el tiempo fueron creciendo, ahí está la diferencia con las obras humanas, porque las obras de Dios son silenciosas pero con el tiempo crecen. Santo Toribio hizo de esa santidad una tarea misionera", añadió.

El Arzobispo de Lima reconoció que la vida de Santo Toribio de Mogrovejo fue un regalo de Dios para Lima, el Perú y Latinoamérica.

"Su trabajo contribuyó para que la semilla de la fe católica prendiera en el alma de nuestros pueblos indígenas, generando una nueva cultura mestiza en la que la religión católica está en el centro de nuestra identidad", señaló.

En tal sentido, reconoció a Santo Toribio como un ejemplo para todos los sacerdotes y obispos de "un pastor con olor a oveja", como recientemente a pedido el Papa Francisco a todos los sacerdotes.

"Santo Toribio fue un Pastor con olor a oveja, ahí tenemos hace más de 400 años a un pastor que buscaba a sus ovejas, que no tenía ni mañana ni noche, por vivía permanentemente en esa tarea evangelizadora, entregado a los demás", mencionó. 

"No era un líder, era un hombre de Dios, la gente iba atrás de su amor, de su ejemplo y de su entrega sacrificada. Santo Toribio emprendió una cruzada de defensa y promoción de la dignidad humana, sin ideologías, él buscaba a cada alma para llevarle a Cristo, para bautizarlo, para acompañarlos en el momento de su muerte. Y sacó todas las fuerzas de sus momentos de oración".

Finalmente, el Cardenal Cipriani exhortó a todos los fieles a seguir el ejemplo de santidad de Santo Toribio Alfonso de Mogrovejo.

"Imitemos su profundo afán de santidad. Que la gente vea en nosotros a los servidores de Cristo. Y Santo Toribio fue ese servidor de Cristo, ese buen pastor, ese hombre fiel que supo enseñar, santificar y guiar a los fieles con su trabajo generoso e incansable, totalmente entregado a Cristo y a los hombres con un afán misionero que surgía de una profunda vida de piedad", reflexionó.

"Si dejamos que Cristo entre en nuestra alma, si somos humildes, aparece luminosa la vida de un santo. Trabajen viendo en sus amigos a ese Cristo, esa fuerza, ese amor y ese calor", culminó.

En la celebración eucarística participaron numerosos jóvenes universitarios; así como jóvenes pertenecientes a los movimientos eclesiales y de las parroquias de la arquidiócesis, en el marco del Año de la Fe.

En la Santa Misa estuvieron presentes las reliquias de Santo Toribio de Mogrovejo, que el término de la celebración eucarística fueron trasladadas a su capilla en la Basílica Catedral de Lima para la veneración de los fieles.

Concelebraron con el Cardenal Cipriani, Monseñor Guillermo Abanto, Obispo Castrense del Perú; los Obispos Auxiliares de Lima, Monseñor Raúl Chau y Monseñor Adriano Tomasi OFM.; Monseñor Raimundo Revoredo CM., Obispo Prelado Emérito de Juli; así como numerosos sacerdotes de la Arquidiócesis de Lima.

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sábado, 27 de abril de 2013

Conferencia: "La Constitución Española de 1812. Su recepción y jura en Perú, 1812-1813", Martes 7 de mayo, Dr. P.Javier Campos

UNIVERSIDAD NACIONAL MAYOR DE SAN MARCOS FACULTAD DE CIENCIAS SOCIALES

El Decano de la Facultad de Ciencias Sociales y la responsable de la Cátedra Ella Dunbar Temple tienen el agrado de invitar a Usted a la conferencia magistral

"La Constitución Española de 1812. Su recepción y jura en Perú, 1812-1813"

Que ofrecerá el Dr. Javier Campos y Fernández de Sevilla O.S.A. del Real Colegio Universitario Reina María Cristina (El Escorial) el día martes 7 de mayo, a las 7.30 p.m. en el Auditorio Raúl Porras Barrenechea, del Facultad de Ciencias Sociales 2° Piso Campus Universitario.
Jorge Rueda Huerta y Gloria Cristina Flórez agradecen anticipadamente su asistencia.
Lima, abril de 2013
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EL CREDO EN EL PERÚ: Testimonio de Santo Toribio

Les comparto la portada del magnífico cuadernillo para la Misa de la Catedral de la noche así como el artículo que me ha pedido ZENIT

EL CREDO EN EL PERÚ: Testimonio de Santo ToribioDescripción: http://www.blogger.com/img/icon18_email.gif

Al acercarse la fiesta de Santo Toribio Mogrovejo, patrono del episcopado latinoamericano, les ofrecemos un entrañable testimonios acerca del Credo en el Perú como motivación y estímulo en este Año de la Fe.

Solía decir Don Miguel de Unamuno -quien llegó a calificarse como "hereje de todas las herejías"- que sólo conocía un modo de ser católico: pensar, sentir y vivir como la Iglesia Católica. ¿Dónde se encuentra tal fórmula? En el Credo, el auténtico ADN de la Iglesia. Santa Teresa de Jesús, consciente de los tiempos recios que le tocó vivir, testigo de cómo muchos habían apostatado de la fe de la Iglesia, pronunció al final de su vida, contenta y feliz: ¡Al fin muero hija de la Iglesia! También el santo padre de América, Toribio de Mogrovejo, aquel Jueves Santo, 23 de marzo de 1606, sabedor de que estaba a punto de emprender el viaje a la eternidad, acompañado de su capellán, Juan de Robles, y del párroco de Zaña, Juan de Herrera, recita con fervor el Credo y pide al prior agustino Fray Jerónimo Ramírez que taña el arpa, y muere cantando: ¡Qué alegría cuando me dijeron: Vamos a la Casa del Señor!

Lo que vivió en el momento definitivo y supremo de la muerte fue habitual brújula de su conducta. Les comparto tan sólo uno pero representativo gesto:  la contundente formulación del Símbolo de la Fe por su parte y los padres del Tercer Concilio Limense de 1582-3.

 Era el día de la fiesta de la Asunción, 15 de agosto de 1582,  cuando se proclamó la profesión de fe –EL CREDO-  a viva voz por fieles y pastores reunidos en la Catedral de Lima. A continuación, siguiendo el ejemplo y la autoridad de los antiguos padres, el sínodo consideró necesario anteponer la profesión de fe católica, fundamento óptimo de lo que ha de ser hecho correctamente. Consecuentemente se hizo, en estos términos, la profesión de fe a viva voz de acuerdo con la costumbre de la Iglesia romana:

Creo en un Dios, padre omnipotente, hacedor del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible, y en el señor Jesucristo, hijo unigénito de Dios, nacido de Dios padre antes de todos los tiempos, Dios de Dios, luz de luz, Dios verdadero de Dios verdadero, generado, no hecho, consustancial con el padre, por quien fueron hechas todas las cosas, que descendió de los cielos y se encarnó del espíritu santo y de la virgen María, por nosotros los hombres y por nuestra salvación, y se hizo hombre y, crucificado también por nosotros bajo Poncio Pilatos, sufrió y fue sepultado y según las escrituras resucitó al tercer día y ascendió al cielo; está sentado a la diestra del padre y vendrá otra vez gloriosamente a juzgar a los vivos y a los muertos y su reino no tendrá fin, y creo en el Espíritu Santo, señor nuestro y dador de vida que procede del padre y del hijo y que habló por intermedio de los profetas y en una santa Iglesia católica y apostólica. Reconozco un bautismo, creo en el perdón de los pecados y espero la resurrección de los muertos y la vida en el tiempo futuro. Amén.

A continuación, el metropolitano de Lima, Toribio de Mogrovejo, para manifestar su fidelidad al Papa le formula 14 cuestiones a las que los padres conciliares manifiestan su aprobación y acatamiento. Para atestiguar aún de manera más amplia y manifiesta su sincerísima fe así como su fidelísima obediencia hacia la sede apostólica y los decretos del sagrado sínodo tridentino, los padres dieron las siguientes respuestas particularizadas al ilustrísimo metropolitano que se adelantó y formuló las preguntas como sigue:

1.      ¿Creéis firmemente y reconocéis todos y cada uno de los dogmas transmitidos en la profesión de fe editada por el concilio niceno y usada por la sagrada y romana Iglesia, madre y maestra en los asuntos sagrados? Después de recitar el arzobispo íntegramente la profesión de fe, todos juntos respondieron, así creemos y reconocemos.

2.      ¿Reconocéis también que los siete sacramentos verdaderos y propios de la nueva ley, instituidos por Cristo, el supremo, a saber el bautismo, la confirmación, la eucaristía, la penitencia, la extremaunción, el orden sagrado, el matrimonio, bien que no todos para todos, son necesarios para la salvación e indestructibilidad del género humano y que otorgan la gracia, así como que es una gran injusticia y pecado que se repitan el bautismo, la confirmación y el orden sagrado? Todos respondieron, así creemos y reconocemos.

3.      ¿Aprobáis, además, y recibís los ritos y costumbres de la Iglesia católica y romana en la práctica y administración de estos sacramentos? Respondieron,  aprobamos y recibimos.

4.      ¿Sostenéis, además, y aceptáis todas y cada una de las cosas que ha definido y declarado el sacro concilio tridentino acerca del pecado original y de su justificación? Respondieron, sostenemos y aceptamos.

5.      ¿Sostenéis también que en la liturgia de la misa se ofrece a Dios un sacrificio propio, verdadero y propiciatorio por los vivos y difuntos y que en el fructífero sacramento de la eucaristía, bajo la apariencia de las formas sensibles, está contenida verdadera y realmente la sustancia del cuerpo y la sangre de Cristo salvador, una con la divinidad? ¿Y también que toda la sustancia del pan se convierte en el cuerpo y la sustancia del vino en la sangre? Respondieron, así creemos y confesamos.

6.      ¿Confesáis asimismo que en cualquier forma y en cada una de sus partes se recibe total e íntegramente a Cristo y el verdadero sacramento? Respondieron, así creemos y confesamos.

7.      ¿Sostenéis, además, firmemente que hay un purgatorio donde las almas purgan temporalmente sus castigos, son limpiadas de sus pecados y ayudadas con los ruegos y sufragios de los fieles? Respondieron, sostenemos con firmeza.

8.      ¿Reconocéis, además, que hay que honrar e invocar a los santos que junto a Cristo reinan en el cielo y que ellos ruegan a Dios por nosotros y que hay que tener en gran honra y veneración sus cuerpos y reliquias? Respondieron, así creemos y confesamos.

9.      ¿Afirmáis, además, con decisión que hay que tener en alta estima las imágenes de Cristo el supremo y de su madre la virgen María y de todos los otros santos y rendir a cada una de éstas legítimo honor y culto? Respondieron, afirmamos decididamente.

10.  ¿Sostenéis, además, que la potestad de las indulgencias fue transmitida por nuestro señor Jesucristo a la Iglesia y que su uso efectivo es utilísimo y salvífico para el pueblo cristiano? Respondieron, sostenemos.

11.  ¿Aceptáis y abrazáis los ritos y tradiciones apostólicas y eclesiásticas y las restantes observaciones y constituciones de la santa Iglesia romana? Respondieron, aceptamos y abrazamos.

12.  ¿Aceptáis también las sagradas escrituras con la interpretación en que coincidieron de manera unánime los padres y con el sentido que siempre sostuvo y sostiene la santa madre Iglesia, a la que compete dar un juicio acerca del verdadero sentido e interpretación de las sagradas escrituras? Respondieron, aceptamos.

13.  ¿Reconocéis, además, que la santa Iglesia católica y apostólica es la madre y maestra de todas las Iglesias y juráis verdadero sometimiento y obediencia al romano pontífice y sucesor vicario de Cristo? Respondieron, reconocemos y prometemos

 

14.  ¿Aceptáis también todo lo definido por los sacros cánones y los concilios generales legalmente realizados y, especialmente, todo lo decidido, definido y declarado por el concilio tridentino que se celebró últimamente? ¿Condenáis, además, y anatematizáis todo lo que le sea contrario y a los herejes condenados por la Iglesia, particularmente todo lo condenado y anatematizado en el mismo concilio tridentino? Respondieron, aceptamos, anatematizamos y detestamos lo contrario, así como a todos los herejes.

 

PARA AMPLIAR:

http://ec.aciprensa.com/wiki/Santo_Toribio_de_Mogrovejo_

http://ietoribianos.blogspot.com/


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jueves, 25 de abril de 2013

POEMA DEDICADO AL PAPA FRANCISCO por Néstor Matta

¡HABEMUS PAPAM!

 Un cardenal

en el balcón de San Pedro proclama:

¡ tenemos Papa!

Y, Francisco se llama.

 

¿Cómo el pobrecillo de Asís?

¡Sí!

¡Francisco!

¿Cómo el Santo de San Damián?

Dicen que es fuerte y no le tiembla la mano

Creo que terminarán diciendo

¡Francisco el Magno!

Y que tiene un corazón…

¡Qué hombre tan grande!

Lo veo tan humano

Debe ser un santo

Porque Él me inspira a pronunciar en secreto

que Dios sí que está con él, lo tiene conquistado

¡Francisco!

¡Oh, argentino…!

Nacido para luchar por el Creador

¿Le han visto los zapatos?

Notan que llevan años

ayudando a cargan la cruz

pero con un brillo

tan brillante como ese hombre de oración.

 

La certeza me pone en guardia

y me dice

es Jesús nuestro Señor el que se complace

Se sentirá bien servido.


Pues ha uncido al yugo

un toro fuerte para lograr un buen arado.

Eliminar la cizaña

que tanto daño hace a la casa

¡Viva Francisco!

¡Viva en paz toda la Tierra!

¡Viva Cristo Rey!

Néstor Matta

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martes, 23 de abril de 2013

EXPOSICIÓN VIERON Y CREYERON. La alegría y la belleza de ser cristianos

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NOTA DE PRENSA

Descripción: membrete2EXPOSICIÓN

VIERON Y CREYERON. La alegría y la belleza de ser cristianos

Del 4 AL 26 DE MAYO, se presentará en el claustro principal del Museo del Convento de San Francisco, en la ciudad de Lima, la exposición "Vieron y creyeron. La alegría y la belleza de ser cristianos". Esta exposición, ha sido diseñada por la editorial italiana Itaca con motivo del Año de la Fe, instituido por S.S Benedicto XVI. La Muestra es promovida por el Consejo Pontificio para la Promoción de la Nueva Evangelización, que ha concedido el uso del logotipo del Año de la Fe y cuenta con el Patrocinio de la Conferencia Episcopal Peruana y del Arzobispado de Lima.

"En un tiempo en el que Dios se ha vuelto para muchos el gran desconocido y Jesús solamente un gran personaje del pasado" – ha dicho Benedicto XVI - se necesita, "un renovado impulso, que apunte a aquello que es esencial de la Fe y de la vida cristiana". Es este el objetivo de la exposición, que se coloca en el ámbito del Año de la fe, elegido por Benedicto XVI para proponer una fe preciosa, razonable y alegre.

La muestra está conformada por 32 paneles subdivididos en cinco sesiones, proponiendo un recorrido de textos e imágenes que, partiendo del contexto de "un mundo después de Jesús sin Jesús", por usar una expresión del poeta Péguy, intentando sacar a luz el realismo y la razonabilidad de la fe como la única que puede responder al corazón del hombre, hecho para el infinito

La exposición, será inaugurada el sábado 04 de mayo a las 7 y 30 p.m. en la sacristía del Convento de San Francisco, y la muestra estará abierta de lunes a domingo de 9:00 a.m. a 5:00 p.m.

Mayores informes:

989143020 – secretaria.clperu@gmail.com

Katherin Palma                           

Comunión y Liberación

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DÍA DEL MONUMENTO 2013 “PATRIMONIO Y EDUCACIÓN” DESDE LA UCSS

DÍA DEL MONUMENTO 2013 "PATRIMONIO Y EDUCACIÓN"

Cada 18 de abril se celebra el "Día Internacional del Monumento". La finalidad de esta celebración, institucionalizada por la UNESCO, es difundir el conocimiento de los monumentos de cada región del mundo, recalcar la importancia de ellos en cualquiera de sus formas, la necesidad de su salvaguarda y concientizar acerca de lo rentable de su puesta en valor y posterior uso para un beneficio integral de la sociedad.
En el Perú y por octavo año consecutivo, los miembros de ICOMOS-Perú (Consejo Internacional de Monumentos y Sitios), organizaron un encuentro denominado "Patrimonio y Educación" en el auditorio de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya (Av. Paso de los Andes 970- Pueblo Libre), los días martes 16 y jueves 18 de abril.
El Centro de Estudios y Patrimonio Cultural (CEPAC), oficina de la Universidad Católica Sedes Sapientiae que promueve el estudio y concientización de la importancia de la riqueza cultural de Lima Norte, fue invitado a formar parte del panel de expositores de la mesa inaugural. El evento contó con la participación de reconocidos investigadores como la Dra. Ada Arrieta, la Arq. Eliana Rivera y el Dr. Alejandro Chi, así como del Director del Programa de Humanidades de esa casa de estudios, Dr. Rafael Vega-Centeno, en representación del rector, Dr. Juan Carlos Morante.
Representando a la UCSS se hizo presente el profesor Santiago Tácunan con su exposición "Sensibilización e identidad cultural. El caso de la escuela Santiago de Punchauca", un proyecto desde el cual se intenta rescatar la historia de ese significativo pueblo de Carabayllo, a través de la fuente oral y gráfica. Al proyecto se ha llegado como resultado de múltiples experiencias de investigación realizadas por la UCSS en diversas zonas de Lima Norte y quiere ser una proyección social concreta hacia la población que habita el rico patrimonio local en que está ubicada. 

Centro de Estudios del Patrimonio Cultural
CEPAC - UCSS
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SE CONOCIERON AL RECITAR EL CREDO Testimonio del cronista Inca Garcilaso acerca de Pedro Serrano, el Robison peruano

SE CONOCIERON AL RECITAR EL CREDO

Testimonio del cronista Inca Garcilaso acerca de Pedro Serrano, el Robison peruano

Les comparto una divertida y apasionante aventura del Robinson Crusoe peruano (Pedro Serrano) relatada por el Inca Garcilaso y que tiene al Credo como protagonista. Pueden encontrarlo en el capítulo 8 de su obra "Comentarios Reales, Primera Parte), titulado "el naufragio de Pedro Serrano".

Pedro Serrano fue un capitán español que en 1526 sobrevivió, junto con otro compañero, al naufragio de un patache español en un banco de arena del Mar Caribe, llamado ahora Serrana Bank (Banco de Serrana) en su honor, situado en la latitud 14º 20' N y longitud 80º 25' O, a 130 millas náuticas de las islas de San Andrés, en territorio colombiano. Finalmente, de los dos náufragos, tan sólo Pedro Serrano llegó a ser rescatado en 1534, 8 años después del naufragio.

Al cabo de los tres años, una tarde sin pensarlo, vio Pedro Serrano un hombre en su isla, que la noche antes se había perdido en los bajíos  de ella y se había sustentado en una tabla de navío; y como luego que amaneció viese el humo de fuego de Pedro Serrano, sospechando lo que fuese había ido a él, ayudado de la tabla de su buen nadar. Cuando se vieron ambos, no se puede certificar cuál quedó más asombrado de cual. Serrano imaginó que era el demonio que venía en figura de hombre para tentarle en alguna desesperación. El huésped entendió que Serrano era el demonio en su propia figura, según le vio cubierto de cabellos, barbas y pelaje. Cada uno huyo del otro y Pedro Serrano fue diciendo: Jesús, Jesús líbrame Señor del demonio. Oyendo esto se aseguró el otro y volvió a él le dijo: no huyáis hermano de mí, que soy cristiano como vos; y para que se certificase, porque todavía huía, dijo a voces el Credo; lo cual oído por Pedro Serrano volvió a él y se abrazaron con grandísima ternura y muchas lágrimas y gemidos, viéndose ambos en una misma desventura sin esperanza de salir de ella...Así vivieron algunos días; más no pasaron muchos que no riñeron y de manera que apartaron rancho que no faltó sino llegar a las manos (porque se vea cuán grande es la miseria de nuestras pasiones) la causa de la pendencia fue decir el uno al otro, que no cuidaba como convenía delo que es menester; y este enojo y las palabras que con él se dijeron, los descompusieron y apartaron. Más ellos mismos, cayendo en su disparate, se pidieron perdón y se hicieron amigos y volvieron a su compañía y en ella vivieron otros cuatro años.  En este tiempo vieron pasar algunos navíos y hacían sus ahumadas, más no les aprovechaba de que ellos quedaban tan desconsolados que no les faltaba sino morir. Al cabo de este largo tiempo acertó a pasar un navío tan cerca de ellos que vio la humana y les echó el batel para recogerlos. Pedro serrano y su compañero, que se había puesto de su mismo pelaje, viendo el batel cerca porque los marineros que iban por ellos no entendiesen que eran demonios y huyesen de ellos dieron en decir el Credo y llamar el nombre de nuestro Redentor; y valióles el aviso, que de otra manera sin duda huyeran los marineros, porque no tenían figura de hombres humanos.  p.34

Ilustración: http://omegus.blogspot.com/2011/07/el-rey-de-los-naufragos.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Pedro_Serrano

http://rutaslegendarias.blogspot.com/2009/04/pedro-serrano-posiblemente-el-autentico.html

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lunes, 22 de abril de 2013

ESPINOZA SORIA, Miguel Ángel. La catequesis en Fray Luis Jerónimo de Oré, ofm. Un Aporte a la Nueva Evangelización”

ESPINOZA SORIA, Miguel Ángel
La catequesis en Fray Luis Jerónimo de Oré, ofm. Un Aporte a la Nueva Evangelización"
Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú, Lima, 2012, 319 pp

Saludamos con gozo esta tesis de licenciatura que se publica porque –además de sobrarle méritos para ello- cuenta con el apoyo de la familia franciscana en el Perú. Hay que comenzar destacando, en este sentido, la valiosa presentación del ministro provincial de la Provincia Misionera "San Francisco Solano del Perú", Fray Mauro Vallejo, quien resalta tanto la trascendencia del evangelizador Oré como el buen hacer del autor Espinoza así como el tiempo propicio de este Año de la Fe, "que puede inspirar nuestros presentes afanes por ser fieles a nuestra misión evangelizadora, como nos pide Jesucristo, como nos anima Francisco" (p.X).

El autor manifiesta una gran audacia al atreverse con asunto tan ambicioso y que, en realidad, podría convertirse –con fuentes primarias- en tesis doctoral. La persona central de la obra, Luis Jerónimo de Oré (1554.1630), cobra un brío especial por la semblanza ofrecida (franciscano ayacuchano, ordenado sacerdote por Santo Toribio, obispo de La Imperial, Chile), y por su gigantesca tarea evangelizadora y catequética, que le convierten en un auténtico pionero y paradigma de la evangelización inculturada, referente obligado para el desafío planteado en Aparecida de formar discípulos y misioneros idóneos.

La obra ofrece mucho más de lo que en sí señala el título, ya que se le podría añadir a "la catequesis en Fray Luis Jerónimo de Oré y la Nueva Evangelización" algo así como "en el marco de la historia de la catequesis y del proceso evangelizador del Perú. En este sentido, me parece de gran valor el dominio preciso de términos y conceptos de diversas disciplinas: historia, antropología, filosofía y teología. De igual manera, resulta interesante el conocimiento de la lengua castellana, en paralelo con el quechua, y el inglés, logrando armonizar identidad cultural y globalización, un desafío permanente de la nueva evangelización.

Luis Jerónimo de Oré -convencido de la sensibilidad estética del alma andina y su predilección por la música-, compone en quechua siete cánticos de la Doctrina Cristiana y crea una escuela en cada pueblo de indios con el fin de evangelizar a través de una atractiva catequesis. El objetivo de valorar el aporte franciscano a la evangelización del Perú se logra con creces, a través de la presentación de la fundamentación bíblica y del magisterio de la Iglesia, así como de la creatividad catequética de Oré.

El libro se articula en tres apartados, el primero referido a su catequesis y la magna obra "símbolo cahtolico indiano" (1598) en el que da una completa biografía del personaje así como una presentación de su escrito, abriéndonos a su estructura y su contenido teológico, catequético, devocional, antropológico. El segundo se centra en la explicación y comentario del contenido teológico de los siete cánticos, así como la versión trilingüe (latín, castellano y quechua) del texto: Trinidad, Creación, el Hombre y la Redención, la Encarnación de Cristo, la creación del hombre y la vida de Jesucristo, la pasión y muerte de Jesucristo, desde la resurrección y ascensión de Cristo hasta Pentecostés y parusía. El tercer capítulo se centra en el aporte catequético a la nueva evangelización: el enfoque bíblico, trinitario-cristocéntrico, el sentido de pertenencia eclesial, la necesaria formación doctrinal antes del Bautismo, el conocimiento de la realidad peruana, el uso privilegiado de nuevos métodos como la música y el canto litúrgico, el cultivo de la lengua nativa, el protagonismo del sacerdote unido al de los colaboradores laicos como los "niños cantores más hábiles y entrenados", la necesaria versatilidad para los distintos recintos celebrativos y el uso de todos los medios de comunicación social.
 Es evidente que estamos ante una magna investigación, no sólo en cantidad sino también en calidad. Considero que se ha logrado un trabajo coherente, bien estructurado y que muestra en su autor las capacidades y competencias del historiador, del teólogo y del catequeta.

José Antonio Benito Rodríguez

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Prelatura de Chota: apuntes para su historia. Emiliano A. Cisneros Martínez, oa

 

Prelatura de Chota: apuntes para su historia

 

Emiliano A. Cisneros Martínez, oar[1]

Antecedentes

La Prelatura de Chota ha estado conformada desde su creación en 1963 por las provincias civiles de Chota y Cutervo, del departamento y región de Cajamarca. Antes de esta fecha ambas han formado parte de diócesis más antiguas y extensas. Pertenecieron desde los tiempos de la evangelización fundante a la diócesis de Lima, creada en 1541. Como parte de ella fueron visitadas por Santo Toribio de Mogrovejo a fines de 1596 en su segunda visita pastoral. Pasan a formar parte de la de Trujillo cuando se crea ésta en 1577. Martínez de Compañón las visita como parte de su jurisdicción y deja preciosos datos de ellas en su monumental obra Trujillo del Perú. Hay constancia también, entre otras, de la visita del obispo de Puno Ismael Puirredón en su condición de administrador apostólico de la diócesis trujillana. Entrado el siglo XX, en 1908, son parte de la nueva diócesis de Cajamarca y, más adelante, en 1956, pasarán a la recién creada de Chiclayo, recibiendo de ellas las visitas de sus pastores.

La vida de las comunidades cristianas de estas provincias es muy similar a la de la mayoría de los territorios del Perú: parroquias extensas, no muy pobladas, no raramente carentes de sacerdote, con predominio de la pastoral centrada en el culto, las fiestas patronales y las devociones populares, particularmente de la Navidad, Semana Santa, santa Cruz, Santísima Virgen María en sus diversas advocaciones y algunos sacramentos, el bautismo principalmente.

Hasta la época de la independencia fue importante la presencia de religiosos en las parroquias. El agustino Juan Ramírez es considerado fundador de los pueblos de Cutervo, Chota, Huambos, Querocoto y Cachén (Miracosta). En ellos misionó junto con su hermano de hábito el padre Diego de Aguilar, durante un breve período del siglo XVI, según el testimonio autorizado de Antonio de la Calancha. Los mercedarios tuvieron a su cargo, hasta las desamortizaciones que siguen al proceso independentista, las doctrinas de Huambos, Cutervo y Sócota, y los franciscanos atendieron la doctrina de Chota con sus anexos, entre ellos Tacabamba. Después de la independencia y hasta 1940 el clero diocesano ha tenido a su cargo la totalidad de las parroquias, no siendo raras las visitas y recorridos misioneros de los franciscanos de Cajamarca. En los años cuarenta del siglo pasado llegan los agustinos recoletos para atender las parroquias de Chota y Cutervo.

Estas parroquias más las de Pimpincos, Sócota, Tacabamba, Querocotillo, Huambos, Llama y Lajas eran las existentes al momento de la creación de la Prelatura. Con anterioridad lo habían sido también los pueblos antiguos de Pión, Cachén (Miracosta) y Cujillo.

Creación de la Prelatura de Chota

La Orden de agustinos recoletos, presente en Cutervo  y Chota desde los años 1940 y 1945 respectivamente, juega un papel de primer orden en la creación de la Prelatura. Cuando la Santa Sede, dentro de un proyecto más amplio, decide crear una nueva jurisdicción eclesiástica en el departamento de Cajamarca, y más en concreto en las provincias de Chota y Cutervo, se dirige al prior general de dicho instituto religioso exponiéndole sus planes y consultándole sobre la disposición de la Orden para hacerse cargo de la jurisdicción a crearse. Estos contactos se inician a fines del año 1961. En los primeros meses del año siguiente ya hay una respuesta favorable y un año después, el 7 de abril de 1963, se publica la constitución apostólica Pontificale munus por la que se crea la Prelatura nullius de Chota. Su territorio lo formarán las provincias civiles de Chota y Cutervo, pertenecientes hasta ese momento a la diócesis de Chiclayo. En la misma fecha, por la bula Quoniam homines, se nombra al padre Florentino Armas Lerena, de la Orden de agustinos recoletos, como primer prelado, sin carácter episcopal. Como sede catedralicia se le da la iglesia parroquial dedicada a Todos los Santos, en la ciudad de Chota.

La ejecución de la bula de creación y la toma de posesión canónica por el prelado tienen lugar el día 7 de julio en la iglesia catedral de Chota, siendo monseñor Luis Sánchez-Moreno, a la sazón obispo auxiliar de Chiclayo, el encargado de dar cumplimiento a las disposiciones pontificias.

La vida de la Prelatura

a) Labor pastoral

Tiene lugar la creación de la Prelatura en tiempos de cambio. A la explosión demográfica de fines de los cincuenta y comienzo de los sesenta acompañan las crecientes inquietudes sociales, sobre todo entre profesionales y estudiantes, la multiplicación de los centros educativos en sus diversos niveles, la apertura de las vías de comunicación con el resto del país con el consiguiente aumento de la movilidad humana y, desde el punto de vista eclesiástico, la escasez de sacerdotes en una sociedad en acelerado crecimiento demográfico. Son también los años del concilio Vaticano II.

La labor pastoral que se ha de desarrollar tendrá que seguir los cauces señalados por los documentos conciliares. La va a favorecer la llegada de sacerdotes jóvenes abiertos a las novedades conciliares. Poco a poco y no sin dificultades se va a ir haciendo la transición desde los moldes tradicionales de las décadas y aun siglos anteriores a los nuevos pautados por la asamblea conciliar. Del individualismo parroquial se irá pasando a una pastoral de conjunto que tomará más fuerza a partir de 1975.

En las comunidades rurales se viene imponiendo una espiritualidad nueva de la mano de la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, cuyas manifestaciones más palpables son la celebración de los primeros viernes, que congrega a  multitudes cada vez mayores en los templos parroquiales, y la participación en los sacramentos de la eucaristía y el perdón. Con el ejemplo de éstos y la actividad pastoral que comienzan a desarrollar en su medio, bajo la guía y orientación de los sacerdotes, se va a ir produciendo un notable resurgir de vida cristiana auténtica que atrae a otros muchos e impacta en las ciudades y pueblos.

La Orden de agustinos recoletos, a la que se le confía el dar vida plena a la nueva jurisdicción, aporta un buen número de sacerdotes jóvenes que con entusiasmo y sacrificio recorrerán todos los caminos de la Prelatura, visitando las comunidades, atendiendo a los enfermos, organizando la catequesis de niños y adultos  e impulsando la construcción de capillas en todos los lugares. Era un nuevo estilo, un modo nuevo de presencia y de hacer Iglesia, que iba encontrando acogida entre los sencillos.

La respuesta de los pueblos y ciudades a la acción pastoral de la Iglesia ha sido algo más lenta, pero también ha ido mejorando. Grupos apostólicos y movimientos eclesiales han dejado sentir su influjo benéfico. Ahí están la Legión de María, el movimiento de retiros parroquiales "Juan XXIII", grupos carismáticos, el trabajo con docentes, las escuelas de padres…

Desde 1975 ha habido una pastoral de conjunto programada por sacerdotes, religiosas y laicos, con la animación de un consejo de pastoral que ha contribuido en buena medida a que la acción pastoral respondiera a las necesidades del momento.

b) Los obispos

Cinco han sido los obispos con que ha contado la Prelatura en estos cincuenta años, todos ellos miembros de la Orden de agustinos recoletos. Se explica esto en razón del compromiso asumido en su momento por dicho instituto religioso ante la Santa Sede y por la confianza mostrada por ésta en el desempeño de los miembros de aquella.

Monseñor Florentino Armas Lerena fue el primer prelado. A él le tocó organizar, siquiera fuera de manera elemental, la curia prelaticia. Comenzó sin nada, acogido en la casa parroquial de Chota. Con su empeño y diligencia construyó la casa episcopal que, durante varias décadas, fue también seminario diocesano. De su celo apostólico son expresión las visitas pastorales que le llevaron hasta los últimos rincones de la jurisdicción, la promoción y animación del movimiento del apostolado de la oración, la provisión de sacerdotes en todas las parroquias existentes, la creación de la parroquia de Santo Tomás y el interés por las vocaciones. Con él llegan dos comunidades religiosas femeninas. En 1967 es promovido a la dignidad episcopal, siendo ordenado por el cardenal Juan Landázuri en la iglesia de Santa María Magdalena, de Pueblo Libre, Lima. El papa Pablo VI le aceptó la renuncia al gobierno pastoral de la Prelatura en 1976. Falleció en Lima en 1979. Sus restos descansan en la catedral de Chota.

Monseñor José Arana Berruete fue nombrado administrador apostólico en 1976 y posteriormente ordenado obispo en Chota, en 1979, por el nuncio apostólico Mario Tagliaferri. Con él toma cuerpo la formación de aspirantes al sacerdocio y se afianza el programa de formación de catequistas. Bajo su pastoreo son ordenados los doce primeros sacerdotes diocesanos que pronto asumirán la responsabilidad pastoral en varias parroquias. Falleció en Lima en 1992 siendo enterrado en la catedral de Chota.

Monseñor Emiliano Antonio Cisneros Martínez fue ordenado obispo por el beato Juan Pablo II en la Basílica Vaticana el 6 de enero de 1994. Asume el gobierno de la Prelatura en febrero del mismo año y permanece en el cargo hasta mayo de 2002. En estos años se da inicio al plan pastoral de renovación diocesana, se construye un nuevo seminario, se ordenan once nuevos sacerdotes, vuelven a contar con sacerdote permanente las parroquias de Santo Tomás, Santo Domingo de la Capilla y Llama, se crean las parroquias de Paccha y Santa Rosa (Chota), el presbiterio se abre a la cooperación interdiocesana con el envío de dos sacerdotes a la diócesis de Cajamarca, se inicia la primera fundación de contemplativas (clarisas), y se abren nuevas casas de religiosas en Tacabamba y La Ramada. Entre 2000 y 2002 atiende también la diócesis de Chachapoyas como administrador apostólico. Asume como obispo residencial de dicha diócesis en mayo de 2002.

Monseñor José Carmelo Martínez Lázaro fue nombrado obispo prelado en 2002, siendo ordenado en Chota por su antecesor. Con anterioridad (1992-1994) se había desempeñado como administrador apostólico tras el fallecimiento de monseñor José Arana. En este período llegan las misioneras agustinas recoletas a Cochabamba. Durante su breve pontificado en Chota vienen las Siervas de Jesús y se afianzan los proyectos que venían floreciendo: vocaciones, nuevos sacerdotes, catequistas, Cáritas diocesana, nuevos movimientos…

Monseñor Fortunato Pablo Urcey sucede al obispo José Carmelo Martínez en 2006, tras un año de administración diocesana del P. Fernando Vásquez Idrogo. Fue ordenado en Chota por monseñor Emiliano A. Cisneros. Con él se afianzan todos los campos de la actividad pastoral, educativa y de promoción social en la Prelatura y se amplía la presencia de comunidades religiosas. El florecimiento vocacional y el aumento del número de sacerdotes le permiten apuntalar firmemente los equipos sacerdotales de todas las parroquias y prestar la colaboración de algunos de ellos a otras jurisdicciones. Su servicio pastoral es un capítulo abierto y, seguramente, dará muchos frutos en el futuro inmediato.

c) Las vocaciones

Cuando se crea la prelatura de Chota había varios seminaristas, procedentes de Chota y Cutervo, en el seminario de la diócesis madre: Chiclayo, pero aquello pronto quedó en nada. No fueron buenos aquellos años para las vocaciones al sacerdocio. Los primeros aspirantes que ingresan al seminario construido en Chota tampoco prosperan y habrá que aguardar tiempos mejores. Éstos fueron preparados por el trabajo de algunos sacerdotes pioneros en Sócota y Querocoto. Cuando la experiencia de Sócota tome cuerpo con un buen número de aspirantes que cursan los estudios secundarios, se hará necesario un ambiente más amplio y apropiado para la acogida y atención de los jóvenes que año tras año manifiestan su deseo de acceder al sacerdocio. Será entonces cuando reabra sus puertas el seminario de Chota para acoger a los aspirantes de Sócota y a otros que comienzan a tocarlas.

Para ese momento ya están llegando a la meta algunos que han seguido su formación en el seminario de Chiclayo. Desde 1976 en que inicia sus estudios propiamente seminarísticos el primer aspirante hasta la actualidad siempre ha habido nuevos ingresos. Y desde 1983 en que se ordena el primer sacerdote, prácticamente todos los años ha habido ordenaciones sacerdotales. Es una gran bendición de Dios sobre la Prelatura y nos queda el deseo y la esperanza de que la bendición siga siendo generosa.

En 1999 se inaugura un nuevo seminario dedicado a san José, quedando el anterior local exclusivamente para residencia del prelado y centro diocesano de pastoral.

Al mismo tiempo que han florecido las vocaciones al sacerdocio diocesano, también lo han hecho las vocaciones a la vida consagrada, sobre todo femenina. Las comunidades presentes en la jurisdicción y otras que han llegado promoviendo las vocaciones para sus respectivos institutos han encontrado aquí un campo particularmente preparado para el surgimiento y afianzamiento de estas vocaciones. En la actualidad son varias las congregaciones religiosas que cuentan con miembros nacidos a la fe en esta Iglesia particular.

La renovación de la vida cristiana en las familias y comunidades cristianas ha favorecido esta floración de respuestas a la llamada del Señor.

d) Los sacerdotes

El fruto del trabajo de promoción y formación de vocaciones son los sacerdotes. Hubo que esperar diecinueve años para tener la primera ordenación. A partir de 1983 las ha habido todos los años. Ello ha permitido que los sacerdotes diocesanos asuman la responsabilidad pastoral de casi todas las parroquias, más la atención a las que no contaban con sacerdote residente y la creación de otras nuevas.

Esta gozosa realidad y el espíritu misionero que los prelados han querido que estuviese presente en los sacerdotes y en el desempeño de su ministerio ha hecho posible la cooperación sacerdotal con otras iglesias particulares del país, como las diócesis de Cajamarca, Chiclayo, Chachapoyas y el Vicariato castrense.

Algunos sacerdotes han tenido la oportunidad de realizar estudios superiores en universidades o institutos eclesiásticos del extranjero para poder servir mejor a la Iglesia.

e) Las comunidades religiosas

La vida religiosa consagrada ha estado presente en la Prelatura desde sus inicios.

Los agustinos recoletos estaban presentes en la región desde los años cuarenta. En 1940 se hacen cargo de la parroquia de Cutervo y en 1945 de la de Chota. En la atención de estas parroquias se les había  encargado temporalmente el cuidado pastoral de las de Sócota, Pimpincos, Tacabamba y Lajas. La creación de la Prelatura no se comprende sin una relación muy directa a su presencia y acción en los años transcurridos y su compromiso de futuro. Desde 1963 hasta entrada la década de los ochenta casi todo el peso de la labor pastoral ha descansado sobre ellos. A su cargo han estado las parroquias de Chota, Cutervo, Sócota, Pimpincos, Huambos, Tacabamba, Querocotillo, Llama, Lajas, Santo Tomás, Cochabamba y Santo Domingo de la Capilla.

Con el surgimiento del clero diocesano han ido entregando paulatinamente las parroquias hasta quedarse únicamente con la de Santa Mónica, en Chota, de reciente creación.

La de esclavas del Sagrado Corazón de Jesús era la única comunidad religiosa femenina presente en la jurisdicción en 1963 y su fundación en Chota era reciente (1961). Dedicadas principalmente a la enseñanza en todos los niveles han contribuido de manera muy importante en diversas actividades pastorales.

Después de la creación de la Prelatura han llegado las religiosas de santa Dorotea que estuvieron en Cutervo durante veinte años (1964-1983); las religiosas de la Virgen del Pilar y Santiago apóstol que, llegadas en 1975, fundan en Llama y después en La Ramada (2000); las concepcionistas franciscanas de Copacabana (1984-89), que asumen el trabajo docente dejado por las doroteas en Cutervo; las dominicas docentes (1990), que continúan el dejado por las franciscanas concepcionistas; las misioneras agustinas recoletas (1994), que se establecen en Cochabamba; las misioneras de Jesús Sacramentado y de María Santísima (2000), en Tacabamba; las clarisas (2000), primera comunidad contemplativa de la Prelatura, cuyo monasterio está en Chota; las siervas de Jesús (2003), en Chota; los clérigos de san Viator (2006), en Cutervo; las hermanas de la Presentación de la Virgen María al templo (2012), en Santo Tomás, y las Hermanas de los pobres, en Querocoto (2012). Cada una de estas comunidades, desde la peculiaridad de su carisma, ha embellecido el rostro de la Iglesia que peregrina por los caminos de Chota y Cutervo.

Otro dato a tener en cuenta es el elevado número de jovencitas que han ingresado a la vida consagrada, tanto en las comunidades afincadas en la Prelatura como en otras más que se han acercado a estos pueblos en la promoción de sus respectivos carismas, y ahora sirven a la Iglesia en varios continentes.

f) Los laicos

El concilio Vaticano II puso sobre la mesa el papel de los laicos en la Iglesia. Antes del concilio los laicos eran considerados más como  receptores que actores de la misión de la Iglesia. Poco a poco las cosas han ido cambiando. En la vida de la Prelatura los laicos han jugado un papel importante en estos cincuenta años. Con laicos campesinos se inició el movimiento del apostolado de la oración que trajo renovación de vida cristiana a muchas familias y comunidades rurales. El testimonio de vida y el dinamismo misionero que les caracterizó contribuyeron a este logro. Estos cristianos y comunidades han sido la cantera de la que han salido los miles de catequistas que han llevado a cabo una importante labor de animación pastoral, evangelización y, en menor escala, de promoción humana. La calidad de vida cristiana de muchas comunidades aconsejó la conservación del Santísimo en un número creciente de capillas rurales y la autorización a algunos laicos para su distribución en las celebraciones dominicales.

Para atender las necesidades de su formación se implementó a partir de 1975 un programa de formación de catequistas que, atendiendo aspectos concretos como la experiencia religiosa, la adquisición de conocimientos y el compromiso comunitario de los participantes, se ha ido desarrollando a lo largo de estas décadas con abundantes frutos. Son muchos los cursillos realizados, sobre todo en Chota, Cutervo y Sócota, y centenares los laicos que han pasado por esta escuela de formación cristiana para después compartir en sus comunidades sus conocimientos y vivencias de la fe. Cada comunidad tiene bien grabados en su recuerdo los nombres de quienes dieron el primer impulso a una vida cristiana más consciente y comprometida.

Otras personas, asociadas a grupos como la Legión de María, el movimiento "Juan XXIII", carismáticos, juveniles… o integrantes de consejos de pastoral y otros, también han ido asumiendo su parte en la labor de la Iglesia y la han enriquecido de diversas maneras, con sus peculiaridades, en pueblos y ciudades.

Muchos laicos formados en la escuela de formación de catequistas de Chota están prestando en la actualidad un hermoso servicio en otras jurisdicciones del país, sobre todo en el nororiente.

Si podemos hablar de un destacado proceso de renovación de la vida cristiana en las primeras décadas de la Prelatura, también cabe esperar una nueva floración de agentes laicos de pastoral, campesinos, poblanos y ciudadanos, con los que llevar adelante la misión continental y la nueva evangelización en las que están empeñadas la Iglesia en nuestro continente y en su proyección universal.

g) Nuevas parroquias

Un objetivo permanente en el corazón de un obispo es la mejor atención de toda la feligresía y esto depende, en muy buena parte, de la presencia de sacerdotes. Monseñor Florentino Armas tuvo que escuchar continuamente, recién llegado a Chota, la petición de los pueblos por sacerdote residente. Otro obispo recoleto que, venido del Brasil, visitó Chota años más tarde, a la llegada de uno de sus obispos, escuchó ese mismo clamor  y comentaba: "Estos gritos rompen el alma".

Con la generosidad en personal de la Orden de agustinos recoletos, el trabajo de renovación de la vida cristiana en la familia y las comunidades, y el de promoción y cuidado de las vocaciones se ha podido atender las parroquias de antigua creación: Chota, Cutervo, Sócota, Pimpincos, Huambos, Tacabamba, Querocotillo, Llama y Lajas, y se han ido creando otras nuevas con el paso de los años. La primera fue la de Santo Domingo de la Capilla (1967); le siguen las de Santo Tomás (1968), Cochabamba (1969), Paccha (1996), Santa Rosa, en Chota, ahora suspendida (2000), Santa Mónica, en Chota (2003) y Querocoto (2012).

h) Obras de promoción social

En la Prelatura se ha seguido en el campo de la acción social el mismo itinerario que muchas de las comunidades eclesiales del país. Se ha pasado de no tener acción social propiamente dicha a integrarse en los programas asistenciales de Cáritas del Perú y, posteriormente, a los de promoción de la salud y el desarrollo humano integral.

En los primeros años se promovieron en algunas parroquias los talleres de corte y confección, con los que se iniciaba a las personas interesadas en estas labores y se contribuía a aliviar la pobreza de algunos con las ropas confeccionadas.

De esos primeros años son también las tres cooperativas de ahorro y crédito promovidas y fundadas por las parroquias de Chota, Cutervo y Tacabamba, algunas de ellas perviven hasta el presente.

Con los programas asistenciales promovidos por Cáritas del Perú, la diocesana repartía ropas y alimentos entre los menesterosos. Después se fue abriendo a apoyos, sobre todo alimentarios, en acciones de interés comunitario: capillas, locales comunales, caminos, canales, forestación y reforestación, conservación de suelos, viveros forestales, defensas ribereñas… Más tarde se centrará en proyectos de promoción de la salud y productivos para el desarrollo familiar y de la comunidad.

Un apoyo importante a la salud de los más olvidados fue el programa de promotores de salud. En tiempos en que no había los centros de atención sanitaria con que se cuenta hoy, los promotores preparados por agentes pastorales de la Prelatura (sacerdotes, religiosas y algunos laicos) prestaron un importante servicio en la prevención de enfermedades y en las primeras atenciones de quienes requerían auxilio sanitario; también en la difusión de los métodos naturales de regulación de la natalidad y frente a las abiertas campañas antinatalistas de algunos gobiernos. Se llegó a preparar e imprimir algunos manuales para los promotores.

Desde Cáritas diocesana y la ONG "Haren Alde" se han llevado adelante en tiempos más recientes numerosos proyectos de instalación de agua potable, letrinas, cocinas mejoradas en multitud de comunidades campesinas, contribuyendo de esta manera a mejorar la calidad de vida de muchísimas familias olvidadas de las instituciones públicas.

Por iniciativa de la ONG Haren Alde se contribuyó a mejorar el sistema de provisión de agua para la ciudad de Chota, contando para ello con la cooperación del gobierno de la Rioja, de España.

i) Radio Santa Mónica y prensa chica

La obra más importante en el mundo de las comunicaciones sociales es, sin lugar a dudas, Radio Santa Mónica, esa aula permanentemente abierta que difunde su mensaje de fe, cultura, educación y sana distracción. El primer prelado de Chota soñó con este medio para hacer posible la presencia eclesial y pastoral en todos los rincones de la Prelatura, propósito que entonces quedó sólo en buen deseo. Durante el gobierno pastoral de monseñor José Arana se dan los pasos para poner en marcha este proyecto, cuyo principal gestor fue el padre Jacinta Anaya. Sorteadas muchas dificultades, sale al aire de manera permanente en junio de 1993. Desde entonces, no sin dificultades de diverso género, es una voz cristiana permanentemente en el aire. Con anterioridad habían sido varios los sacerdotes que comenzaron a incursionar en este campo de la radio en emisoras locales de corto alcance que contribuyeron a la evangelización y sirvieron de primer entrenamiento para lo que se hizo después.

Mucho más modestas, pero también importantes, han sido las realizaciones en la prensa chica. La hojita parroquial El sembrador es la de vida más larga; inició su andadura en el lejano 1968. Otra que va superando dificultades es el boletín de animación pastoral Abriendo surcos que aparece por vez primera en 1973. La pervivencia de ambas hasta el presente supera con creces la de cualquier otra publicación del medio.

Publicaciones que contribuyeron en su momento a la renovación de la vida cristiana fueron los folletos El bautismo de vuestro hijo: catequesis de los padres; Bautismo, camino de vida; El pan de vida; Ven, Espíritu Santo; Dios bendice nuestro amor; La esperanza cristiana; las novenas Ya viene el Niñito y otra en honor de la Virgen de Chota, además de los cancioneros religiosos. Fueron muchos miles de ejemplares, casi todos a mimeógrafo, preparados en el contenido y edición por los sacerdotes, algunas religiosas y niños pequeños, grandes amigos del entonces joven sacerdote Fortunato Pablo.

El Boletín oficial de la Prelatura de Chota ha aparecido con cierta irregularidad, pero en sus más de cien números recoge importantes datos de esta historia que reseñamos.

El obispo Florentino Armas publicó, con ocasión de sus bodas de oro sacerdotales, una colección de sus Cartas pastorales en las que quedan reflejadas sus preocupaciones de pastor de esta Iglesia local.

j) Obras materiales

Son muchas las obras materiales que se han ido realizando a lo largo de estos años que reseñamos. La residencia episcopal, que también fue el primer local para seminario, fue inaugurada en 1967. Monseñor Florentino Armas fue el promotor y el entonces párroco de Chota, padre José Arana, el ejecutor de la obra. El local actual para seminario se acabó de construir en 1999, siendo ahora los más directamente implicados el obispo Emiliano A. Cisneros y el padre Abdías Calderón.

Si nos fijamos en las iglesias de nueva planta, después de la creación de la Prelatura se han levantado las de Anguía, Cochabamba, Chadín, Chalamarca, Chiguirip, Huambos, Lajas, Llama, Miracosta, Paccha, Pimpincos, Querocotillo, Querocoto, San Andrés, San Juan de Licupís, San Luis de Lucma, Santa Mónica -de Chota-, Santo Domingo de la Capilla –actualmente en construcción-, Santo Tomás, Tacabamba y Tocmoche. He hecho referencia aquí únicamente a las de los distritos; hay otras importantes construidas de nueva planta. Las que conservan su estructura tradicional han recibido atenciones muchas veces superiores a lo que hubiera supuesto construirlas de nuevo. Los sacerdotes de cada lugar y época han sido quienes han llevado el peso de las obras.

Las capillas rurales suman varios centenares; en 1963 su número era muy bajo. Aquí hay que anotar el mérito casi exclusivo a los fieles de pueblos y campos, aunque en los últimos tiempos también han apoyado algunas municipalidades.

Las casas parroquiales y los ambientes para actividades pastorales han sido levantados todos en estos años; antes no existían en ningún lugar. Ahora cuentan con ellos todas las cabeceras parroquiales y otros lugares que no poseen esa condición.

De estos años son también todas las casas de religiosas, incluido el monasterio de clarisas contemplativas; unas han sido adquiridas, otras construidas de nueva planta.

 Fruto de la gestión de comunidades religiosas son el  Instituto de educación superior pedagógico "Nuestra Señora de Chota", locales de instituciones educativas de nivel inicial, primario y secundario en Chota y Cutervo, regidos por ellas, y el colegio "Sagrado Corazón de Jesús", de Chota, durante la gestión de las Esclavas.

Entre las instalaciones destinadas a obras de proyección social destacan el local de Cáritas, el policlínico de las Siervas de Jesús, las instalaciones de la ONG "Haren Alde", aparte otras menores como dispensarios, botiquines…

El mandato inicial y lo alcanzado en estos 50 años

La Santa Sede al encomendar a la Orden de agustinos recoletos y a su primer prelado el dar vida a una nueva jurisdicción eclesiástica en Chota y Cutervo le dio unas indicaciones muy precisas: promover las vocaciones sacerdotales y religiosas; organizar  en el territorio una organización catequística que llegue a cada poblado y familia; levantar en cada parroquia una escuela regentada por religiosas o religiosos que fuera semillero de vocaciones al sacerdocio, a la vida religiosa y al laicado cristiano; dar la debida importancia a la participación en la Eucaristía y demás sacramentos, especialmente la confesión y la comunión; santificar los hogares, organizar movimientos y asociaciones para mejorar las condiciones de vida y contribuir al progreso de los pueblos. Finalmente hablan de la vida en comunidad de los religiosos y de la organización de la Acción católica en sus diversas ramas. Son ocho líneas de acción muy concretas, expresadas en el texto original en el lenguaje de la época. En el fondo, un plan básico de acción pastoral.

Los agustinos recoletos, sobre quienes recayó casi toda la responsabilidad pastoral en las primeras décadas, sentaron las bases de una Iglesia local en camino de renovación en la línea marcada por el concilio Vaticano II. Quienes se han ido sumando después a la brega en la viña del Señor han aportado y continúan aportando los valores de su identidad sacerdotal y religiosa. Con unos y otras, y siempre con la gracia del Señor, se está llevando adelante la misión.

Del cumplimiento mayor o menor de dicho encargo dan fe las líneas que anteceden. En lo reseñado están presentes la acción de la gracia de Dios y la cooperación humana de hombres y mujeres, nacidos en el Perú unos y llegados de diversas latitudes otros.



[1] Adelanto del artículo que será publicado en la Revista Peruana de Historia Eclesiástica. Deferencia de su autor, quien fue prelado de Chota y ahora es obispo de Chachapoyas. En homenaje a todos los misioneros que estos días celebran los 50 años de la creación de la prelatura. 

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