domingo, 22 de octubre de 2017

EL DECALOGO DEL MAESTRO ITINERANTE AL ESTILO DE JULIO CORAZAO

EL DECALOGO DEL MAESTRO ITINERANTE AL ESTILO DE JULIO CORAZAO

0. Antes que nada (Carta personal)

Hermano Julio:

Como recordase en Arequipa tu buen amigo Jorge Pacheco, sólo un
problema tuviste que sortear a lo largo y ancho de tu (nuestro) Perú:
encontrar unas botas del 47 para tus pies de gigante en un corazón de
niño.

Naciste como regalo de Reyes Mayos, un 7 de enero de 1934, fruto
tercero del amor de tus padres Julio Corazao Yépez y Esther Giesecke.
Tu primera escuela fue la del "Inmaculado Corazón de María" y luego
"Santa María Reina" de los Hermanos Marianistas, en San Isidro. La
Dulce Señora, Santa María, te cautivó y te jaló para su Compañía, en
la que pronunciaste tus primeros votos el día de San José, 19 de marzo
de 1966, consagrándote definitivamente un 10 de enero de 1970. Y desde
entonces, por más de 30 años, te dedicaste por entero al servicio de
la Iglesia desde el sagrado ministerio de la educación católica,
dedicando los últimos tres años de tu vida a visitar fraternalmente
todos los planteles religiosos de tu amado Perú como Maestro
Itinerante del Consorcio de Colegios Católicos. Empeñado en dar
vueltas, hasta 15 veces, a nuestra Patria, cual nuevo Gigante con
botas, te faltó tiempo para darte vueltas sobre ti mismo; los otros
eran tu razón de ser. Cantas y caminas, hablas y escribes, más de
11.000 páginas y 1000 charlas en 30 años. Yo tuve la suerte de
escuchar de tus labios una de ellas, la última -sensacional- de tu
periplo terreno, 7 días antes de partir para el abrazo paterno y
eterno del Buen Dios, cuando corrías como María a servir a sus
hermanos de Ica... Sentí que "eras un hombre de los pocos...y ahora te
recuerdo, desprendido, transparente; te recuerdo con tus sueños...Eras
claro...Eras bueno".

Como los 500 maestros de aquel Congreso de la Asociación Educativa
Popular "María, Madre y Maestra", te llevamos "invitado a nuestras
reuniones, a nuestros corazones". Y, ahora, como nunca, te recordamos
susurrando 'Dios te salve María' hablándonos siempre en fácil" y como
portavoz de Ella, María, Madre y Maestra, nos dices: "Haced lo que Él
os diga". Sí, Hermano, Julio, lo haremos. Lucharemos por el nuevo Perú
que tú soñaste, como don de Dios y tarea de todos. Sólo así, podré
(podremos), agradecerte tu siembra generosa, a manos llenas, a corazón
abierto. Lo haré, valiéndome de algunos de tus escritos y de tus
palabras, entreverados lazados con textos de "tus" educadores y
reflexiones y vivencias personales. ¿Recuerdas aquel escrito tuyo,
premonitor, en que imaginabas que habías muerto y recibías a todos
para darles vida? Yo también quiero conversar contigo, ahora que estás
en el Cielo, junto a la madre que te dio el ser, y que te precedió en
pocos días; ahora que duermes tus sueños, conversando con Jesús,
nuestro Amigo, el Maestro.

Tus correrías pedagógico misioneras de maestro itinerante me
recordaban siempre a las del santo arzobispo andarín, Toribio Alfonso.
Señala su secretario de visita Almansa que el arzobispo "ha pasado
grandísimos trabajos y cansancio en la prosecución de su visita, por
ser este arzobispado de caminos fragosos y despeñaderos de mucho
peligro, y ríos muy caudalosos y temples y cordilleras muy desabridas,
y por las cuales Su Señoría Ilustrísima ha pasado sin regalo
alguno...sólo por no dar molestia a los indios...ni que en nada se les
dé trabajo." Cita cómo él mismo estuvo a punto de perder la vida junto
con su arzobispo al cruzar uno de los ríos cercanos a Trujillo y
también saliendo a la sierra "sino se hallara un criado junto a él en
un paso borrascoso, donde cayó de la mula, se despeñara". Todo ello
"por sólo querer ver y visitar por vista de ojos a los indios, aunque
éstos metidos en montañas y tierras ásperas, a donde muchas veces es
menester ir a pie por no haber caminos para caballos". El testigo
Diego Morales, secretario del cabildo, recoge lo que en el Prelado
sería una costumbre muy arraigada. Acabada la visita, como a las
cuatro de la tarde, "partió para el pueblo de Mala, y, habiéndole
anochecido en el camino por ser muy pedregoso y de cuesta, pasó mucho
trabajo, y en todo él iba alabando a Dios y cantando la letanía de la
Madre de Dios, y el dicho padre fray Melchor de Monzón que venía con
este testigo y el dicho licenciado Cepeda le respondían, que no
parecía sino que venía allí algún ángel cantando aquella letanía, con
lo cual no sintió el camino". Recoge un testigo que animaba a sus
servidores diciéndoles que irían "como unos reyes, con nuestros
bordones y alpargatas".

Para el creador de la educación personalizada, Víctor García Hoz, la
educación es ante todo un modo de vivir que transforma al hombre,
orientando y reforzando su capacidad personal para vivir mejor, es
decir, vivir cada vez con más eficacia en el trabajo y más alegría en
la vida interior y en las relaciones personales. Según esto la escuela
debe ser una comunidad educativa en la que sus miembros viven y obran
consciente y solidariamente con libertad y alegría.

Y tú, nieto de dos rectores de la Universidad San Antonio Abad de
Cuzco, Eusebio Corazao y Alberto Giesecke, y sobrino nieto de la
escritora Clorinda Matto de Turner, lo conseguiste con "optimismo, con
entusiasmo y con alegría, con mucha alegría". Igualito tú, religioso y
educador, con tu pequeño maletín y grandes zapatos, dejándonos
trazadas hondas y atractivas pisadas (tus cartas, tus libros, tus
charlas, tu corazón) para que sigamos tus diez huellas, tu decálogo.

De todo esto te nutrías Hermano Julio, pero lo sustancial era tu
Evangelio encarnado en el día a día.

Ayúdanos, desde tu Casa Celestial, a concretarlo en el decálogo del
profesor católico, que entresacamos de tus escritos y ejemplos, y
recibe desde ya el más fuerte y agradecido de los abrazos,

Un aprendiz de maestro



I. Sentido profesional

"La tarea del maestro no es enseñar. La tarea del maestro es que el
alumno aprenda...El futuro de nuestros alumnos y del Perú depende de
nuestro propósito de cambio...Debemos provocar el gusto de aprender.
Enseñar rigor intelectual. Pasión por la verdad conseguida con
humildad, constancia, rigor, trabajo".

Los días 16 y 17 de octubre de 1995 se reunían en Bariloche para la V
Cumbre Iberoamericana todos los jefes de Estado y de Gobierno de
Iberoamérica resaltando que la educación es el factor esencial del
desarrollo económico y social:

"La educación necesita ser integral e integradora frente a una
realidad que va consolidando la globalización de las actividades
económicas, la integración a nivel regional y, simultáneamente, la
recuperación de los espacios locales como ámbito de realización
personal del ser humano y de la comunidad de que forma parte"
(Art.38).

Por su parte, según el Cardenal Pío Laghi, Prefecto de la Educación
Católica, las prioridades educativas actuales son:
1. Garantizar efectivamente a todos la educación básica.
2. Desarrollar una educación al sentido de la solidaridad que lleve a
hacer de cada persona actor de su propio destino y del de la
comunidad. 3. Aumentar la calidad misma de la educación.
4. Necesidad de promover la formación y la competencia de los
educadores católicos.

A escala planetaria, el Informe DELORS nos volvió a comunicar lo
esencial en la educación a lo largo de toda la vida: 1. Aprender a
conocer. 2. Aprender a hacer. 3. Aprender a vivir. juntos.4. Aprender
a ser.

Para vivir coherentemente tan grandes objetivos hay que tener muy
presente que "no hay profesiones indignas, sino indignos
profesionales" (Pío XII). Si ello es muy cierto en todo tipo de
profesión, lo es mucho más en la educativa. Creo fundamental una doble
actitud: Actualización permanente en las prácticas educativas y
capacitación para adaptar un modelo de currículo abierto y flexible.
Todo ello, desde los postulados del constructivismo y el aprendizaje
significativo, en torno a tres ideas fundamentales: El alumno es el
responsable último de su propio proceso de aprendizaje; la actividad
mental del alumno se aplica a contenidos que ya poseen un grado
considerable de elaboración propia; el papel del Profesor es engarzar
los procesos de construcción del alumno con el saber colectivo,
culturalmente organizado.
Así entendido, el aprendizaje es el centro de interés y el objetivo
primordial de la institución educativa.
Pero la profesión, ante todo, es vocación, una respuesta entusiasta a
una llamada urgente. "Si no has sido llamado, actúa de tal manera que
llegues a serlo"

II. Sentido humanitario

"La dimensión humana es importantísima; la he ido aprendiendo más y
más a través del Perú...Tenemos que llegar con el lenguaje de la
experiencia de los chicos. Estamos en una época donde nos hablan de la
excelencia educativa y parece que eso significa tener TV a colores,
computadoras, internet,... Sí, los medios son buenos, pero no son la
solución. La solución definitiva es lo que da el profesor; maestros,
acá también hablan de fomentar la autoestima, la educación positiva,
que, en definitiva es amar, todo lo opuesto a odiar...Maestros, hay
que ver lo positivo en los alumnos...Los chicos nos sienten, aprecian
qué es lo que queremos...Un hombre que como san Francisco pueda
dirigirse de todo corazón a cada persona y a cada cosa como 'hermano';
un hombre que ame, que ríe y que llore con la humanidad".

Conviene resaltar la necesidad de "educar en los valores de la
laboriosidad y del compartir, de la honestidad y la austeridad, del
sentido ético-religioso de la vida, para que desde la familia, primera
escuela, se formen hombres nuevos para una sociedad más fraterna" (IV
CELAM, Santo Domingo n 200)

Esta faceta abarca y engloba a las demás, aportándole esa carga de
valores que debe llevarse al aula (docencia didáctica), a la
biblioteca-archivo-laboratorio (investigación), al despacho (tutoría),
a las reuniones departamentales y jefaturas (gestoría), a los
pasillos, a la cafetería, al campo de deporte, a la casa, a la calle
(compañero-amigo).

Sabía muy bien con el P. Poveda que "La verdadera educación debe
distinguirse por su carácter verdaderamente humano y consiste en
ayudar a los que han de vivir una verdadera vida humana". O, en labios
de Don Bosco:
"Recordad que la educación es cosa del corazón y que sólo Dios es el
dueño y que nosotros no podremos alcanzar cosa alguna si Dios no nos
enseña el arte y nos pone las llaves en la mano... Procuremos hacernos
amar, insinuar el sentido del deber y del santo temor de Dios, y
veremos con admirable facilidad abrirse las puertas de muchos
corazones".

El propio Papa Juan XXIII, paradigma del Hermano Julio, considerando
la pobreza de su familia, escribió en su "Diario": "No me hago
sacerdote por cumplimiento ni para ganar dinero ni para buscar
comodidades ni honores ni placeres. ¡Ay de mí! Sólo para hacer el
bien, en cualquier forma que sea, a la gente pobre"

III. Sentido cristiano

"La razón de ser de un colegio católico básicamente es dar testimonio
de la vida de Cristo...La formación cristiana comienza con el mismo
Jesús de Nazaret. A El la gente lo llamaba MAESTRO. Su vida no fue
otra cosa que una verdadera escuela...Todo es descartable, la época es
descartable. Estamos viviendo en esa época, entonces, nosotros que
vivimos en esa época, ¡caray! causa risa, pero el gran cambio, el
nuevo paradigma, ¿saben cuál es? Cristo...Nuevamente tenemos que
llegar a Cristo...Yo quiero que es esta charla se tomen nota y la
primera nota es "cada alumno es una persona, cada alumno nuestro es
una persona; amigos, ese es el Tercer Milenio, ese es el nuevo
paradigma, cuando hablamos de educación popular estos chicos son los
últimos. Es el chico que no significa nada para el Estado, es el
último, el olvidado, es una persona. Ya hay que sentir y hacer sentir
que es una persona, que se sienta persona y ésa es la labor nuestra,
cada alumno es una persona, el último es una persona".

Si el maestro no lleva el alumno al Maestro, la educación queda
manca, incompleta. La plenitud de la educación está en ser perfecto
como el Padre Celestial siguiendo el paradigma de Cristo, Camino,
Verdad y Vida.


IV. Sentido eclesial

"Una joven en Rioja me dijo:' La Iglesia Católica nos trata como
masa...la secta nos trata como personas'. Esa noche yo estaba cansado.
Tenía otra reunión. Tenía que levantarme a las 4 de la mañana al día
siguiente para ir a Moyobamba, a Tarapoto y hasta Yurimaguas. Sin
embargo, me di cuenta que en ese instante yo era 'la Iglesia Católica'
para esa chica".

Debemos recordar que ha sido una prerrogativa de la Iglesia contar
con un verdadero ejército de hombres y mujeres consagrados a Dios,
religiosos y religiosas, seglares, misioneros, que se dedican de por
vida a la educación cristiana. En América Latina, la Iglesia es
responsable de 13,4% de la población escolar, calidad y creatividad.
Hay actualmente más de 170.000 escuelas católicas en el mundo con más
de 42 millones de alumnos. Las universidades son 900; facultades, 150.
No se puede amar a Cristo sino se ama a la Iglesia.



V. Con sentido de misión en el centro y en el campo escolar

"Debemos de consagrarnos totalmente a la educación, olvidarnos de
nosotros mismos por el bien de los demás. Ser maestro es ser
colaborador de Dios en la formación del ser humano. Si queremos ser
como Cristo debemos darnos del todo, regalarnos".

A San Felipe Neri: "Tus Indias están aquí". Como Jesús en Nazaret
realizar no soñar la obra.
Cardenal Martini: "¿Qué Iglesia podrá educar, sino una que sea
Iglesia apasionada, que no se deja ´cortar las alas' por las
desilusiones"?
El P. Hurtado, recientemente elevado a los altares, fundador de El
Hogar de Cristo en Chile y pionero de la Escuela Nueva Católica en
América, es un modelo para nosotros, tal como compendia en sus
enseñanzas:
"La educación debe ser una enseñanza realista, práctica, debe darse en
un ambiente socializado; debe educarse para la corresponsabilidad y la
cooperación social; debe centrarse en el alumno, debe usar un método
activo; debe ser vital; debe perseguir el cambio social y profundizar
la democratización de la sociedad".

VI. Sentido de servicio

"Estoy recordando a aquel sacerdote en Oxapampa; un verdadero ejemplo
vivo del amor a Cristo. Hubo un accidente algo lejos de Oxapampa.
Murió un niño de siete años de edad. Hijo de humildes campesinos. El
sacerdote trajo el cadáver del niño a velarlo a la casa parroquial.
Dio alojamiento a los padres, a los tíos, a los abuelos; les preparó
la cena; invitó a todo el pueblo a rezar por el niño. Ese sacerdote ha
predicado, con el ejemplo, la Parábola del Buen Samaritano. Tuve el
privilegio de estar con él esos días. Para mía ser imposible de
olvidar"


Una escuela que no sirve no sirve para nada. El educador sirve desde
su condición de profesor, como amigo y docente, orientador y
mensajero, animador y sembrador...

VII. Sembrador con sentido de esperanza, sin plazo para recoger frutos

"Me pregunto: ¿Mis viajes, esta convención, de qué sirve todo esto?
¿Vale la pena? ¿Qué quedará? La respuesta es: Qué importa.
Lo importante es, en esta convención, vivir juntos estos días. Lo
importante es colocar esta primera piedra e incentivar a los jóvenes
para que construyan el nuevo edificio. Lo importante es sembrar".

Una educación ética asertiva y abierta a los valores trascendentes
que ayude al alumno a descubrir su propio destino y el de la humanidad
con sentido de esperanza. Como el sembrador del Reino de Dios (Mc 4,
26-27). Sembrar a fondo perdido. Dar todo sin esperar nada a cambio;
sembrar a voleo.

VIII. Sentido de relación con la Comunidad Educativa

"Hemos tratado de dar una idea muy sencilla: reunirse, maestros y
padres de familia de colegios, de realidades semejantes, y compartir
experiencias. A ello, aunemos un poco de imaginación y, estamos
seguros, nos haremos más creativos. Y el único gran ganador será el
alumno de nuestros colegios".

Vivirá espíritu de familia que favorece y cultiva las relaciones
personales, la fraternidad y la amistad, se fomenta un ambiente de
compromiso, de alegría y de confianza. Está animada por los
profesores-educadores, participan los padres y el núcleo central son
los alumnos. Cada uno debe descubrir la responsabilidad de su papel y
cómo depende de él.

IX. Sentido de solidaridad corporativa

"Recuerdo en Moquegua, en una escuelita en que hablé a las seis y
media de la mañana con un hombre que barría el patio del colegio. Sólo
estaba él. Su escuelita estaba limpia, impecable. Barría el patio, yo
diría con cariño. Como si fuese suyo. Conversé con él. Con el hombre
que barría la escuelita. Me enteré que la escuelita tenía seis
profesores. ¿Quién era el hombre que barría la escuelita a las seis y
media de la mañana? Era el Director".

Mantener relaciones con otros profesores de la misma profesión. Juan
Pablo II destaca la importancia de los movimientos y el
asociacionismo: "Uno de los dones del Espíritu a nuestro tiempo es,
ciertamente, el florecimiento de los movimientos eclesiales, que desde
el inicio de mi pontificado he señalado y sigo señalando como motivo
de esperanza para la Iglesia y para los hombres. 'Son un signo de la
libertad de formas, en que se realiza la única Iglesia, y representan
una novedad segura, que todavía ha de ser adecuadamente comprendida en
toda su positiva eficacia para el reino de Dios en orden a su
actuación en el hoy de la historia" (Discurso 29-9-84). En el marco de
las celebraciones del gran jubileo, sobre todo las del año 1998,
dedicado en particular al Espíritu Santo y a su presencia
santificadora dentro de la comunidad de los discípulos de Cristo (TMA,
44) cuento con el testimonio común y con la colaboración de los
movimientos. Confío en que ellos, en comunión con los pastores y en
armonía con las iniciativas diocesanas, quieran llevar al corazón de
la Iglesia su riqueza espiritual y, por ello, educativa y misionera,
como valiosa experiencia y propuesta de vida cristiana" (Homilía en la
vigilia de Pentecostés 25-V-1996)


X. Sentido de discipulado

"No quiero que me manden a estudiar ni a Roma ni a París ni a Nueva
York; quiero estudiar con la gente humilde de mi pueblo...Ahí he
aprendido mucho. Me han enseñado mucho Me han enseñado valores...Un
día me encontraba, medio muerto de frío en un pueblecito de nuestra
Sierra. Estaba ante una choza. El campesino, dueño de la choza me vio
y me dijo, en un pésimo castellano: 'Dentre pa' dentro, señor'. Su
castellano era pésimo. Nota en 'calidad total': Cero. Pero yo entré a
la choza y ya no tenía frío. Me acogieron. Nota en valores:
Veinte...Prefiero educarme con la gente humilde de mi pueblo. A raíz
de mis viajes por todo el Perú, sentí que Dios me dio muchos y grandes
regalos. No tengo diploma, no tengo título, pero siento que 'soy más'.
Les diré qué es lo que siento: 'Me encanta casi todo. Me asombra todo.
Gozo con todo. Me admiro ante cada persona. Me conmociono ante
detalles. Lo encuentro y siento a Dios en todo momento".

Es una escuela evangelizada y evangelizadora, siempre en actitud de
escucha y asombro, en la que los alumnos, razón de ser de la
educación, nos enseñan permanentemente.


Para terminar

Hermano Julio, perdona mi largo discurso. Termino. Todos los maestros
te queremos de corazón. Escribió el filósofo de la esperanza, Gabriel
Marcel, que «amar a una persona es decirle tú no has muerto para mí",
y tú estás más vivo que nunca entre nosotros. Sabemos, parafraseando
lo que decían sobre san Juan de Dios, que si el amor se extinguiese en
el mundo lo encontraríamos en ti. Sí, Hermano, jálanos alto, muy alto,
para ser los maestros misioneros, con un corazón sin fronteras, que
abrasa por donde pasa.

José Antonio Benito

Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

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