martes, 13 de noviembre de 2018

SIMPOSIO “LOS DESAFÍOS DE LA IGLESIA ANTE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ” en la Universidad Católica San José de Lima


SIMPOSIO "LOS DESAFÍOS DE LA IGLESIA ANTE LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ" en la Universidad Católica San José de Lima

Les comparto con gozo algunas fotos y textos del importante evento que nos ha dejado con las ganas de profundizar en el decisivo rol de la Iglesia Católica en el acontecimiento de la Independencia del Perú. Agradecemos la presencia de tres grandes maestros, el P. Javier Campos, P. Fidel González y el Dr. Ricardo Cubas, que aprovecharon su presencia en el Perú para dedicarnos su tiempo y saber.

 

JUEVES 8

12.30 Presentación del evento y del ponente: Dr. P. Ernesto Rojas Ingunza, Presidente de la Academia de Historia de la Iglesia

Ponencia: P. Diego Cisneros, el clérigo ilustrado en vísperas de la Independencia. Dr. P. Javier Campos, OSA, Director del Instituto de Estudios Escurialenses

LES COMPARTO NUMEROSOS DATOS SOBRE El P. Diego Cisneros, monje jerónimo del Escorial, vivió en Lima un amplio período de tiempo hasta su muerte (1872-1812).  Nada mejor que su web:http://www.javiercampos.com/

http://www.javiercampos.com/files/Diego%20Cisneros,%20Monje%20sin%20Monasterio,%20Dic%202013.pdf

"El padre jerónimo Diego Cisneros, los libros prohibidos y el Mercurio Peruano", en Anuario Jurídico y Económico Escurialense (San Lorenzo del Escorial), 47 (2014) 629-653.  Texto

"El padre jerónimo Diego Cisneros, un monje sin monasterio. Su vida en Lima (1772-1812)", en La Ciudad de Dios (San Lorenzo del Escorial), 226 (2013) 665-702. Texto

"Del Escorial a Lima: Fray Diego Cisneros, Bibliotecario e ilustrado", en Boletín de la Real Academia de la Historia (Madrid), 206 / 2 (2009) 177-229. Texto completo aquí.

"El monje jerónimo español fray Diego Cisneros, el Santo Oficio de Lima y el Inquisidor General", en Anuario Jurídico y Económico Escurialense (San Lorenzo del Escorial), 42 (2009) 522-530. Texto completo aquí.   

VIERNES 9,12.30. Ponencia Algunas Observaciones y notas sobre la Iglesia y las Independencias de los Países Latinoamericanos. Dr. P. Dr. Fidel González, MCJ, Universidad Gregoriana de Roma, canónigo de la Basílica de Guadalupe (México).

A nuestro ponente se le quedó corto el tiempo disponible, pero nos compartió el fantástico enlace del diccionario que dirige:

https://www.dhial.org/diccionario/index.php/INDEPENDENCIAS_DE_LA_AM%C3%89RICA_ESPA%C3%91OLA_Y_LA_SANTA_SEDE

1.30

Presentación del libro The Politics of Religion and the Rise of Social Catholicism in Peru (1884-1935)(Londres, 2017) por el Doctor Ricardo Cubas Ramacciotti, Universidad de los Andes, Chile.

Síntesis de su obra acerca de la Doctrina Social de la Iglesia y su aplicación de en el Perú, particularmente en Arequipa. Prueba de ello fueron el Círculo de Obreros Católicos, el pensamiento y acción social de monseñor  Holguín y el diario "El Deber", que se convirtió en el medio católico más importante de su género en el país. Por "catolicismo social" se entiende el pensamiento y la acción de miembros de la Iglesia Católica – clérigos y laicos- ante las graves consecuencias sociales derivadas de la revolución industrial y del capitalismo salvaje, que desencadenó protestas en defensa de los derechos de los trabajadores. Pero muchas veces estos reclamos justos se convertían en conflictos radicales. Esta acción social fue impulsada en todo el mundo, especialmente en Europa y América, tras la publicación de documentos pontificios sobre temas sociales desde la "Rerum Novarum" y la organización de diversos congresos locales e internacionales.

Clausura:  Dr. José Antonio Benito. Decano de Humanidades de la Universidad Católica San José

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CRISTÓBAL COLÓN. DESCUBRIENDO AL DESCUBRIDOR, 500 AÑOS DESPUÉS

CRISTÓBAL COLÓN. DESCUBRIENDO AL DESCUBRIDOR, 500 AÑOS DESPUÉS

 

Acabo de visitar la entrañable casa en la que cursé mis estudios de Historia de América, en Valladolid, mi licenciatura y doctorado, en un ambiente familiar, de hogar. Allí se encontraba el la  sección "América" del departamento de Historia Moderna y Contemporánea de la Facultad de Filosofía y de Letras de la Universidad de Valladolid. A diario me encontraba con la inscripción "Aquí murió Colón" - lápida conmemorativa de la Casa-Museo Colón, ubicada en la Calle Colón de Valladolid, justo frente a la iglesia de la Magdalena, lugar donde reposan los restos del pacificador del Perú, Don Pedro de Lagasca. Era un 20 de mayo de 1506. Partía para el último y definitivo viaje, el de la eternidad.

El propio José Carlos Mariátegui, en 1928, llega a decir en la popular Revista "Variedades": "Colón es uno de los grandes protagonistas de la civilización occidental...América ingresó en la historia mundial cuando Colón la reveló a Europa".

Ante tantos dimes y diretes, tantas acciones contradictorias (en 1892 estuvo a punto de iniciarse el proceso de beatificación, y en los Estados Unidos da nombre a una de las más prestigiosas asociaciones católicas "Caballeros de Colón"; como contrapunto, otros grupos le tachan de "genocida")..

Quinientos años después nos disponemos a evocar su memoria y acercarnos a su subyugante y compleja personalidad. Con motivo de su V Centenario, estudiosos del mundo volverán a intentar descifrar los numerosos enigmas acerca de su vida y su misión. Me permito dar algunos apuntes para facilitar un mayor conocimiento de su decisiva personalidad.

Les comparto el enlace de una de las síntesis más logradas por el Dr. Juan Pérez de Tudela y Bueso Tudela. http://dbe.rah.es/biografias/4665/cristobal-colon

Y, ahora, mis apuntes.

 

      La utopía de un navegante al servicio de Castilla

      Aunque se le han atribuido las más curiosas patrias, parece que lo más probable es concedérsela a Génova. Allí nacería hacia el 1451. Muy pronto se integra en el comercio por el Mediterráneo. En 1476 llega a Lisboa desde donde acomete diversas actividades comerciales por Thule o Islandia, Inglaterra y hasta san Jorge de la Mina. Allí se le une su hermano Bartolomé. En 1479 se casa con Felipa Moniz de Perestrello, de la alta sociedad lusitana, y reside en la isla de Madeira donde nace su hijo primogénito Diego.

      En este ambiente marinero comienza a madurar su proyecto descubridor. En 1484 presenta a Juan II, rey de Portugal, su plan de llegar a las Indias por occidente. Es rechazado. Llega al convento de Santa María de la Rábida donde es muy bien acogido por los Padres franciscanos. trata con los duques de Medina-Sidonia y de Medinaceli, de los que obtiene cartas de recomendación para presentarse a los Reyes en Córdoba. La Junta de entendidos, tras la conquista de Málaga, dictamina negativamente.

            Se instala en Córdoba. Aquí nace su hijo Hernando de Beatriz Enríquez de Arana. Se dedica a buscar argumentos de todo tipo para su proyecto: en la Biblia, Plinio, Ptolomeo, S. Isidoro.

      Colón sigue a la Corte y en el verano de 1486 se hace presente en Arévalo. Parece ser que el 11 de agosto llega a Valladolid con la comitiva real que seguiría la ruta por Olmedo, Medina del Campo, Rueda, Puente Duero, Simancas. En el monasterio de Prado tendría lugar la entrevista de la reina Isabel con su confesor y superior del monasterio jerónimo, Fray Hernando de Talavera. Éste fue un firme valedor de los planes del Almirante quien, debido a su devoción mariana, oraba ante la imagen románica de la Virgen - actualmente venerada en san Nicolás - y que ha sido definida por el Dr. Ramos como "Nuestra Señora de la Esperanza del Descubrimiento".

      En 1487, al doblar el cabo de Buena Esperanza en el este de África el portugués Bartolomé Díaz, Colón ve alterado su plan. El Cardenal Mendoza logra que se reconsidere su proyecto. Colón espera en Guadalupe el fin de la Reconquista. Decide marchar a Francia ante la demora de la guerra. A su paso por la Rábida se encuentra a Fray Juan Pérez de Marchena quien le facilita una entrevista con la Reina el 2 de enero de 1492, justo al terminar la Reconquista con la victoria de Granada. Sus propuestas son aceptadas y firmadas el 17 de abril de 1492 con el nombre de Capitulaciones de Santa Fe. Ellas responden al modelo ensayado con el obispo de Rubicón y Pedro de Vera: una empresa con participación de la Corona en la que se acordaban las condiciones del capital invertido y de los beneficios que podían obtenerse. Colón insistió en dos cláusulas: conseguir las mimas prerrogativas que los almirantes de Castilla, aunque sólo en América y gobernar las tierras descubiertas como un Virrey. Los Reyes aportaron 1.400.000 maravedís que, con garantía de devolución, sacó Alonso de Quintanilla de las arcas de la Hermandad General; Colón puso 250.000 de un préstamo de Joanoto Berardi, Luis de Santángel 350.000

 

      Cruzado medieval y ambicioso renacentista

      Sorprende en su carácter la gran capacidad de adaptación a las distintas profesiones de artesano, comerciante, marino, geógrafo. Es indiscutible su vigor físico y altura moral; su inquebrantable firmeza en medio de la adversidad. Su sensibilidad por la naturaleza bien palpable en las páginas de su Diario. Es un fino observador a la par que pragmático marino. Se adhiere enérgicamente a una idea errónea pero fecunda: ir al este por el oeste. Aquí cabría la teoría del piloto predescubridor que recogen cronistas como el Inca Garcilaso, según la cual un marino, Alonso Sánchez de Huelva, le habría comunicado el hallazgo de la nueva tierra. El mismo Lope de Vega se hace eco de esta corriente de pensamiento en su obra El Nuevo Mundo descubierto por Colón. Es la tesis de americanistas insignes como Juan Manzano.

      Dentro de su perfil personal recogemos la magistral descripción que de él hace uno de sus mejores biógrafos, el belga C. Verlinde:

De estatura bastante alto, de cara alargada con una nariz aquilina y ojos azul claro, de piel rojiza, cabellos blancos a sus 32 años. Su conversación era afable y digna, su comportamiento controlado. Sus prácticas religiosas eran estrictas, hasta el punto de que se le hubiese tomado por miembro de una orden monástica, tanto en lo que concierne al ayuno como a los rezos. Jamás escribía sin caligrafiar en cabeza 'Jesus cum Maria sit nobis in via' Su devoción a la Virgen y a san Francisco era tan grande que más adelante él atribuyó siempre al favor de Dios lo que había conseguido realizar. Tal sentimiento llegaba incluso hasta hacerle creerse[...]un elegido del Señor[...]Era un espíritu religioso, de una piedad y un misticismo completamente medievales. Pero nosotros sabemos que era además un hombre moderno, lleno de voluntad y de ambición, en un mundo en vía de rápido cambio".

       Dentro del Museo Colón de la ciudad de Valladolid (España) se representan 14 de los más de 30 retratos que intentaban reproducir su fisonomía.

      El viaje descubridor

      La dificultad en reunir los tripulantes por la desconfianza que suscitaba un extranjero la resuelven los frailes de la Rábida, los Niño de Moguer y los Pinzón.

      Parten el 3 de agosto, después de confesar y comulgar los 90 navegantes. Hacen escala en la Gomera de donde parten el 6 de septiembre. Marchan hacia el oeste por el paralelo 28º. Vientos propicios, sorpresa por desconocer la declinación magnética, desilusión en el mar de los Sargazos. Tras numerosas dificultades Juan Rodríguez Bermejos (el Rodrigo de Triana) puede gritar "¡tierra!". Era el 12 de octubre, las 2 de la madrugada.

      A la primera isla a 24º N, 74 Aº 30 'llamada Guanahaní por los indígenas, la bautizarán con el nombre de San Salvador (hoy es Watling y depende de Inglaterra). A la segunda se la denomina de Santa María de la Concepción; a la 3º la Fernandina; a la 4ª la Isabela. El primer contacto con los naturales fue muy pacífico. Los indios taínos decían "taínos" que significa "somos nobles".

      La Pinta se había separado en el Canal de la Tortuga. La Santa María encalla en La Española sin poder regresar. El 15 de marzo de 1493 regresa Colón a Palos, tras su paso por Lisboa.

 

      Creyó haber llegado al Paraíso

      Tras el hallazgo Colón redacta la carta donde informa de su descubrimiento. Colón escribirá: "Crean Vuestras Altezas (los Reyes) que en el mundo todo no puede aver mejor gente ni más mansa; deben tomar... grande ale­gría porque luego los harán cristianos y los avrán enseñado buenas costumbres de sus reinos, que más mejor gente ni tierra puede ser..." (Diario 24-XII-1492) "...fallé muchas islas pobladas con gentes sin número... A la primera que yo fallé puse nombre Sant Salvador a conmemoración de su Alta Magestat, el cual maravillosamente todo esto ha dado... Así que monstruos no he hallado noticia, salvo de una isla que es Carib... poblada de una iente que tienen en todas las islas por muy feroces, los cuales comen carne humana." (Carta a Luis de Santángel 15-II-1493).

      La reproducción de la portada de varias ediciones de su carta en la que da cuenta de su descubrimiento será fulminante. Se imprime rápidamente en Barcelona en el mismo año de regreso, 1493, donde se encontraban los Reyes Católicos. En 1493 se edita también en Italia, Florencia (1493 y 1495), Roma; Valladolid (1497); Amberes y Basilea en 1493; París 1493; Estrasburgo (1497). En total 12 ediciones de 1493, una de 1494, dos de 1495, dos de 1497, que fueron todas las que en aquellos años publicó la naciente imprenta.

            Conviene recordar que inauguró una serie de escritos que ubicaban el Paraíso en América.[1] Con singular simpatía y gracia lo pondera el historiador agustino Fray Antonio de la Calancha (1584-1654): "Don Cristóbal Colón tuvo por cierto, que en esta tierra estaba el Paraíso como lo alega Gómara y el Padre Martín del Río y el que más lo procura publicar es Antonio de Herrera, cronista del Rey, y no era muy fuera de camino, porque el Paraíso lo sitúan debajo de la tórrida zona Santo Tomás, San Buenaventura, y otros muchos con Durando y Nicolás de Lira... El Padre José de Acosta dice, que ya no que no se debe decir que es el Paraíso este Perú...se puede llamar el huerto de los deleites y otro temperario de los placeres"[2].

 

      Colón, los Reyes y los primeros católicos de América

      Posteriormente fue recibido por los Reyes en Barcelona. Allá presenta ante los Reyes los siete indios taínos, los primeros cristianos. Se cursan órdenes al embajador en Roma, Bernardino López de Carvajal, para que expusiese al Papa Alejandro VII todo lo ocurrido. Asimismo, despacharon a Lope de Herrera a Lisboa para explicar a su aliado Don Juan que el viaje se había realizado en los términos indicados por el tratado de Alcaçovas, al norte del paralelo de Bojador. Para Isabel lo más urgente era la amistad con Roma sancionada con las bulas papales, que reconocen la legitimidad del descubrimiento y poblamiento, siempre y cuando se evangelizase. La misma Reina dispuso la instrucción de los neófitos indios en Barcelona para que le sirviesen como auxiliares en la tarea.

Establecida la Corte en la ciudad condal, los reyes don Fernando y doña Isabel, con el príncipe heredero don Juan y todo su séquito, el 3 de abril de 1493 reciben a Colón en Barcelona, bautizando los 6 primeros indios. Como anota un historiador, Colón "no dejaría de percatarse de que allí se le ofrecía una oportunidad para plasmar un anhelo de los Reyes Católicos, en especial de la reina Isabel, que se cifraba en la difusión de la fe cristiana en las tierras ultramarinas, que para ello constituía uno de los objetivos fundamentales de la empresa y cuyos primeros frutos tenían ahora la ocasión de comprobar [...]Isabel la Católica acumulaba en este histórico acto y en todo el proceso americano de su vida suficientes méritos para ser considera como una verdadera madre de América" [3] El primer cronista indiano, Gonzalo Fernández de Oviedo, a la sazón joven de 15 años, y testigo presencial del acontecimiento por pertenecer a la cámara del príncipe don Juan, da fe del hecho:[4].

 

Más viajes

Segundo el 25.9. 1493. Van varios misioneros como el P. Boyl legado pontificio y Fray Ramón Pané, iniciador del primer estudio antropológico del indio americano. Recorre las Antillas, Cuba, y Jamaica. Es colonizada la isla de Santo Domingo.

Tercero En 1496. Tocó Tierra Firme en la península del Yucatán. Colón vuelve preso tras el juicio del Visitador Bobadilla. La Reina reacciona ante la esclavitud de los indios.

Cuarto En 1502 recorre las tierras de Honduras hasta el golfo de Darién. El 6 de enero de 1503 llegaba el Almirante a Río de Belén en la costa de Veragua. Allí fundó un pueblo en el que se quedaría su hermano Bartolomé, el Adelantado, y otra gente con un barco para crear la factoría, pacificar la región y organizar el rescate. Pero, al poco tiempo, se rebelaron los indios, matando a algunos españoles. Por esta razón Colón decide volverse en abril con todos los supervivientes; los barcos estaban medio podridos.

 

La muerte

      Tras el fracaso de su último viaje, se retira a Valladolid donde le sorprende la muerte el 20 de mayo de 1506. Su hijo Hernando nos lo relata: "Quedó muy agravado de gota u del dolor de verse caído de su estado; agravado también con otros males, dio su alma a Dios, el día de la Ascensión[...]en la villa de Valladolid, habiendo recibido con mucha devoción todos los sacramentos de la Iglesia y dicho estas últimas palabras: in manos tuas Dómine, commendo spiritum meum" El Mural de B. Rementería sobre la muerte de Colón (1971) del museo evoca el último y definitivo viaje de Colón, el de la eternidad. La figura central es la de Colón con su hijo arrodillado y acompañado de Fray Diego de Deza y Gaspar de la Misericordia con una serie de frailes. Las figuras de la derecha son Álvaro Pérez, Juan de Espinosa, Andrés de Vargas, Américo Vespucio, Hernando de Vargas, Francisco Manuel, Fernando Martínez, Bartolomé del Fresco, Andrés Mirueña y Juan de Porras.

      Había llegado a Valladolid a lomos de mula, después de su corta estancia en Salamanca, acompañado de su primogénito Diego y sus criados Álvaro Pérez, Juan de Espinosa, Fernando de Vargas, Francisco Manuel y Fernández Martínez. Ya se sentía enfermo y después de unas adiciones en su testamento, falleció el 20 de mayo de 1506. Fue enterrado en el convento de San Francisco que se encontraba junto a la Plaza Mayor (actual centro comercial de "Galerías Preciado"). Las honras fúnebres tuvieron lugar en la iglesia de la Antigua. Permaneció en Valladolid hasta que trasladaron sus restos a la Cartuja de Santa María de las Cuevas de Sevilla antes de 1513, reposando en la capilla de Santa Ana. La versión de su muerte sumido en la pobreza no es exacta. Se divulgó por una errónea interpretación de un cronista que luego popularizaron pinturas románticas.

 

Trascendencia

Aparte de las evidentes interinfluencias entre el Viejo y el Nuevo Mundo, el hecho de darse una primera globalización o mundialización de la historia, Colón sigue interesando. De la trascendencia que este personaje ha ejercido en la historia, nos habla el Beato Papa Pío IX quien –ante la petición de más de 700 obispos- pidió, en el año 1873, que una comisión de historiadores y teólogos instruyese el proceso de beatificación. No se logró por dos obstáculos insalvables: su concubinato y su postura esclavista respecto a los indios. De él es esta bella oración: "Bueno eres, Señor, sobre toda medida, pues me haces diligente y trabajador, y me pones los medios en mis manos. Día y noche, cada momento de mi vida, voy a agradecérselo, mi Señor y mi Dios. [5].

Un gran educador del Perú, el Deán Valdivia, le dedicó unas páginas con motivo del 386 aniversario de su muerte., en La Bolsa (Arequipa 15 noviembre 1878;: N° 1.400) en el artículo: "Colón"::386 años se cumplirán mañana desde que dio comienzo la más grandiosa y atrevida empresa que recuerda la historia, el hecho más glorioso que España conmemora; hecho de tal naturaleza que no ha de repetirse en el transcurso de los siglos, por la mano del Eterno que guió al inspirado navegante, abriéndole las puertas de cuanto había desconocido y habitable, le hizo abrir a un mundo nuevo, inmenso...."

El Embajador de Perú en España, con motivo de la inauguración del Museo Colón en Valladolid, se hizo eco del sentimiento de millones de hispanoamericanos ante el Almirante: "Los países de América hemos mandado aquí, a esta Casa, un puñado de nuestra tierra, como símbolo permanente de nuestro reconocimiento y gratitud al Almirante, y para que las generaciones presentes y futuras recuerden a ese grupo de naciones que constituyeron el gran Imperio Español y que hoy, independientes, forman la Comunidad Hispánica, comunidad caracterizada por un denominador común de lengua, sangre, religión, sentimientos y aspiraciones" (22 de mayo de 1968)

 



[1] Alain Milhou Colón y su mentalidad mesiánica Cuadernos Colombinos, Seminario Americanista de la Universidad de Valladolid, Valladolid 1963

[2] "Crónica moralizada del orden de San Agustín en el Perú" Cap., cit. en Los cronistas de convento Selección de Pedro M. Benvenuto Murrieta y G. Lohmann Villena, Desclée de Brouwer, París, 1938, pp.40-41.

[3] Juan B. Olaechea Labayen "De cómo, dónde y cuándo fueron bautizados los primeros indios" Missionalia Hispánica-Hispania Sacra Madrid nº 50, 1998, pp.611-636.

[4] Historia General y Natural de las Indias, lib. II, cap. 7 Editorial Guarana, Asunción, 1956.

[5]Tanto que un libro de nuestros días titulado Testigos de la fe en América Latina de E. Stela (Estela, Navarra, Verbo Divino, 1982) lo incluye en su semblanza

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sábado, 10 de noviembre de 2018

Fray Diego Ortiz. El misionero fiel. Martirio del siervo de Dios. MORENO ULLOA, G.A, OSA


Orden de San Agustín, Provincia de Nuestra Señora de Gracia del Perú, Lima, 2018, pp. 85

 

Ayer participé en la gozosa presentación de esta bella y fervorosa obrita que nos acerca y encariña con la figura del protomártir del Perú, el Juan Bautista de nuestra tierra ensantada.

El Dr. Gustavo Sánchez nos brindó el sustento teológico, enraizado en el magisterio agustiniano -tan cercano a su persona- así como en el acervo del martirio en la Iglesia Católica.

El Dr. Javier Campos, OSA, como guía y maestro de historia y espíritu nos compartió como siempre abundante bibliografía contextualizando en el tiempo, el espacio la orden agustiniana en la que vivió Fray Diego.

El autor, P. Gustavo, nos compartió las razones de la obra, fruto de la obediencia y de su pasión intelectual y pastoral. De modo sintético, sencillo pero profundo, nos introduce en los sentimientos de Fray Diego, quien siente miedo, soledad, pero también asombro por el nuevo mundo (geográfico, cultural, humano) que va descubriendo, y la tensión del misionero que se sabe otro Cristo crucificado (rechazado en ocasiones por un pueblo sometido al conquistador hispano y todavía preso de sus líderes religiosos) pero con anhelo de dar la vida como hará convirtiéndose en una Misa viva con el horrendo martirio sufrido; claro que la esperanza de la resurrección, el saberse semilla de nuevos cristianos, es el permanente fuego de la caridad misionera presente en todo momento.

Fr. Miguel Oblitas, secretario del provincial, nos dio la trayectoria del proceso desde el momento inicial, con las fortalezas y debilidades de acuerdo con el postulador, pero con el gran cariño en difundir su vida y santidad.

La verdad es que me la he leído de un tirón, pues se lee con agrado y gozo espiritual. A ello ayuda la soltura de estilo y pasión del autor, las ilustraciones de Carlos Alberto Molina, el cómodo formato y esmerada edición.  

 

Les comparto mi síntesis de "Peruanos Ejemplares"

 

P. DIEGO RUIZ ORTIZ, PROTOMÁRTIR DEL PERÚ

 

Una de las mejores y primeras biografías, la de Nicolás Suárez Vida y martirio del venerable Fray Diego Ortiz en Lima año1659, nos dice que nació en Getafe un 24 de julio en 1532. Por su parte, el P. Antonio de la Calancha en la Crónica moralizada del Perú VI, anotará: "Nació el venerable Padre Fray Diego Ruiz Ortiz en el pueblo de Getafe, dos leguas de Madrid, corte de los monarcas de España, en el año del Señor de 1532, vísperas del glorioso Santiago su patrón, a cuya devoción lo pusieron en el bautismo el nombre de Diego".

A los 12 años parte para Sevilla con dos de sus familiares pero sin sus padres pues los había perdido.  Ingresa en la OSA a los 15 años y profesa a los 16. El P. Agustín de la Santísima Trinidad fue enviado por el superior de la provincia de Castilla para preparar a los misioneros. Salió el año de 1547 con una misión franciscana presidida por el P. Francisco de Vitoria, cuya sobrina, Juana de Cepeda, lo tomó como Director Espiritual. El Padre llegó a Perú principios de 1548 y se instaló en una pobre casa que en la actualidad es el convento de la Concepción. Esta joven se casó con Hernán González de la Torre y dieron apoyo al OSA facilitándole la casa y capilla en Nuestra Señora de Gracia; en ella vivió como un anacoreta el P. Agustín que murió antes de que llegasen los primeros expedicionarios.

El 25 de marzo de 1550 parte la primera expedición. De OSA; vienen 11 sacerdotes y un diácono. En el capítulo de 1563 fue destinado como doctrinante a Yanacache (sal negra) cerca de La Paz. Fue con 10 religiosos sacerdotes y dentro de ellos estaba el provincial del Perú Juan de san Pedro. Aprendió con esmero el quechua y el aymara. Actúa como misionero hasta en Puná. En 1566 fue enviado a evangelizar a los indios de Capiñora

El P. Marcos García –su compañero inseparable- nació en Oteruelo (León), profesó en el Convento de Lima en 1557 y fue enviado a Vilcabamba. Allá (NS 10) edificó una iglesia a dos jornadas de Vilcabamba. Logró bautizar al inca Cusi Tito Quispe quien recibió el nombre de Felipe. Fray Marcos ganó la confianza del Inca, pero al denunciar sus vicios, se ganó la animadversión del neófito que le desterró y llegó ahogarle cuando iba a ver a sus misioneros de Chuquisaca.

Al morir Huayna Cápac, le sucedió Huáscar. Su hermano Atahualpa le venció y le tomó prisionero y lo mató. Aparece Pizarro y vence al Inca. Asume el mando Manco Inca. El virrey Nuñez de Vela envía a  Gómez Pérez quien causa la muerte de Manco Inca, asume el poder Tito Cusi Yupanqui al tiempo que entre nuestro protagonista en Vilcabamba con el P. Marcos García.

Tito Cusi recibió bien al misionero. Diego aprovechó la oportunidad y, tras pedir permiso al Inca, edifica una iglesia y predica el Evangelio y sana a los enfermos en un pequeño hospital que había levantado, enseñaba a los niños.

Su vida de oración, austeridad, caridad y gran penitencia ganó la confianza de los indios. Sin embargo, un día como otro Juan Bautista predicó contra el adulterio de Tito Cusi quien se había separado de su esposa Evangelina por unirse con Angelina Polanqilaco. Esto mismo se daba entre sus militares y capitanes. Cuando el P. Marcos estaba con orden de destierro, Fray Diego vino al toque desde Huarancaya a Puquiruna donde estaba el Inca y para recoger las cosas de la iglesia, al tiempo que pedía al Inca su amigo que le dejase predicar allá porque el trabajo era arduo y uno solo no podía. Diego Ortiz va a luchar contra las idolatrías, especialmente en el pueblo Chuquipalpa, donde adoraban a un ídolo principal, "Punchao", donde estaba una estatua del sol y una piedra blanca, sobre un manantial de agua. El misionero comenzó a levantar cruces en los montes y lugares que dedicaban a adorar al demonio. Organizó colegios, construyó iglesias.

Lo mismo hará en el pueblo de Puquira donde dicen que exorcizó al demonio mediante un fuego en la piedra donde decían que se hacía visible y salió huyendo (NS 36). Ello provocó la aceptación de la fe y el bautizo de muchos, pero, por otra parte, los hechiceros vieron mermados su poder, irritándose contra el Padre. Según Juana Guerrero, esposa de Martín Pando, secretario del Inca.   Procuran rebajar su influencia para lo que unas indias se vestirían con hábitos agustinos y arruinarían la castidad del Padre.

Un día el Inca invitó al misionero a un banquete. El no fue por estar en misa y porque sabía que terminaría en borrachera. La gente se embriagó. Tito Cusi cogió tamaña borrachera y apoplejía. Llega Fray Diego quien pidió al Inca se arrepintiese de sus pecados sin que le hiciese ningún caso. La coya Angelina Polanquilaco llamó a los capitanes y al secretario Pando para que le matasen al religioso. Al llegar a su casa lo encontraron rezando. Los capitanes comenzaron a insultarlo y golpearlo, le sacaron al campo y le molieron a palos, le quitaron la ropa, ataron sus manos con sogas que cortaban la piel como cuchillo y lo dejaron a la intemperie desnudo y casi muerto de frío. Los indios pidieron que resucitase al inca tal como él les predicaba sobre la resurrección. El les contestó que pediría a Dios por ello pero que era un pecador que sólo podía pedir a Dios. A continuación sigue el martirio; le atan los brazos atrás al punto de descoyuntarle los huesos, le quiebran el pecho y rompen varias costillas; a media noche, le echaron agua en las ataduras para que se ajustasen y fuesen más dolorosas. Al amanecer, de nuevo le pidieron resucitase al Inca; él pidió celebrar Misa por tal intención, le desataron pero no podía mover los brazos. Martín Pando le golpeó los brazos y los volvió a su sitio. Acabada la misa y visto que no resucitaba el Inca lo ataron en una cruz y lo azotaron. Se le acercó Juan Quispe quien le dio una bofetada dejando paralizada su mano hasta la muerte. Le hicieron un hoyo debajo de la barba donde se la introdujeron y lo arrastraron a la casa de la coya Angelina, lo llevaron luego a pie tres o cuatro jornadas hasta el pueblo de Mancaray donde el inca Túpac Amaru se estaba coronando. Y ordenó le llevasen a la hora del inca donde ajusticiaba a los malhechores.

Como no moría el P. Diego los incas clavaron en sus uñas de los pies y manos espinas. Juan Tupa con su machete le golpeó en la cabeza hacia abajo, pues decían que paraba mirando al cielo. Corría el año 1571. No contentos con ello, sacaron el cadáver al camino y obligaron a que fuese pisoteado; cortaron la cabeza y lo pusieron sobre un peñasco, dejando el cuerpo expuesto a que lo comiesen las fieras. Echaron su cuerpo con la cabeza hacia abajo y llenaron todo de piedras, rociándole con salitre, chica y otros elementos de superstición.

Cuando murió tenía unos 39  años. Al conquistar la región y fundarse la Nueva Vilcabamba o san Francisco de la Victoria se ubicó en nuevo lugar, se levantó una iglesia y se enterró dignamente su cuerpo donde permaneció de 1572 a 1595, de donde será llevado en secreto al convento de Cusco. El 28 de agosto de 1598 el obispo Antonio de la Raya los colocó solemnemente en la iglesia del mismo convento, cerca del altar mayor. Allá recibió culto hasta 1826 desde cuando se ha perdido la pista de tan preciadas reliquias.

En 1556 habían perecido ya los agustinos Bartolomé Alvarez y Laureano Ibáñez. A. Calancha dirá: "Oh provincia del Perú, solicitad la canonización de vuestro hermano, primer mártir de este nuevo mundo, protomártir de este nuevo Perú" Virtudes: fortaleza, justicia, humildad. Proceso de beatificación. El 22 de enero de 1595, ante don Antonio de Monroy Portocarrero, corregidor y justicia mayor de la provincia de Vilcabamba, presentó ante Fray Pedro de Aguilar, procurador de la OSA de Cuzco, una carta en la que se certificaba el martirio del religioso agustino en 1571 y que las atrocidades que cometieron eran condenable, no sólo por ser religioso sino por ser un hombre que les había mostrado grandísimo afecto.

El Corregidor condenó a la esposa Angelina Polanquilaco por ser ella la promotora del martirio. Pedro Aguilar dirá "Nuestro mártir vive y vivirá eternamente y, entre tanto, sus perseguidores corrieron en su vida mala suerte y morir de maneras trágicas"...por lo que muchos se convirtieron.av P. DIEGO RUIZ ORTIZ, PROTOMÁRTIR DEL PERÚ

 

Una de las mejores y primeras biografías, la de Nicolás Suárez Vida y martirio del venerable Fray Diego Ortiz en Lima año1659, nos dice que nació en Getafe un 24 de julio en 1532. Por su parte, el P. Antonio de la Calancha en la Crónica moralizada del Perú VI, anotará: "Nació el venerable Padre Fray Diego Ruiz Ortiz en el pueblo de Getafe, dos leguas de Madrid, corte de los monarcas de España, en el año del Señor de 1532, vísperas del glorioso Santiago su patrón, a cuya devoción lo pusieron en el bautismo el nombre de Diego".

A los 12 años parte para Sevilla con dos de sus familiares pero sin sus padres pues los había perdido.  Ingresa en la OSA a los 15 años y profesa a los 16. El P. Agustín de la Santísima Trinidad fue enviado por el superior de la provincia de Castilla para preparar a los misioneros. Salió el año de 1547 con una misión franciscana presidida por el P. Francisco de Vitoria, cuya sobrina, Juana de Cepeda, lo tomó como Director Espiritual. El Padre llegó a Perú principios de 1548 y se instaló en una pobre casa que en la actualidad es el convento de la Concepción. Esta joven se casó con Hernán González de la Torre y dieron apoyo al OSA facilitándole la casa y capilla en Nuestra Señora de Gracia; en ella vivió como un anacoreta el P. Agustín que murió antes de que llegasen los primeros expedicionarios.

El 25 de marzo de 1550 parte la primera expedición. De OSA; vienen 11 sacerdotes y un diácono. En el capítulo de 1563 fue destinado como doctrinante a Yanacache (sal negra) cerca de La Paz. Fue con 10 religiosos sacerdotes y dentro de ellos estaba el provincial del Perú Juan de san Pedro. Aprendió con esmero el quechua y el aymara. Actúa como misionero hasta en Puná. En 1566 fue enviado a evangelizar a los indios de Capiñora

El P. Marcos García –su compañero inseparable- nació en Oteruelo (León), profesó en el Convento de Lima en 1557 y fue enviado a Vilcabamba. Allá (NS 10) edificó una iglesia a dos jornadas de Vilcabamba. Logró bautizar al inca Cusi Tito Quispe quien recibió el nombre de Felipe. Fray Marcos ganó la confianza del Inca, pero al denunciar sus vicios, se ganó la animadversión del neófito que le desterró y llegó ahogarle cuando iba a ver a sus misioneros de Chuquisaca.

Al morir Huayna Cápac, le sucedió Huáscar. Su hermano Atahualpa le venció y le tomó prisionero y lo mató. Aparece Pizarro y vence al Inca. Asume el mando Manco Inca. El virrey Nuñez de Vela envía a  Gómez Pérez quien causa la muerte de Manco Inca, asume el poder Tito Cusi Yupanqui al tiempo que entre nuestro protagonista en Vilcabamba con el P. Marcos García.

Tito Cusi recibió bien al misionero. Diego aprovechó la oportunidad y, tras pedir permiso al Inca, edifica una iglesia y predica el Evangelio y sana a los enfermos en un pequeño hospital que había levantado, enseñaba a los niños.

Su vida de oración, austeridad, caridad y gran penitencia ganó la confianza de los indios. Sin embargo, un día como otro Juan Bautista predicó contra el adulterio de Tito Cusi quien se había separado de su esposa Evangelina por unirse con Angelina Polanqilaco. Esto mismo se daba entre sus militares y capitanes. Cuando el P. Marcos estaba con orden de destierro, Fray Diego vino al toque desde Huarancaya a Puquiruna donde estaba el Inca y para recoger las cosas de la iglesia, al tiempo que pedía al Inca su amigo que le dejase predicar allá porque el trabajo era arduo y uno solo no podía. Diego Ortiz va a luchar contra las idolatrías, especialmente en el pueblo Chuquipalpa, donde adoraban a un ídolo principal, "Punchao", donde estaba una estatua del sol y una piedra blanca, sobre un manantial de agua. El misionero comenzó a levantar cruces en los montes y lugares que dedicaban a adorar al demonio. Organizó colegios, construyó iglesias.

Lo mismo hará en el pueblo de Puquira donde dicen que exorcizó al demonio mediante un fuego en la piedra donde decían que se hacía visible y salió huyendo (NS 36). Ello provocó la aceptación de la fe y el bautizo de muchos, pero, por otra parte, los hechiceros vieron mermados su poder, irritándose contra el Padre. Según Juana Guerrero, esposa de Martín Pando, secretario del Inca.   Procuran rebajar su influencia para lo que unas indias se vestirían con hábitos agustinos y arruinarían la castidad del Padre.

Un día el Inca invitó al misionero a un banquete. El no fue por estar en misa y porque sabía que terminaría en borrachera. La gente se embriagó. Tito Cusi cogió tamaña borrachera y apoplejía. Llega Fray Diego quien pidió al Inca se arrepintiese de sus pecados sin que le hiciese ningún caso. La coya Angelina Polanquilaco llamó a los capitanes y al secretario Pando para que le matasen al religioso. Al llegar a su casa lo encontraron rezando. Los capitanes comenzaron a insultarlo y golpearlo, le sacaron al campo y le molieron a palos, le quitaron la ropa, ataron sus manos con sogas que cortaban la piel como cuchillo y lo dejaron a la intemperie desnudo y casi muerto de frío. Los indios pidieron que resucitase al inca tal como él les predicaba sobre la resurrección. El les contestó que pediría a Dios por ello pero que era un pecador que sólo podía pedir a Dios. A continuación sigue el martirio; le atan los brazos atrás al punto de descoyuntarle los huesos, le quiebran el pecho y rompen varias costillas; a media noche, le echaron agua en las ataduras para que se ajustasen y fuesen más dolorosas. Al amanecer, de nuevo le pidieron resucitase al Inca; él pidió celebrar Misa por tal intención, le desataron pero no podía mover los brazos. Martín Pando le golpeó los brazos y los volvió a su sitio. Acabada la misa y visto que no resucitaba el Inca lo ataron en una cruz y lo azotaron. Se le acercó Juan Quispe quien le dio una bofetada dejando paralizada su mano hasta la muerte. Le hicieron un hoyo debajo de la barba donde se la introdujeron y lo arrastraron a la casa de la coya Angelina, lo llevaron luego a pie tres o cuatro jornadas hasta el pueblo de Mancaray donde el inca Túpac Amaru se estaba coronando. Y ordenó le llevasen a la hora del inca donde ajusticiaba a los malhechores.

Como no moría el P. Diego los incas clavaron en sus uñas de los pies y manos espinas. Juan Tupa con su machete le golpeó en la cabeza hacia abajo, pues decían que paraba mirando al cielo. Corría el año 1571. No contentos con ello, sacaron el cadáver al camino y obligaron a que fuese pisoteado; cortaron la cabeza y lo pusieron sobre un peñasco, dejando el cuerpo expuesto a que lo comiesen las fieras. Echaron su cuerpo con la cabeza hacia abajo y llenaron todo de piedras, rociándole con salitre, chica y otros elementos de superstición.

Cuando murió tenía unos 39  años. Al conquistar la región y fundarse la Nueva Vilcabamba o san Francisco de la Victoria se ubicó en nuevo lugar, se levantó una iglesia y se enterró dignamente su cuerpo donde permaneció de 1572 a 1595, de donde será llevado en secreto al convento de Cusco. El 28 de agosto de 1598 el obispo Antonio de la Raya los colocó solemnemente en la iglesia del mismo convento, cerca del altar mayor. Allá recibió culto hasta 1826 desde cuando se ha perdido la pista de tan preciadas reliquias.

En 1556 habían perecido ya los agustinos Bartolomé Alvarez y Laureano Ibáñez. A. Calancha dirá: "Oh provincia del Perú, solicitad la canonización de vuestro hermano, primer mártir de este nuevo mundo, protomártir de este nuevo Perú" Virtudes: fortaleza, justicia, humildad. Proceso de beatificación. El 22 de enero de 1595, ante don Antonio de Monroy Portocarrero, corregidor y justicia mayor de la provincia de Vilcabamba, presentó ante Fray Pedro de Aguilar, procurador de la OSA de Cuzco, una carta en la que se certificaba el martirio del religioso agustino en 1571 y que las atrocidades que cometieron eran condenable, no sólo por ser religioso sino por ser un hombre que les había mostrado grandísimo afecto.

El Corregidor condenó a la esposa Angelina Polanquilaco por ser ella la promotora del martirio. Pedro Aguilar dirá "Nuestro mártir vive y vivirá eternamente y, entre tanto, sus perseguidores corrieron en su vida mala suerte y morir de maneras trágicas"...por lo que muchos se convirtieron.

 

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VENERABLE RAFAELA DE LA PASIÓN VEINTEMILLA (1836-1918)

VENERABLE RAFAELA DE LA PASIÓN VEINTEMILLA (1836-1918)

Fundadora de las Agustinas Hijas del Santísimo Salvador, nació en Quito el 22 de marzo de 1836.

Desde niña tomó como modelo de vida a la santa ecuatoriana, Mariana de Jesús Paredes, a quien decidió imitar. Llegó a crear una asociación en su honor.

Al ser hermana del presidente de la República del Ecuador, general Ignacio Veintemilla, le tocó sufrir los avatares del mundo de la política, teniendo que pasar por acusaciones, persecuciones, maltratos, encarcelamiento por 8 meses. Por esta razón, se exilió voluntariamente y se domicilió en Lima (Perú), a la sombra de los Padres Agustinos. En esta tierra, se convirtió en una figura conocida. Su esbelta figura, trato distinguido, firme y serena personalidad, vida piadosa, hizo que se ganase el afecto de los limeños. En 1894 comenzó a dirigirse con el padre agustino Eustasio Esteban, futuro general de la Orden, quien le guió en el discernimiento de su fundación. Así, en 1895 fundó la congregación Agustinas Hijas del Santísimo Salvador, y adoptó el nombre de Rafaela de la Pasión –"mi alimento, mi sostén, mi fuerza- . Su carisma tiene que ver con la alimentación material y espiritual de las niñas abandonadas. Como toda fundadora tuvo que sufrir numerosas pruebas, como la incomprensión, indigencia, difamación.

Su amor a Dios y al prójimo le sacaron a flote y perseveró hasta ver una congregación entusiasta y floreciente. Murió en Lima el 25 de noviembre de 1918, a la edad de 82 años. Sus restos mortales descansan en el jardín del convento de Nuestra Señora del Prado de Lima. El 6 de febrero de 1987 se incoó el proceso diocesano y el 6 de marzo de 1992 obtuvo el decreto de validez de la Congrgación de los Santos.

Acaba de ser declaraba VENERABLE en el mes de los santos, noviembre 2018. El R. P. Eustasio Esteban OSA la definió como un ALMA EXTRAORDINARIA; ha servido de inspiración a muchas personas para seguir al Santísimo Salvador en diversos apostolados, buscando la "SALVACIÓN DE LAS ALMAS". A ellos y a toda feligresía los arengo a difundir su memoria para alcanzar su pronta canonización.

En su face "Ruben Esteban Ramos Campos" Monasterio e Iglesia Nuestra Señora del Prado, nos comparte: "Es una alegría personal porque desde mi infancia aprendí a interiorizar su ejemplo de vida gracias a las Religiosas Agustinas "Hijas del Santísimo Salvador" que hicieron vivo su legado formando generaciones en mi Alma Mater, Nuestra Señora del Prado.... Agrademos al Postulador Agustino P. Josef Sciberras por su loable labor en favor de nuestra Madre Fundadora quien siguió los pasos del P. Balbino Rano...

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jueves, 8 de noviembre de 2018

¡GRACIAS, SEÑOR, POR TUS MISERICORDIAS, EN LOS 45 AÑOS DE MIS EJERCICIOS!

¡GRACIAS, SEÑOR, POR TUS MISERICORDIAS, EN LOS 45 AÑOS DE MIS EJERCICIOS!

1973, Salamanca (España)

Todo comenzó en la familia, en la escuela, en la parroquia. Siempre consideré a Cristo como el Dios Hombre que viene a salvar a la humanidad y a mí en particular. Recuerdo que desde los brazos de mis padres, en todo momento, mi gran amigo era Jesús; a los cinco años recibí la Primera Comunión y fue realmente un momento delicioso. Luego viví como cualquier niño campesino de un pueblo de Castilla (España), trabajando en el campo, estudiando en la escuela, en una familia numerosa de ocho hermanos, como monaguillo,  jugando al fútbol y pelota a mano, divirtiéndome los fines de semana; luego los estudios en un colegio estatal de Salamanca…Y ahí, a los 15 años, en unos Ejercicios Espirituales, en silencio y soledad, con el Movimiento Milicia de Santa María, se produjo la gran revolución: Ver que el Señor me brindaba la gran ocasión, aceptar su amistad, vivir lo que ya era por el bautismo, ser otro Cristo, evitando el pecado de omisión; vi que Dios me había regalado toda una vida, una familia, una fe, y debía corresponder; experimenté una alegría tremenda al saberme elegido para vivir en plenitud, siendo otro Cristo, en la gran familia que es la Iglesia.

2018, Lima (Perú)

Han pasado 45 años. Acabo de estar en Salamanca, en la misma capilla en la que hice mis primeros Ejercicios, en la Casa de los PP. Jesuitas del Paseo de San Antonio. Este fin de semana –Puente de Todos los Santos- recuerdo con agrado aquella primera experiencia a mis 15 años, en compañía de unos 30 adolescentes de Valladolid, Zamora y Salamanca. Mi gran regalo ha sido poder practicar lo mismo –ahora también como director- en el Perú. Recuerdo cuántos me decían "pronto se te va a pasar, como a tantos". Sin embargo, por la misericordia de Dios, aquí estamos, con renovada ilusión. Este fin de semana, he podido practicar lo que se me regaló antaño en compañía de dos jóvenes profesionales que se han animado a practicar los Ejercicios. A San Ignacio le bastaba con uno. Ya decía San Francisco de Sales que un alma es suficiente diócesis para un obispo.

Junto al libro de los Ejercicios y mis apuntes he contado como libro de cabecera la carta del Papa Francisco "Alégrate y regocíjate". Me parece inspirada para este momento de la humanidad y de la iglesia. Nos invita a vivir nuestro propio camino de santidad. Lo dice claramente en la introducción: "hacer resonar una vez más el llamado a la santidad, procurando encarnarlo en el contexto actual, con sus riesgos, desafíos y oportunidades. Porque a cada uno de nosotros el Señor nos eligió «para que fuésemos santos e irreprochables ante él por el amor» (Ef 1,4).

Selecciono el número 15: "Deja que la gracia de tu Bautismo fructifique en un camino de santidad. Deja que todo esté abierto a Dios y para ello opta por él, elige a Dios una y otra vez. No te desalientes, porque tienes la fuerza del Espíritu Santo para que sea posible, y la santidad, en el fondo, es el fruto del Espíritu Santo en tu vida".

Y me quedo paladeando y les comparto mi "magníficat" con el número 176. Quiero que María corone estas reflexiones, porque ella vivió como nadie las bienaventuranzas de Jesús. Ella es la que se estremecía de gozo en la presencia de Dios, la que conservaba todo en su corazón y se dejó atravesar por la espada. Es la santa entre los santos, la más bendita, la que nos enseña el camino de la santidad y nos acompaña. Ella no acepta que nos quedemos caídos y a veces nos lleva en sus brazos sin juzgarnos. Conversar con ella nos consuela, nos libera y nos santifica. La Madre no necesita de muchas palabras, no le hace falta que nos esforcemos demasiado para explicarle lo que nos pasa. Basta musitar una y otra vez: «Dios te salve, María…».



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sábado, 27 de octubre de 2018

LA MIRADA TIERNA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS EN EL ENCUENTRO CON EL NUNCIO DEL PAPA EN EL PERÚ

LA MIRADA TIERNA DEL SEÑOR DE LOS MILAGROS EN EL ENCUENTRO CON EL NUNCIO DEL PAPA EN EL PERÚ

Este año ha sido muy especial. Había que celebrar el año jubilar del venerable Padre Tomás Morales, fundador de nuestro Movimiento de Santa María. Recientemente se fue al Cielo, Madre Soledad, más de 50 años, guardiana del Señor de los Milagros, como carmelita nazarena, llegada de Vitoria pero arraigada en el Perú; ella fue quien dio el mensaje de bienvenida al Papa Francisco en el encuentro mantenido con las contemplativas precisamente en el santuario del Señor de los Milagros de los Milagros. Invitamos al Sr. Nuncio del Papa en el Perú, S.E. Nicola Girasoli para celebrar el aniversario de la partida para la eternidad del P. Tomás Morales para el 1 de octubre; al no poder, nos brindó otra fecha alternativa para encontrarse con nuestro Movimiento. Ni él ni nosotros éramos conscientes de que sería, un día como hoy, sábado 27 de octubre, víspera de la gran fiesta, y en el Santuario de Nazarenas. Lo que al Sr. Nuncio le pareció –al comienzo- una dificultad, se convirtió en una feliz coincidencia. Nuestro instituto Cruzados de Santa María, nuestro Movimiento de Santa María, abrazados espiritualmente con los miles de fieles que abarrotaban el templo y que –gracias a las palabras del representante del Papa- conocían al Venerable Padre Tomás Morales y nuestro Movimiento.

Por gentileza de las Madres Nazarenas, todos los miembros del Movimiento pudimos estar muy cerquita del anda del Señor; participar en el encuentro familiar posterior a la Misa, saboreando el turrón de doña Pepa y en una animada tertulia primero con Monseñor Nicola Girasoli, luego sólo nosotros. Allá sentimos lo que es un corazón de pastor que escucha a sus fieles forjados en el carisma del Padre Morales, jóvenes y familias, en sus actividades corporativas (Ejercicios, Retiros, Vigilia, Encuentros…) o personales (oración, trabajo, apostolado alma a alma) como Iglesia en salida, gozosa de evangelizar, en la familia, en los caminos del mundo, en la calle, en todos los lugares.

Un día lleno de luz, de paz, de ternura y de misericordia; una jornada en la que todos y cada uno de los participantes, escuchamos con gratitud y fervor las palabras del Sr. Nuncio en la homilía y en el mensaje final. Que el Señor de los Milagros tiene una mirada especial para cada uno de nosotros. Que nos da lo que necesitamos. Y que debemos orar con fe:

"La fe tiene tres niveles, el primero es el de necesidad de Dios, el segundo es el de confianza y el tercero que es el abandono en Dios. Te necesitamos, confiamos, nos abandonamos en Ti. Su mirada nos alienta porque estamos seguros que todo lo que le pidamos  nos lo va a recibir con los brazos abiertos y el corazón misericordioso para ayudarnos a seguir adelante.

El amor humano tiene forma de corazón, el cristiano tiene forma de cruz porque incluye el sufrimiento, el caminar juntos…Y hoy estamos con los Cruzados de Santa María, este movimiento fundado por el Padre Tomás Morales, este jesuita que está en el cielo, ya venerable, culminando el proceso de beatificación, y que tuvo esa gran intuición alrededor del Concilio Vaticano II de movilizar a los laicos, valorarlos, darles importancia, fuerza…Hoy como devotos para agradecer y pedir la gracia del fervor apostólico. Necesitamos el entusiasmo de evangelizar, del apostolado".

Monseñor Nicola Girasoli no perdió un segundo para estimularnos, para alentarnos. En las peticiones de la Misa añadió esta entrañable petición: "Pidamos a Nuestra Madre a la que tanto quiso el Venerable Padre Tomás Morales que nos ayude a salir con fe y entusiasmo".

Y, como es su estilo, se prodigó en tiempo, en las fotos, en sus palabras. Sí, hay que hacer lío, hay que movilizar a los laicos, hay que recobrar el fervor y el gozo de evangelizar.

Y, como, yapa (propina), nos invitó a su casa, la Nunciatura, para recordar, para vivir otro encuentro más prolongado, como se acostumbra en el hogar. Gracias, por representar ¡tan bien! a Su Santidad. Gracias, de verdad

José Antonio Benito

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miércoles, 24 de octubre de 2018

UN LIBRO FUNDAMENTAL PARA LA REHUMANIZACIÓN DEL HOMBRE EN NUESTRAS SOCIEDADES DE MERCADO. José Luis Cañas

UN LIBRO FUNDAMENTAL PARA LA REHUMANIZACIÓN DEL HOMBRE EN NUESTRAS SOCIEDADES DE MERCADO

Econ. y CPC Álvaro Vera Gastañaduí[1]

Ha llegado a mis manos, por gentileza del Dr. José Antonio Benito, el excelente libro "Ciencias de la Persona. - Antropología Personalista Aplicada" del Pedagogo y PhD en Filosofía José Luis Cañas (Dykinson, Madrid, 2018, 464 pp.), a la sazón catedrático de la Universidad Complutense de Madrid y uno de los pensadores españoles más representativos de la Filosofía Personalista del momento.

 

La riqueza científica del libro, aunada a su palpitante actualidad, hacen de él una obra de consulta obligatoria para los profesionales de las Ciencias Humanas, pero también para los de las Ciencias Sociales, por cuanto, entre otros tópicos, aborda el  drama de la despersonalización-deshumanización del hombre contemporáneo en nuestras actuales sociedades de consumo globalizadas, desde la óptica de la Antropología Personalista. Ésta es una escuela filosófica que en las últimas décadas ha empezado a ganar terreno y prestigio en diversos círculos académicos e intelectuales, por su rigor en la búsqueda de la verdad y la integralidad de sus propuestas basadas en el Personalismo, vale decir en la visión del hombre no tanto como individuo sino como persona libre, y a la vez, responsable de su propia realización ontológica o de su autodestrucción existencial.

 

El propósito central del libro es contribuir a una eficaz mitigación de tan doloroso y extendido drama. Para ello, empieza cuestionando el paradigma ya agotado de las actuales Ciencias Humanas, que ahonda más dicha deshumanización. Acto seguido, plantea sus sustitución por uno  nuevo inspirado en el Humanismo cristiano, al cual el autor denomina modelo de rehumanización, basado en una metodología personalista aplicada.

 

Con este objetivo, el libro transita con solvencia y erudición por los principales  campos del saber humanista clásico, empezando por la Filosofía y la Antropología, pasando por la Psicología, la Educación y la Sociología, para terminar en la Historia. Su intención es integrar y enriquecer los aportes humanistas de dichas disciplinas en una visión de conjunto, a través del enfoque unificador de la Antropología y la Filosofía personalistas. Y logra su cometido con creces, pues dicho enfoque científico ha demostrado ser el único capaz de responder con rigor y verdad a la cuestión central existencial que hoy angustia a toda la humanidad: ¿qué es en el fondo el hombre, y por qué ha llegado a este grado de despersonalización-deshumanización tan agudo?

 

Alguien ha dicho acertadamente que un pensamiento es realmente trascendente cuando sugiere aquello que no pretendía sugerir. El libro de José Luis Cañas, inserto en el Personalismo, exhibe esta valiosa y esquiva cualidad, pues siendo propiamente         

una obra de Ciencias Humanas, suscita sin embargo valiosas cuestiones y respuestas a problemas centrales de las Ciencias Sociales, como por ejemplo la alienación o la despersonalización del hombre en la sociedad actual. En efecto, la alienación-deshumanización del hombre contemporáneo en las actuales sociedades de mercado es un asunto que reviste dramática importancia y vigencia, y que las Ciencias Sociales, por sí solas,  no han podido dilucidar adecuadamente, menos resolver, pues su enfoque es unidimensional y en muchos casos influido por ideologías y doctrinas deformantes de lo humano como el marxismo, el estructuralismo, el existencialismo, el positivismo, el posmodernismo ("pensamiento débil"), etc.

 

Por ello, el libro tiene la virtud de demostrarnos científica y objetivamente que aquel lacerante drama es un problema cuyo origen se encuentra  en la persona humana, no en las estructuras sociales, aunque luego se retroalimente a partir de ellas. Es la persona que haciendo un mal uso de su libertad, se aliena y se deshumaniza ella sola. La sociedad, si está organizada injustamente ("estructuras de pecado") contribuye muy en segundo lugar al reforzamiento de esa tragedia. De esta manera, el libro deja a salvo un principio esencial de la Ética y de la Moral que es la responsabilidad moral del hombre, inherente al ejercicio de la  libertad humana. Adicionalmente, la obra del Profesor Cañas nos hace comprender con sapiencia que la alienación-despersonalización del hombre es un drama básicamente de carácter antropológico y ético-cultural antes que estrictamente económico y sociológico, como equivocadamente pretenden hacernos creer el marxismo y otras doctrinas estructuralistas y materialistas.

 

Se trata pues de una obra de notable valor científico que no debe faltar en la biblioteca de ningún profesional de las Ciencias Humanas y Sociales, que desee contribuir eficazmente a la rehumanización del hombre contemporáneo, quizá el reto más crucial que enfrenta nuestra civilización y del cual depende su misma supervivencia. Deseo culminar esta breve reseña destacando que el libro del Dr. Cañas prestigia directamente a la escuela Personalista, y, además, enriquece indirectamente las investigaciones de la Doctrina Social de la Iglesia, una ciencia multidisciplinaria que se encuentra a la vanguardia de los esfuerzos de la comunidad científica por acercarnos a la verdad sobre el misterio insondable del hombre y de su íntima relación con la sociedad.  



[1] Lima, 16 de Octubre del 2018- Alumno de la Maestría en DSI, de la Universidad Católica San José.

 

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Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

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