viernes, 15 de julio de 2022

LA ACCIÓN PROFÉTICA DE LAS CONGREGACIONES FEMENINAS DEL PERÚ DEL SIGLO XIX

LA ACCIÓN PROFÉTICA DE LAS CONGREGACIONES FEMENINAS DEL PERÚ DEL SIGLO XIX

Publicado en SIGNO EDUCATIVO, nº 309, julio 2022, pp.22-26

José Antonio Benito

Más allá de omnipresente vida política narrada con motivo del Bicentenario patrio, urge destacar la acuciosa y pionera misión de la Iglesia en el campo de la educación y la beneficencia. El historiador J. Klaiber nos presenta el estado de las congregaciones religiosas al calor del proceso de la Independencia[1]. Insiste en la situación crítica durante las primeras décadas de la República, en el alivio que supuso el retorno de los Franciscanos a Ocopa en 1836 alivió y cómo habrá que esperar hasta mediados de siglo para recuperarse. Tan ansiado anhelo se debió a tres factores básicos: una profunda reforma que se efectuó en el interior de las antiguas órdenes; la venida de numerosas nuevas congregaciones de Europa, y la fundación en el Perú de congregaciones enteramente nuevas, las Franciscanas de la Inmaculada Concepción (1883), las Agustinas Hijas del Santísimo Salvador (1895), y las Reparadoras del Sagrado Corazón (1896). El siglo XIX verá el resurgimiento de las mismas, la llegada de otras (no españolas) y el surgimiento de otras propias nacidas en el Perú, al calor del nacimiento y desarrollo del nuevo estado peruano. Sintetizamos el aporte de las congregaciones, dedicadas de modo especial a la educación de la mujer.

1.Sagrados Corazones (PICUS). La génesis de la congregación hunde sus raíces en el año 1797, en el fragor de la reacción católica frente a la persecución religiosa provocada por los desvaríos de la Revolución Francesa.  La congregación se expande por el mundo y llega a Oceanía, recalando en 1834 en Valparaíso; será en 1837 cuando el P. Juan Crisóstomo Liausú funda el primer colegio en Hispanoamérica. La Congregación femenina llega a América, Valparaíso (Chile) en 1838. Fueron doce –como los apóstoles- las aguerridas religiosas capitaneadas por Madre Cleonise du Cormier, quienes a bordo del buque Zelime, tocaron tierra chilena y fueron acogidas por el primer arzobispo de Santiago de Chile republicano, Monseñor Manuel Vicuña Larraín. Tres años fundaron su primer colegio. Fue el 12 de noviembre de 1848, cuando a bordo del paquebote "Mares del Sur" llegaron las primeras religiosas al Perú, también lideradas por la emprendedora Madre Cleonise, siendo recibidas por el Dr. P. Navarrete, director de Instrucción Primaria, y el arzobispo Luna Pizarro. En 1851 se trasladaron al antiguo convento de la Recolección de los Mercedarios "Nuestra Señora de Belén", del que toma el nombre el naciente Colegio de Belén, uno de los centros educativos femeninos emblemáticos de la época republicana. En 1876 se hacen cargo del Instituto Pedagógico Nacional de Mujeres[2]. En 1878 fundaron el Colegio de Arequipa. Ya en el siglo XX, en 1909, fundar en Lima el colegio Sagrado Corazón Sophianum. Dirigido inicialmente a alumnas de clase media alta. Obras similares abrirán en Chorrillos, Arequipa y Trujillo, Más tarde en Jaén, Bagua, Bambamarca, Puno, Tinta y el populoso distrito limeño de El Agustino. También fundan en Lima la Universidad Femenina Sagrado Corazón UNIFE.

2.En 1858 llegan desde Francia las Hermanas de la Caridad o Vicentinas por invitación del director de la Beneficencia de Lima, Francisco Carassa, cuya hija Virginia deseaba entrar en la congregación, de hecho, se convirtió en la primera vicentina peruana. Pronto se encargan de la administración del Hospital Santa Ana (en la Plazuela Italia), del Hospital San Andrés para varones y del Hospital San Bartolomé, que en ese mismo año cambió su nombre por el de Hospital Militar. Ese mismo año también tomaron bajo su dirección la Escuela para Niños Huérfanos y Expósitos (anteriormente conocida como Santa Cruz de Atocha). En 1859 se encargaron de la Escuela Santa Teresa para Párvulos (que en el siglo XX se convirtió en el Colegio Sor Rosa Larrabure) y asumieron el Hospital Larco Herrera para los enfermos mentales. En 1865 las hermanas asumieron la dirección del Hospital Guadalupe en el Callao; en 1869, del Hospital Santo Toribio de Mogrovejo; en 1870, el Hospital de Bellavista para mujeres. Más adelante se encargaron de la dirección de otros numerosos hospitales, como los de San Ramón de Tacna (1874), San Juan de Dios de Puno (1875), Belén de Cajamarca, Belén de Trujillo (1875), San Juan de Dios de Moquegua (1883), San Vicente de Paúl de Tarma (1900).

3.Religiosas de San José de Cluny. Llegan en 1870 las cuatro primeras. La congregación fue fundada en 1807 por Ana María Javouhey. Ingresaron con el patrocinio de la colonia francesa de Lima y su primera tarea fue administrar la Clínica Maison de Santé, inaugurada en 1870. El primer colegio lo abrirán en 1884. El robustecimiento de la educación católica en nuestra patria, continuará con la apertura del Colegio de San José de Cluny en Barranco en 1918.

4. Congregación del Buen Pastor. En 1871 llegaron cuatro religiosas provenientes del Canadá francés, y poco tiempo después llegaron cuatro más. En ese mismo año fundaron su primera obra: el Colegio del Buen Pastor, en el Cercado de Lima. En 1873 también abrieron un pensionado que posteriormente se convirtió en el "Asilo del Buen Pastor", para la rehabilitación de las "penitentes". En 1889 las hermanas fundaron la Escuela-Taller de Santa Rosa, cerca de la Iglesia de San Pedro. Ese mismo año también fundaron el Colegio de Santa Eufrasia, llamada así en honor de la fundadora de la congregación. Gracias a una subvención que recibió del Estado, la Escuela- Taller funcionaba gratuitamente. En 1898 las hermanas se encargaron del Instituto Sevilla, que había estado en manos de las salesianas, para la formación de empleadas domésticas.

5.Religiosas del Sagrado Corazón, fundada en Francia por Magdalena Sofía Barat. En mayo de 1876 las tres primeras religiosas de la congregación llegaron procedentes de Valparaíso y ese mismo año Pardo decretó la creación de la Escuela Normal de Mujeres que comenzó a funcionar en 1878. Las religiosas también fundaron una escuela gratuita para niñas pobres que servía como una escuela de aplicación para la Escuela Normal. La Normal constituyó el primer instituto de educación superior para mujeres en la época republicana. Para muchas mujeres de clase media o clase media baja la Normal les ofreció la oportunidad de romper con el molde tradicional de ser amas de casa y desempeñarse como educadoras profesionales en el mundo. En 1953 la Normal de San Pedro se trasladó al Chalet (otro colegio de la congregación, fundado en 1903), y en 1958 se trasladó otra vez, a su local actual en Monterrico.

6.Hijas de Santa Ana. La Comunidad de Hijas de Santa Ana se dedica principalmente a la labor educativa y acompañamiento de la comunidad como indica su Regla: "El fin de la Congregación de las Hijas de Santa Ana es el de Caminar hacia la Santidad, identificándonos con Cristo en el Misterio de su pobreza, a imitación de María, Hija de Santa Ana, bajo la guía de la Santa Madre, para continuar en la Iglesia su misión materna." En 1887 la Beneficencia Pública del Cuzco las invitó para encargarse del Hospital Central. Se retiraron en 1890, y en 1893 fundaron el Hospital San Ramón del Cuzco con un colegio. Dos años después la Beneficencia italiana de Lima las invitó a encargarse del Hospital Italiano. En 1902 también se encargaron de la dirección del Colegio "Humberto I", más tarde conocido como "Antonio Raimondi".

7.Salesianas o Hijas de María Auxiliadora. Su presencia en el Perú respondió a la inquietud de la Iglesia acerca del nuevo movimiento obrero, así como el crecimiento poblacional de Lima. Según el acuerdo celebrado con la Beneficencia, las Hijas de María Auxiliadora (su nombre formal) tomaron posesión del Instituto Sevilla para la formación de obreras. 1891. Pía Sociedad de San Francisco de Sales. Escuela Salesiana de Artes y Oficios. Por estas fechas, (diciembre de 1891) se inauguró el Instituto Sevilla gracias al benefactor José Carmen Sevilla. Los requisitos para la admisión era ser pobre, tener entre 10 a 14 años de edad y no adolecer de enfermedades crónicas o contagiosas. La permanencia en el instituto era por un periodo de cinco años y no era posible la salida temporal del mismo. Las alumnas que ingresaban como internas permanecían cinco años en el centro con todos los gastos de mantenimiento y vestido cubiertos por la Beneficencia de Lima. La educación que se impartía en esa época comprendía los primeros grados de primaria, además de la enseñanza de oficios y artes que incluían las labores del hogar. En la primera etapa los Salesianos y las Hijas de María Auxiliadora por el cual estas congregaciones se hicieron cargo del instituto entre 1891 y 1898. Este último año asumió la obra la Congregación de las Religiosas de Nuestra Señora de la Caridad del Buen Pastor. Cuando las religiosas dejaron la administración el instituto pasa a convertirse en externado. Actualmente el instituto se encuentra bajo la administración de la Sociedad de Beneficencia Pública de Lima en coordinación con la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) del Rímac.   En 1897 las Hijas fundaron una segunda casa en el Callao y en 1900 colocaron en Lima la primera piedra del Colegio María Auxiliadora para mujeres al costado del colegio salesiano para varones[11]. Estos fueron los primeros de muchos otros colegios (Chosica, Cuzco, Ayacucho, Chiclayo, Huancayo, Piura, Arequipa y Huánuco) que la congregación fundó a lo largo del siglo XX.

8.Religiosas de San José de Tarbes.  En 1897 las religiosas fundaron el Colegio de Lourdes de Piura y en 1902 fundaron una escuela en el mismo hospital para niñas pobres. En 1971 el hospital se convirtió en el Hospital Regional y las religiosas se retiraron de él.

9.Hermanitas de los Ancianos Desamparados. Fundada en España el 27 de enero de 1873, llegaron a Lima el 2 de enero de 1898 con el apoyo de la esposa del presidente Nicolás de Piérola e invitación del mismo, quien personalmente pagó los gastos del viaje de las primeras diez religiosas. Las Hermanitas fundaron el asilo que lleva su nombre en Barrios Altos y posteriormente lo trasladaron a su local actual en Breña.

10.Religiosas Terciarias Dominicas de la Inmaculada Concepción o "Dominicas Docentes". Vinieron a invitación de la Junta Departamental de Trujillo para fundar un colegio para mujeres. Así nació el Colegio Nacional de Santa Rosa de Trujillo. En 1912, en respuesta a su carisma específico, las religiosas fundaron en Lima el Instituto para Niñas Ciegas. Igual como las otras congregaciones femeninas docentes ellas han fundado muchos otros colegios a lo largo del siglo XX.

11. Franciscanas Inmaculada Concepción (Franciscanas Nacionales). Nació como fruto de la estrecha colaboración entre el Padre Alfonso María de la Cruz Sardinas, un misionero franciscano en Huánuco, y la Srta. Carmen Álvarez Salas, una maestra limeña que dirigía un colegio en el Callao. La Srta. Álvarez y su hermana estaban preocupadas por el lamentable estado de la educación en el Perú. Ellas abrieron un colegio para niños pobres y un año después -1883- le dieron el nombre de la Inmaculada Concepción. En los años 1879-1883 sucedió la guerra con Chile. El Perú sufrió una gran conmoción, en todo el territorio nacional; ello implicó una enorme pérdida que impactó en la esfera económica e industrial de las ciudades y las comunidades indígenas. Carmen Álvarez Salas, quien era una joven piadosa, directora de una Escuela Municipal del Callao, que deseaba consagrarse a Dios como Franciscana y dedicarse al apostolado de la docencia y de la caridad. Ese mismo año Carmen Álvarez tomó el hábito religioso. La nueva congregación creció rápidamente, entre otras razones porque en distintos momentos diferentes grupos de Terciarias se incorporaron en la congregación. Las Franciscanas "nacionales" administraron colegios en Ocopa, Huánuco, Huancayo, Jauja, Cerro de Pasco. También se encargaron del Hospital de la Beneficencia de Huancayo[3]

12. En Arequipa, cabe destacar dos iniciativas en favor de la educación de la mujer. El primero, Colegio de Educandas en Arequipa, fundado en 1804 y dirigido desde 1813 por el acucioso sacerdote P. Fernando Arce y Fierro hasta su muerte en 1847. Luego fue decayendo hasta su ruina por el terremoto de 1868. El primer año, 1814, se lee en su memoria del año escolar que la educación se impartía a tres grupos de niñas educandas, unas eran internas y otras externas, ambas integradas por 19 internas de las cuales 16 eran becarias y 3 pensionistas, y el segundo grupo era de 30 niñas pobres que acudían por la mañana y tarde a la escuela en calidad de externas; además, había 8 sirvientas que eran instruidas en sus momentos libres, junto a las niñas pobres de la calle. La obra será asumida por las Religiosas de los Sagrados Corazones desde 1875.

El segundo, a fines de siglo, en 1899, la señorita Elena Chávez inicia y funda la congregación docente de Nuestra Señora del Rosario pasando el Colegio a ser dependencia de esta congregación. Será la propia Madre Elena la primera directora del colegio por 56 años, acreditando el colegio como un servicio al pueblo, a las jóvenes de escasos recursos, colaborando con el bienestar de cada alumna y por lo tanto la sociedad. Miles de jóvenes se educaron para el esfuerzo, la lucha y el trabajo, bajo los signos de una profunda piedad cristiana, mucha exigencia y clara fidelidad a su lema "Ciencia, Virtud y Acción". El colegio se caracterizó por su alta calidad de enseñanza siempre a la vanguardia de su tiempo. A la muerte de la Madre, asume la dirección M.  Rosa Ojeda, quien, en 1948, debido al escaso número de religiosas se unió a la Congregación Religiosa Misioneras Dominicas del Santísimo Rosario con el aporte de Rosa Ojeda, Carmen Chamorro y Victoria La Rosa. A partir del año 1994 asume la responsabilidad la Congregación Religiosa Canonesas de la Cruz[4].

Ojalá el presente artículo suscite el compromiso de recoger la rica documentación de tantas educadoras e iniciativas pedagógicas  a favor de la mujer en el Perú decimonónico. 



[1] - "El establecimiento de nuevos institutos religiosos en el Perú en el siglo XIX". Revista Peruana de Historia Eclesiástica, Cuzco, nº 5, 1996, pp.205-222

[2] Cabe destacar el protagonismo de una de las religiosas, Sor Hermasia Paget (1828-1890) como colaboradora del almirante Abel Bergasse du Petit Thouars en la defensa de Lima frente a Chile con motivo de la Guerra del Pacífico en 1881.

[3] EDQUÉN REGALADO, Hna. Irma FIC Franciscanas de la Inmaculada Concepción. Sor Clara del Corazón de María Álvarez.  Aporte a la educación de la mujer en el Perú del siglo XIX. Lima 2013, páginas 114.

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