domingo, 26 de octubre de 2008

DOS LIBROS EN EL CENTENARIO DEL P. MORALES



Vida y obras de Tomás Morales, SJ. Biografía (BAC, Madrid 2008)


I tomo 312 pp, II tomo 790 pp


Hernández Rodríguez, M. ª Victoria



A cien años del nacimiento del Siervo de Dios Tomás Morales, SJ, (30 de octubre de 1908 en Macuto, Venezuela) y catorce de su muerte (1 de octubre de 1994, en Alcalá), vamos consiguiendo un conocimiento bastante cabal y completo de su biografía. La presente obra completa la de J. del Hoyo Profeta de nuestro tiempo (Encuentro, Madrid 1995) con los aportes del Congreso del 2004 y la rica documentación generada para la Causa de Beatificación. La presente obra busca ahondar en su espiritualidad, “constatar el beneficio de su misión apostólica, conocer mayormente sus virtudes y la motivación de su actuar” p.XV El Siervo de Dios Tomás Morales, SJ, nació el 30 de octubre de 1908 en Macuto (Venezuela), a donde sus padres, oriundos de la isla de La Palma, habían viajado por motivos de negocios. Ya en Madrid, estudió en el colegio de los jesuitas de Chamartín y posteriormente Derecho en la Universidad Central de Madrid. A los veintitrés años ingresó en la Compañía de Jesús en Chevetogne (Bélgica). Fue ordenado sacerdote el 13 de mayo de 1942 en Granada. Fundó la obra social Hogar del Empleado, los institutos seculares Cruzados y Cruzadas de Santa María, la asociación pública de fieles Hogares de Santa María y el movimiento apostólico de jóvenes Milicia de Santa María. Falleció el 1 de octubre de 1994 en Alcalá de Henares. El proceso diocesano para la canonización fue abierto el 24 de junio de 2000 y clausurado el 18 de marzo de 2007 en la archidiócesis de Madrid.


La presentación corre a cargo de Mons. Martínez Camino quien constata que “la autora –postuladora de la causa del Siervo de Dios- ha disfrutado de las mejores condiciones para conocer al P. Morales, en orden a la puesta en práctica de su ideal evangelizador” (p.IX). El mismo señala su doble vinculación con el biografiado: “los dos somos hermanos en religión, hijos de san Ignacio” y el hecho de ser capellán de las Cruzadas de Santa María.


La obra se articula en dos partes. La primera SU VIDA con cinco capítulos: Orígenes del epílogo Conciencia universitaria «Labora ut bonus miles Christi Iesu». El final de un capítulo En la SEGUNDA PARTE se recoge y analiza SU LEGADO: Una memoria siempre viva, «Sentire cum Ecclesia» Tronco ignaciano Savia carmelitana Maestro de vida espiritual. «Ad Jesum sacerdotem per Mariam» . «Finis libri»


En el APÉNDICE se da una interesante síntesis cronológica de la vida del siervo de Dios P. Tomás Morales Pérez, SJ


Nos parece un magnífico documento, lleno de datos citados con precisión pero que a veces llega casi a agobiar y que pide campo para respirar y llenarse de vida. Pareciera que va más dirigido a la Curia y a la Congregación de las causas de los santos que al público deseoso de aprender y vivir las lecciones del Siervo de Dios.


El segundo tomo cuenta con la PRESENTACIÓN del Cardenal Don Antonio María Rouco Varela quien muestra una gran cercanía al biografiado y a su obra desde sus años salmantinos. Quiere mostrr “la actualidad de este Siervo de Dios, cuya causa diocesana tuve la dicha de clausurar en Madrid el pasado año 2007” p.XX ”La profunda formación espiritual de la personalidad, según el modelo de Cristo, que caracterizaba el trabajo apostólico del P. Morales con los jóvenes, posibilitó una asimilación fecunda para la Iglesia del Vaticano II, y para su obra una aceptación total y entusiasta del programa de Juan Pablo II de una Nueva Evangelización” p.XX La INTRODUCCIÓN –magnífica- corre a cargo de la directora General de las Cruzada Lydia Jiménez quien se refiere a la actualidad del carisma del P. Morales y a los rasgos de su estilo: “excelente comunicador...sus libros están marcados pro un carácter eminentemente divulgativo” p.XXIX
Se publican conjuntamente las obras pedagógicas fundamentales- FORJA DE HOMBRES LAICOS EN MARCHA HORA DE LOS LAICOS que constituyen un poderoso medio para forjar minorías de choque, personas completas, dispuestas a cambiar el mundo para Cristo según la pedagogía católica y las necesidades urgentes del momento en que vivimos.


Bienvenidas estas obras que marcan un hito en el conocimiento científico y vital de la vida y obra del Siervo de Dios Tomás Morales.



Leer todo...

EJERCICIOS PARA ¡ MANTENERSE EN FORMA!



Con motivo del DOMUND 2008 nuestro director general nos proponía una iniciativa para todos y cada uno de los cruzados, para este año centenario del nacimiento del P. Morales: “Que cada cristiandad o grupo de cristiandades próximas, preparen, cuiden y procuren que se celebre una tanda de ejercicios en su región o cristiandad, al menos una vez por trimestre. Y que se dediquen todos los esfuerzos apostólicos a ello”.


De igual manera el editorial de nuestra revista ESTAR (octubre 2008), concluía de forma contundente: “La mejor manera de celebrar este año centenario, la que más le agradará sin duda (al P. Morales), será acudir y llevar a nuestros amigos y conocidos a esa palestra de santidad que son los Ejercicios de San Ignacio, instrumento providencial para la movilización del laicado”.


Pues sí, tengo que confirmar y reconfirmar que sí. Justo en el fin de semana del Domund el Señor me concedió dirigir una nueva tanda de Ejercicios. Acudieron cuatro: mi alumno Dino, estudiante de Teología, que buscaba discernir claramente su vocación tras una situación problemática; Carlos, estudiante de ingeniería, que repetía la experiencia y que iba especialmente motivado por llevar a un amigo de infancia, odontólogo en ciernes; Jorge, es su nombre, y que, motivado por el ejemplo de Carlos, quería modificar diversos aspectos de su conducta de los que estaba poco conforme; Marco Antonio, diseñador de interiores, invitado por su compañero militante, y que estaba buscando paz a su agitada vida.


Con nuestra retaguardia orante en carmelos y otros conventos de contemplativas, así como con el reparto de volantes, invitación por radio, por internet... acudieron cuatro jóvenes. El viernes a las 5 de la tarde –desde el Hogar de la Milicia- tomamos el primer micro en la Av. Brasil, hacia las 5.30 subíamos al segundo y eterno micro que tras dos largas y ruidosas horas nos conducía hasta el paradero de Ñaña; nueva bajada y nueva subida al mototaxi que en 10 minutos nos acercó a la Casa de Retiro. ¡Qué paz, qué silencio, qué descanso! Los cinco saboreábamos la invitación de Jesús en el Evangelio: Venid y descansad.


Repartimos los cuartos, nos sumergimos en el silencio (de labios, de ojos, de imaginación), nos pusimos en ejercicio y el Señor actúa, vaya si actúa. Todos confesamos, todos comulgamos, todos vemos con claridad que Dios nos ha creado en serio y no en serie, que nos ama entrañablemente como somos y que nos da una nueva oportunidad; que hay que arrepentirse (¡borrón y cuenta nueva!), que los tres enemigos del alma (mundo, pasiones, demonio) serán vencidos por Cristo, Camino, Verdad y Vida y con la confianza audaz en nuestra Madre. Sí, porque nada es imposible para Dios. Que la muerte acecha, que el infierno es una posibilidad y que el Cielo es la meta y la realidad querida por Dios.


Si alguno es escéptico y duda de que el milagro de la conversión ya pasó, que venga, que experimente y verá lo que le pasa...


Un valor añadido a la presente tanda es que en el mismo lugar estaba el grupo de militantes haciendo su día de Retiro en otra capilla. Me pareció vivir la frase bíblica: “cuando dos o más se reúnen en mi nombre allí estoy Yo”. La reunión final sirvió para compartir las gracias recibidas, los propósitos formulados y un trampolín para llevar los Ejercicios a la vida e invitar a nuevos para el próximo mes.


Qué razón tiene Benedicto XVI: “·Los Ejercicios son una fuerte experiencia de Dios, suscitada por la escucha de su Palabra, comprendida y cogida en la propia vida, bajo la acción del Espíritu Santo, la cual, en un clima de silencio, de oración y con la medición de un guía espiritual, capacita para el discernimiento en orden a la purificación del corazón, a la conversión de vida y al seguimiento de Cristo, para el cumplimiento de la propia misión en la Iglesia y en el mundo”


Ya pues, nos vemos en la próxima.


Leer todo...

viernes, 24 de octubre de 2008

CON MARÍA, TODOS PODEMOS SALVARNOS



Seremos necios, seremos pecadores, seremos miserables... pero si confiamos en la Madre de Misericordia, Abogada de todos sus hijos, estamos salvados.


Un sencillo y casi ingenuo pero rotundo y necesario mensaje. La esperanza es posible, la felicidad está al alcance de la mano. Y todo ello en una comedia rebosante de buen humor, gracia y dinamismo. Sí, se puede uno desternillar de risa y estar dispuesto a pedir perdón, acoger la salvación y apostar por un mundo mejor. Todo esto lo consigue la Asociación Cultural DIEZ TALENTOS con Bruno Odar y su esposa Julia Ruiz a la cabeza, que ha adaptado O auto da Compadecida de ARIANO SUASSUNA en “La Abogada de los Necios” y, además, la dirige con auténtica profesionalidad.


Esta alegre adaptación escrita por Bruno Odar, nos quiere mostrar de una manera agradable y divertida, los matices de sus personajes, no solo en una farsa entretenida, sino en un cuadro crítico de nuestra sociedad y de las relaciones establecidas entre sus miembros.


La Abogada de los necios una comedia divertida que nos cautiva, con las ocurrencias y características de sus personajes. Donde se experimenta y se captura un pedazo de alma de Ariano Suassuna (autor Brasilero) y su semejanza a nuestra sociedad en todas sus formas.


El elenco estará conformado por destacados artistas de nuestro medio actoral como Pold Gastello (Juan Grillo), Haydee Cáceres (Virgen María), Carlos Cano (Satanás), Reynaldo Arenas (Severino), Humberto Cavero (Obispo), Kike Casterot (Sacerdote), Fernando Pasco (Sacristán), Martín Abrisqueta (Manuel), Miguel Álvarez (Chiccó), Dante Del Aguila (Panadero), Fiorella Casanova (Mujer del Panadero), Emmanuel Soriano (Fraile) y Freddy Monteza (Bandido). Además se tendrá como artista invitada a Dina Paucar, quien interpreta un ángel que canta y presenta la historia. Parte de los fondos recaudados para esta obra, serán a beneficio del Asentamiento Hermano San Francisco y Alto Perú en Ñaña del Convento de los Padre Franciscanos Capuchinos, representada por el Hermano Superior Rvdo. Padre Ángelo Costa de la Orden Menor de los Hermanos Franciscanos Capuchinos.


El argumento es bien claro. Juan Grillo y Chiccó, dos pueblerinos muy amigos, se ven obligados a hacer de todo para conseguir y ganar su sustento. Para la suerte de Chiccó, el Grillo es un pueblerino sumamente inteligente y poseedor de una inigualable astucia y para la suerte de Grillo, Chiccó es un poco ingenuo e inseguro y siempre está dispuesto (incluso bajo las protestas) para participar en los enredos ambiciosos armados por el amigo; es que nadie se escapa de los enredos de Juan Grillo, incluso es capaz de engañar a cualquiera incluyendo al Sacerdote con la historia de la bendición del perro, de la esposa infiel del panadero - el panadero su patrón. Llega incluso a conseguir la celebración del entierro del perro en latín, realizado por el ambicioso sacristán representando al clero junto al Sacerdote y el Obispo . Tenemos también al personaje del hacendado Antonio Moráis, quien goza de mucha influencia en el pueblo. El famoso asaltante Severino y su ayudante el bandolero, irrumpen el pueblo con un asalto, eliminando a todos los personajes, pero con la astucia de Juan Grillo, Severino termina también en el juicio celestial engañado con la historia de la armónica y el Padre Cícero.


Los personajes pasan al Tribunal Celestial e intervienen en un juicio celestial. Jesús el juez , la aparición de la Virgen La Madre Misericordiosa (Haydee Cáceres) delante de los pecadores y como la abogada de los necios y Satanás, el fiscal quien se encargará de las acusaciones de todos los personajes.



Se quiere mostrar también las tradiciones populares, las doctrinas de la fe, el folclore de nuestros pueblos, la antigua tradición del teatro cristiano y una crítica social, que pone al descubierto las debilidades humanas reflejadas en las ineptitudes e injusticias de sus personajes, ubicados en todas las clases sociales: como la fe a la justicia, la humildad al reconocer nuestros miedos y errores, el perdón ante la falta y la alegría como arma de supervivencia diaria al hambre y la miseria. Pruebas contundentes de salvación y Misericordia que van más allá de nuestros errores cometidos, que culmina con la compasión de la Virgen Santa, para con el alma del pícaro Juan Grillo.


Lugares de presentaciones:



Amigos, los que están en Lima no se pierdan la función. Acudan al Auditorio del Centro Cultural Ricardo Palma: Del 11 de octubre al 30 de noviembre sólo sábados y domingos. A las 08 p.m. Si viven por Lima Norte aprovechen la ocasión en la Concha Acústica del Colegio Buen Pastor ( Lima Norte) Jueves 23, viernes 24, sábado 25, miércoles 29, jueves 30, a las 08.00 p.m. VENTA DE ENTRADAS: En Tele ticket de Wong y Metro Mayor información: Julia Ruiz 434 1799 ó al 9 94z14 *1318




Leer todo...

jueves, 16 de octubre de 2008

MISIONES FRANCISCANAS EN EL ORIENTE DEL PERÚ

P. Fr. Félix Sáiz Díez, OFM Historia de las Misiones Franciscanas en el Oriente del Perú  Volumen VV (1922-2007) (Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú, Lima 2007, 742 pp) Los Vicariatos apostólicos de San Francisco Solano, San Ramón, Requena y San José del Amazonas

 

Con motivo del centenario de su fundación, la Provincia Misionera de San Francisco Solano del Perú, de la mano del gran historiador P. Félix Sáiz nos ofrece un magnífico volumen –continuador de la monumental obra del P. Izaguirre- acerca de la misión de los vicariatos apostólicos de San Francisco Solano, San Ramón, Requena y San José del Amazonas. Con el sabor de las florecillas de San Francisco y la epopeya de Ocopa, el autor rescata el buen hacer franciscano (netamente espiritual como el promocional educativo y social, así como en los medios de comunicación) en estos últimos cien años. De particular interés para la UCSS es el estudio de la misión en San Ramón con Monseñor Gerardo Zerdin, obispo que con nuestra Universidad ha puesto en marcha el proyecto de Atalaya.

Como introducción, la primera parte nos introduce en la misión franciscana en el Oriente del Perú durante la primera mitad del siglo XX. El segundo la contextualiza en el marco del gran movimiento misionero de la Iglesia en el mundo y en el Perú, tanto en el siglo XX como lo que llevamos del XXI. La gran formación canónica se nota especialmente en el capítulo III al hablarnos de las Prefecturas Apostólicas y su transformación en Vicariatos Apostólicos.

El denso volumen se compone de cinco apartados: El vicariato apostólico de San Francisco de Ucayali (1925-1956), con 21 capítulos que nos ofrecen una amplísima visión del hondo apostolado institucional (aunque con la biografía de sus protagonistas como el P. Juan Santamaría y el ingeniero Hábich, Mons. Odorico Sáiz o Mons. Uriarte), la división del vicariato de San Francisco del Ucayali, El Vicariato de San Ramón en la que se da cuenta de pormenores como los obstáculos del narcotráfico o el terrorismo y el contrapunto de sus mártires, con la titánica labor de sus responsables (Mosn. León de Uriarte, Luis M. Maestu, P. Daniel Córdoba, Julio Ojeda, Gerardo Zerdín), El Vicariato de Requena, El Vicariato de San José del Amazonas y nueve valiosos apéndices en los que se recoge información sobre tribus como la amuesha, campa, el folklore loretano, listado de religiosos y laicos que sirvieron en las misiones.

En definitiva, colosal recolección de datos para poner los pilares de esta palpitante misión franciscana. Otros se encargarán de darle mayor sistematización y precisión a algunos datos. De momento, nuestra felicitación y enhorabuena al P. Félix Sáiz y a la provincia centenaria de San Francisco Solano del Perú.  

Leer todo...

miércoles, 15 de octubre de 2008

Carmelitas Nazarenas, en el centro del Milagro

En este día de Santa Teresa, quiero dedicar estas notas a las Carmelitas Nazarenas que día y noche velan al Señor de los Milagros y son protagonistas de este milagro permanente que se vive en Lima, particularmente en el Mes Morado.

El centro de la devoción al Señor de los Milagros es el templo de las Carmelitas Descalzas Nazarenas en la Avenida Tacna, en Lima. El año 1698 llegó una orden del Consejo de Indias para que se demoliera el beaterio por haberse procedido sin licencia real. Fue cuando Sebastián de Antuñano, habiendo fracasado con los Carmelitas, entró en conversaciones con la dicha Madre Antonia Maldonado. El mayordomo le ofreció el solar y la huerta que poseía en Pachacamilla para que el Instituto Nazareno se afincara al lado de la Capilla del Santo Cristo y cuidara de su culto.

El 12 de octubre de 1700 Antuñano hizo ante notario total donación a la Madre Antonia de todas sus adquisiciones de terrenos y de todas las construcciones efectuadas. Se hicieron las obras ampliatorias necesarias para la vida comunitaria, y en 1702 pasaron las Nazarenas a ocupar el complejo de edificaciones del santuario del Señor de los Milagros. En un gesto de identificación con ellas, Sebastián de Antuñano adoptó la vestimenta morada, y desde entonces su ejemplo fue seguido por los devotos del Santo Cristo.

El 17 de agosto de 1709 se produjo la muerte de la Madre Antonia Maldonado del Espíritu Santo. Dos días antes había otorgado amplio poder general a favor de Sebastián Antuñano para que hiciera valer su última voluntad, y le había declarado «Patrón de esta casa y Colegio», porque «a su gran celo, solicitud y cuidado se le debía el haberse efectuado dicha fundación y fábricas de ella desde su primera piedra». A la Madre Antonia le sucedió en el cargo de Superiora la Madre Josefa de la Providencia.

Siete años más tarde, también Antuñano sintió cercano su fin, y habiendo hecho testamento el 17 de diciembre de 1716, confesado y comulgado, falleció en la noche del 20 al 21 de diciembre del mismo año. Tenía 64 años de edad y 33 de mayordomo del Señor de los Milagros[1]. Sus restos reposan en la pared de crucero de la derecha del que entra en el templo, mientras los de la Madre Antonia reposan en el muro paralelo de la izquierda. Su recuerdo será imborrable por haber sido el iniciador de una de las manifestaciones religiosas más grandes de toda la cristiandad y por ser fundador del convento de las Nazarenas.

De estos dos pilares fundacionales se conserva un vivo recuerdo como se manifiesta en las lápidas de los sepulcros en el interior del templo. El de Antuñano: “Aquí yacen los restos del Hermano Sebastián de Antuñano, nuestro cofundador de nación vizcaíno-español, quien desde el año 1684 se consagró a promover el culto y devoción a Nuestro Señor de los Milagros y cooperó eficazmente a la fundación del Beaterio de Nazarenas, actual Monasterio de Carmelitas Descalzas Nazarenas”. De Madre Antonia Lucía: “Aquí yacen los restos de la Sierva de Dios, Madre Antonia Lucía del Espíritu Santo, fundadora del Instituto Nazareno, elegida por el Señor de las Maravillas para cuidar su culto y propagar su devoción. Falleció en olor de santidad en esta ciudad de Lima el 17 de agosto de 1709”.

La M. Josefa de la Providencia fue la que transformó el beaterio de las Nazarenas en monasterio de Carmelitas Descalzas.

Entre las beneméritas carmelitas hay que destacar a la célebre priora de las Nazarenas en tiempos del Virrey Amat, que se llamaba Grimanesa de Santo Toribio, y que fue la segunda superiora del Monasterio por más de 40 años, desde 1738 a 1778.

Las Madres Carmelitas han sido y son el alma de este culto multisecular. Se guardan en su archivo los registros de las profesiones, las dotes, los testimonios de su fervorosa dedicación, los documentos del proceso de
beatificación de Madre Antonia Lucía. Su carisma no es otro que el de la Orden carmelitana descalza, muy sintonizada desde Santa Teresa con la devoción al Cristo llagado y crucificado. Por eso el carisma nazareno “le aporta poco al carisma carmelitano, porque Jesús Nazareno siempre es su esposo –de la carmelita y de toda religiosa- La Santa Madre, Santa Teresa, habla de Jesús Nazareno y le tenía una devoción profunda a Jesús de la Pasión. Decía que no dormía una noche sin traer a su memoria la imagen de Cristo en el Huerto de los Olivos, en Getsemaní, porque le veía tan solo. La misma Santa Teresa se convirtió al ver el Cristo llagado y sintió la mediocridad de la vida religiosa que estaba llevando. Las Nazarenas recibieron y aportaron; la Madre Antonia tenía el Cristo de la Pasión, el Cristo Morado que significa el sacrificio, la Pasión, pero la Santa Madre tenía lo mismo. Cuando el beaterio desapareció, se adhirió a la orden de Carmelitas de Santa Teresa como deseó Madre Antonia. Tenemos el santuario por una tradición y es un Cristo muy venerado. Nosotros queremos vivir plenamente nuestra misión de vivir junto al Cristo Morado”. Éste –según cuenta Madre Soledad- le ha aportado como una segunda vocación.

 El Señor Cardenal Landázuri –al ver que las Madres Nazarenas eran mayores de edad y escasas en número- pidió refuerzo al convento de Vitoria (España) De este modo, el 13 de septiembre de 1966, llegan cuatro carmelitas: María Rosa del Pilar, Juana María de la Cruz, Carmen de la Eucaristía y María Soledad de Nuestra Señora. De ellas, quedan actualmente Madre María Rosa y Madre Soledad, actual priora, ya que las dos primeros tuvieron que regresar. Madre Soledad se siente como en su tierra. “Una quiere esto; una ya le coge cariño a todo. El Señor de los Milagros, el Nazareno, es nuestro esposo. La Santa Madre le tiene coplillas al Señor Nazareno”[3]. Los limeños sienten que las Madres son el “alma, corazón y vida” del santuario; como velas encendidas, junto al altar, se inmolan, se ofrecen por el mundo, particularmente el complejo mundo limeño.

Además de su permanente vida inmolada desde la clausura, las Madres Carmelitas Nazarenas acometen una decidida obra social a través del comedor de niños, ancianos y familias pobres. Se sirve a diario unas 250 raciones de desayuno (de 7.00 a 9.30) y almuerzo para los niños, y cerca de 80 raciones para ancianos y otras 80 familias en el Comedor de Jirón –Emancipación 594, 2º (puerta de fierro) y en el Dispensario médico se atiende gratuitamente a diario (de 3 a 6 de la tarde) mediante 4 médicos. “El niño que viene, entra y desayuna y, si quiere, vuelve a entrar. Nosotros no llevamos el control. El niño que viene ¡bendito sea Dios! ¡que desayune todo lo que quiera!. Queremos hacer como el Señor: dar todo gratis; no queremos entrar en dinero, porque si no tenemos que entrar con un administrador, una caja fuerte. ¡La Providencia es extraordinaria y no falla nunca!. Tenemos cinco señoritas que nos ayudan. Nos vienen bien los voluntarios para el almuerzo. Que vengan de 12.00 a 2.00 y coordinen con la señorita Paula Silva” –concluye cariñosamente la Madre Soledad

La priora actual, Madre Soledad, confiesa que “siempre hay milagros; muchas conversiones y milagros también; son tantos los milagros que hace el Señor pero los fieles, viene uno, viene otro y no alcanzamos a anotarlos; cuenta
una señora que vino a la Iglesia con el niño medio muerto, y el padre capellán, al oír que le decía una y otra vez: “Mi hijo se muere”, le increpó: “¿Qué me dice a mí? Dígale al Señor, vaya donde el Señor, Él lo puede resucitar; ¡Vaya!, no me lo diga a mí, ¡vaya!”. Y el niño se curó...Ése es uno, pero todos, todos tienen algún favor. Unos vendrán a pedir pero muchos vienen a dar gracias, de manera que el Señor está haciendo muchos milagros”[4

[1] Miguel Maticorena dedicó una semblanza a Sebastián Antuñano en el marco
de su trabajo dedicado a los vascos en Perú y que fue publicado el 30 de
diciembre de 1979 en El Comercio.

[2] Archivo Arzobispal de Lima. Monasterio de las Nazarenas: I: 58. Año
1778.

[3] Declaración oral, 14 de septiembre del 2003

[4] Declaración oral, 14 de septiembre del 2003

 

Leer todo...

EL SEÑOR DE LOS MILAGROS, ROSTRO MISERICORDIOSO DEL PERÚ

¿Hay algo más peruano que el ceviche o el Machu Picchu? Pregúnteselo en octubre a los más de dos millones de compatriotas que viven fuera del Perú. La gran mayoría tendrá en la mente y en el corazón la devoción al Señor de los Milagros. Y sea en el extranjero o en el Perú, el mes morado será la oportunidad de algo nuevo para su vida. Será la visita a la iglesia, la reunión familiar, participar en la procesión... Lo que es seguro es que provocará diversos encuentros para ser tocado por algún milagro, porque en este nuevo kairós el sentirá como nunca que Dios se hace peruano.

El paso del Señor de los Milagros avanza incontenible, se hace arrollador, con el paso del tiempo. Se habla de la procesión más larga de América, de símbolo emblemático de la identidad peruana (¿podría figurar en el escudo del Perú), de expresión cultural afroperuana, cuaresma limeña, del gran misionero de Lima, aglutinante de los peruanos migrantes, la mayor fuente de trabajo para los informales de octubre, el principal estandarte religioso de los mega eventos católicos, el paradigma asociativo para todo tipo de corporaciones y grupos.

            La Doctora María Rostworowski Díez Canseco Pachacámac y el Señor de los Milagros, (Lima 1992) destaca su inmenso poder de convocatoria y cómo "entre las apretadas filas de sus fieles todas las razas del Perú se hermanan y unen en una misma fe, en una misma oración. El Señor une en su culto a indios, negros y blancos. He ahí su verdadero milagro, la esencia de su fuerza y del respeto cada vez mayor que el pueblo le tributa". El Doctor Juan Ossio –antropólogo- enfatiza su rol de supremo ordenador de la sociedad por ser el auténtico centro del cosmos y de la historia, más que un Viracocha o un Pachamacac, haciendo vivir a cuantos participan de sus actos un auténtico "Pachacútec", o tiempo propicio, o kairós (tiempo de gracia).

Se dice que en Sevilla (España), una vez terminada la Semana Santa y la Pasión del Señor, no saben qué hacer con Cristo Resucitado. En Perú, al Señor se le siente vivo en el Mes Morado; de hecho, se han acuñado expresiones familiares relativas a las salidas procesionales: "el Señor duerme en la Catedral; el Señor almuerza en San Marcelo...". Pero, si uno se acerca al Santuario de las Nazarenas fuera de este mes, se perciben de igual manera sus latidos. En la afluencia de personas ante el Muro, en el confesionario, en la Misa, en las visitas al Santísimo, en la ayuda solidaria con su obra social, en la participación de los actos de la dinámica Hermandad...Sí, el Cristo Morado  no es un punto de llegada sino un Puente para la vida; para afianzar más los lazos de los peruanos, tanto de los que están acá como los que viven fuera, y también de los que viven en Perú aunque no hayan nacido acá. El Señor de los Milagros se ha convertido en Puente solidario que abraza culturas y etnias, desde la orilla de la tierra hasta la del Cielo.

 

La imagen original del Señor de Los Milagros se encuentra en la pared que ahora constituye el muro testero de la iglesia de las Nazarenas, tras el altar donde cada día se celebra la Misa ante numerosos fieles, además de las religiosas carmelitas nazarenas. En ella está representado Cristo en la Cruz, con María a su derecha y, a su izquierda, un segundo personaje –que algunos identifican como María Magdalena y otros como San Juan Evangelista. La imagen arrodillada es ambivalente, puesto que su identidad no aparece con claridad visual. De igual modo sucede en la documentación. Así, en la "Relación de Antuñano" menciona indistintamente a Magdalena y a San Juan, "El día deseado" cita "la Imagen del Señor Crucificado, con su Madre y la Magdalena al pie de la Cruz",  el P. Vargas Ugarte: "las figuras de la Virgen y de San Juan fueron añadidas más tarde, en 1671". Conformando un eje vertical, se encuentra la Santísima Trinidad: en la parte alta, Dios Padre, Creador del Cielo y de la Tierra; en la parte baja, Cristo en la Cruz; entre el Padre y el Hijo, el Espíritu Santo, representado por una paloma que desciende, rodeada de luz, del Padre hacia el Hijo. Al fondo, un cielo tormentoso y luminoso a la vez se alza sobre un paisaje a uno de cuyos lados se encuentra el perfil de una ciudad; en sentido horizontal, aparecen María, Cristo y un tercer personaje (Juan o Magdalena). Cristo es mostrado verdadero Dios (personaje de la Trinidad en eje vertical) y verdadero Hombre (miembro de una comunidad, familia terrena, en el plano horizontal). En la parte superior aparece Dios Padre, con el brazo derecho extendido y la mano derecha mostrando la palma y con los dedos índice y medio extendidos, en actitud de crear y bendecir; en la mano izquierda sostiene una esfera, símbolo del universo, coronada con la Cruz. Cristo, personaje central del cuadro, aparece en la Cruz con los brazos extendidos y las palmas de las manos cerradas. Cristo es moreno, de cabellos negros, bigotes y barba.

El paisaje del entorno habla de esta humanidad de Cristo. El cielo aparece entre luminoso y tormentoso, justamente en el momento de la muerte de Cristo, cuando de repente todo el cielo se obscureció y sólo entonces se reconoció la Divinidad de Cristo. A un lado, detrás el personaje inclinado, aparece una ciudad, que algunos relacionan con Lima. A los pies de la Cruz, a la derecha, aparece María, Dolorosa, como se narra en el Evangelio. Con las manos juntas, en posición suplicante, María aparece también, como rezando ante la Cruz, recordándonos el papel de Intercesora que la tradición eclesial le atribuye.

Juan Pablo II, en la visita que hizo a su país natal en junio de 1979, expresó su convicción de que "no es posible entender sin Cristo la historia de la nación polaca… Si rehusamos esta clave de interpretación, nos exponemos a un equívoco sustancial. No nos comprendemos entonces a nosotros mismos" (2 de junio de 1979). Puede decirse lo mismo del Perú, cuyo pasado histórico y cuyo presente no puede ser entendido sin la clave de interpretación del Cristo Crucificado, cuya máxima expresión es el Señor de los Milagros.

Grande es la fe del pueblo peruano, que une sus dolores y su vida a la Vida y Pasión del Cristo sufriente; grande el entusiasmo por edificar un país más justo y reconciliado, como pidiera el Santo Padre en su visita al Perú; grande la confianza en que, junto con la abundancia de las gracias divinas, se vivirá la Civilización del Amor, en el Tercer Milenio.

 

Leer todo...

lunes, 13 de octubre de 2008

ROLLÁN Y MI GENTE

EL SEÑOR AMADEO Y SUS TRES HIJAS SALESIANAS

 

Entre los laicos que se han destacado por su servicialidad a la Iglesia debemos destacar al Sr. Amadeo. Alguien que lo conoció muy de cerca, el párroco don Manuel Domínguez, en 1986 tuvo a bien comunicarme los presentes datos. Vivía cerca de la ermita del Humilladero y tres veces al día tocaba las campanas para el ángelus. A las cinco de la mañana, lo mismo en invierno que en verano, iba a la iglesia para tocar a la oración y en ella se quedaba, con ser una nevera, por espacio de una hora de oración. Volvía a casa hasta la misa parroquial a la que no faltaba ni un día. Gozaba de una salud a prueba de microbios y bacilos. Los mataba a tocos con un trago de aguardiente de muchos grados. A sus casi 90 años no tenía una arruga en su rostro sonrosado. No se le conoció enfermedad, sino accidentes en lugar sagrado y causados por dos veces por un santo que con mucha gracia nos relata don Manuel.

El primero fue con ocasión de una procesión. Parece que el Sr. Amadeo no se perdía ni una misa ni una procesión. Y en una de ellas, en un movimiento brusco de los portadores dieron tal golpe en la sien del pobre Amadeo que cayó fulminado. Al levantarlo del suelo chorreaba sangre por la herida:

Vaya al médico corriendo y si no ésta vaya a la Botica que le curen.

No se preocupe, don Manuel, que después de Misa me curo yo con sal y vinagre.

Y a los pocos días cicatrizó la herida.

El segundo percance le sucedió al querer cambiar de sitio a san Pedro. Se le cayó el santo encima y se rompió una pierna.

Siendo ya muy anciano, sus hijas no querían que siguiera viviendo solo y le gestionaron su ingreso en el Asilo de las Hermanitas de los Pobres de Salamanca. Pero no contaron con la voluntad de su padre. Como no había medios para convencerle. Le dijo don Manuel:

Si usted no quiere ir al Asilo, una de sus hijas tendrá que salir de la Congregación para asistirle:

- Si ha de ser así, me voy al Asilo. Yo entregué mis hijas a Dios y no quiero que lo dejen por mí.

Y, sin chistar, se fue para allá donde murió como había vivido, como un santo no canonizado pero canonizable –como dice don Manuel

Y como de tal palo tal astilla, del hogar que formó con Francisca Blanco le nacieron tres retoños, Lorenza, Antonia y Amelia (no emitió los votos, pero vivió siempre como una religiosa más), que fueron derechas las tres a vivir como religiosas Hijas de María Auxiliadora. De ellas habló con deliciosa sencillez el P. Juan Bosco Sardón en el Boletín Salesiano. Las tres compartieron con la Beata Eusebia Palomino (de Cantalpino) el aspirantado, en Salamanca, el noviciado en Barcelona y sus ansias de santidad. Las tres fueron porteras, de las que decía don Bosco que “un buen portero en una casa salesiana son un tesoro”. Las tres fueron un testimonio vivo de humilde sencillez, de trabajo alegre – Amelia, 70 años, más de 25.000 días sin interrupción- en el primer puesto de la portería, desapareciendo amando, como Jesús, José y María en Nazaret. Mucho saben de ella las casas de Madrid, Torrente, Salamanca, Arcos, Jerez, Rota. Antonia espera la resurrección en el cementerio de Cádiz, Lorenza en el de Rota y Amelia en el de Salamanca.

 

(Nota preparada para la Revista LA MADROÑA de Rollán. Salamanca)

 

Leer todo...

LA FIESTA DEL VÍTOR EN MAYORGA POR SANTO TORIBIO

- Todos los 27 de septiembre, miles de antorchas aclaman al santo -

 

Gracias a Teresa Garcia de la Viuda vuelvo a asomarme a la fiesta toribiana del vítor. Vean las fotos en http://www.flickr.com/photos/31259832@N04/sets/. La Secretaría General de Turismo otorgó el título de Fiesta de interés Turístico Nacional a la celebración de “El Vítor” el 27 de junio del 2003.  Yo tuve la suerte de participar en 1999. Les ofrezco lo que sé por investigación y mi vivencia

            27 de septiembre. Otra vez, como desde hace siglos, pero con renovada ilusión, el santo brotado de esta tierra, el paisano más universal, el hidalgo castellanoleonés que abrazó todas las razas, santo Toribio Mogrovejo, vuelve a brillar en el firmamento de Mayorga.

            Todo comenzó un 11 de noviembre de 1538, cuando Ana de Robledo, esposa del regidor de la villa, Luis Mogrovejo daba a luz a un bebé al que llamaron Toribio. El niño creció, correteó por estas calles, estudió en los PP. Franciscanos, cometió las travesuras como todos los críos, se empapó de horizonte, de historia y de hogar, y comenzó a caminar. A Valladolid, Salamanca, Coimbra, Compostela...Ya es Licenciado en Derecho. Pronto le nombran inquisidor, en la Granada cautivadora y moruna, donde dará muestras de su proceder justo y solidario...Allá le llegará el nombramiento que cambiará toda su vida. No ha cumplido los 40 años, es laico...y se le confiere nada más y nada menos que el arzobispado de Lima. Le parece demasiado, duda aceptar, pero confiado en Dios, acepta y se embarca en Sevilla. Un emigrante más, un emigrante que no volvió nunca, un emigrante que enterró 25 años de su vida para resucitar una diócesis tan extensa como 15 Españas. Y recorrió todo el territorio, en mula o andando, para comunicarse, para convivir con sus fieles, los indios, los negros, los mestizos, o los criollos, como Rosa de Lima a la que tuvo el honor de confirmar. Nada le detiene, ni el sol ni las lluvias...es una rueda en continuo movimiento como diría de él el virrey Cañete. Convoca sínodos y concilios para hablar con sus obispos y sus curas de lo único que le importaba: el bien de sus hijos, sus derechos, su promoción humana y social, su evangelización integral. No es suyo el tiempo, vive en la eternidad. No tiene dinero quien todo lo da, por eso le llamaron el arzobispo limosnero, hoy le otorgaríamos el Nobel de la Paz por su compromiso solidario, por crear las bases de una nueva sociedad mestiza, con lo mejor de la cultura prehispánica, la renacentista española, la afromaericana, formando algo nuevo y distinto en el crisol del cristianismo...Y un 23 de marzo de 1606, en una choza del pueblo de Saña, emprende el viaje para la eternidad.

            Pasan los años y la Iglesia le proclama santo universal. Si toda la humanidad, especialmente los cristianos, se alegran con esa buena nueva, hay un pueblo que lo manifiesta de miles de maneras. Mayorga se llena de luz, se estremece y canta alborozada...Emplazada en lo alto de la vega del río Cega, destaca como un palmeral de siluetas que corresponden a sus templos, casas señoriales, palomares...La Meóriga romana fue llamada Castrofroilaz durante los siglos X y XI; destruida por Almanzor fue reconstruida y fortificada en el S.XII por el rey Fernando II. A finales del XII toma el nombre actual de Mayorga y a finales de la Edad Media fue dada al Conde de Benavente por el rey Juan II. Su enclave estratégico transforma sus tierras de cultivo en teatro de guerras como recuerdan los restos de sus murallas. Sus muros albergaron una poderosa colonia de judíos y edificios mudéjares. Entre otros edificios religiosos destacan la iglesia del Salvador, santa María de Arbas, santa María del Mercado, santa Maria, el convento de san Pedro Mártir, santa María de la Plaza y la ermita de santo Toribio. Al pasear por sus estrechas calles se admiran las fachadas de ladrillo decoradas con volutas y placas como la Casa del Conde o de los Pimentel. Y como elemento significativo de la arquitectura civil, testigo legendario de la justicia y de las ferias anuales de ganado es el señorial rollo del siglo XVI, junto al que se levanta un moderno monumento a santo Toribio. No hay tiempo para ver los pacíficos palomares o para escuchar nostálgicas habaneras de la que Mayorga hoy es capital... Estallan los cohetes y repican las campanas. El vítor nos reclama.

            La Universidad de Salamanca otorgaba el vítor, el símbolo de vencedor, a sus doctores. El clásico historiador salmantino M. Villar recoge esta popular tradición:

            "No sólo se trazaban los vítores en las paredes de la universidad, sino principalmente en los muros de las casas, colegios o conventos que habitaban los agraciados ya con algún título académico, ya con la propiedad de una cátedra; expresando el vítor el nombre del catedrático, la cátedra obtenida y a veces el año; aún existen muchos vítores, conservándose legibles los letreros de colorado almagre. La palabra vítor, se halla escrita casi siempre en abreviatura, acompañada en muchas ocasiones de una palma y una espada. También se escribían los vítores en tarjetones que los estudiantes paseaban a modo de estandarte, por plazas y calles[1]".

           

            Estas palabras se estampaban también con almagre por las paredes en obsequio a los que salían airosos en tales contiendas, especialmente en las universidades. Aludiendo a esta costumbre, dice el personaje "Tulipán" en el baile de "Las Flores" de Alonso de Olmedo, dirigiéndose a "Clavelina":

- ¡Tú conmigo que pareces

pared de Universidad

A quien vítores de almagre

ensangrentaron la faz!

 

            No sólo se trazaban los vítores en las paredes de las universidades, sino principalmente en las de las casas, colegios o conventos que habitaban los agraciados ya con algún título académico, ya con la propiedad de una cátedra; expresando el vítor el nombre del catedrático, la cátedra obtenida y a veces el año; aún existen muchos vítores, conservándose legibles los letreros de colorado almagre. La palabra vítor, se halla escrita casi siempre en abreviatura, acompañada en muchas ocasiones de una palma y una espada. También se escribían los vítores en tarjetones que los estudiantes paseaban a modo de estandarte, por plazas y calles".

 

            En la Universidad de Valladolid, sin ir más lejos, en el claustro del Palacio de Santa Cruz campean los vítores en honor a todos los doctores "honoris causa" nombrados por la Universidad. Junto al emblema descrito anteriormente figura el año y el nombre del doctor.

            Para festejar la canonización del doctor santo, Salamanca organizó un octavario solemne acompañado de cohetes artificiales en 1727 y hasta dos corridas de toros en la Plaza Mayor.

            Mayorga, cuna de santo Toribio, reclamó para sí alguna reliquia de su cuerpo. El Cabildo Catedralicio de Lima realizó las gestiones y se la envió con gozo. La nueva reliquia consistió en un peroné montado verticalmente dentro de un relicario piramidal de cristal sobre monturas de plata. Sucedió en 1752, 26 años después de su canonización. Tras surcar las aguas del Pacífico y recorrer los 12.500 kms. de distancia, llegaron a la tierra castellanoleonesa un 27 de septiembre a las 11 de la noche. No tenemos pruebas documentales definitivas sobre la primera celebración del vítor. Aunque se da como fecha la de 1752, por la llegada de las reliquias, sin embargo no aparece documentado hasta 1775 en el Libro de cuentas del Archivo Parroquial. En el Libro de Actas de la Congregación folio 49, hay que esperar hasta 21-9-1828 para la que denominan "Función de la Santa Reliquia"(): En 21-9-1728 se hizo la función de la santa reliquia de nuestro santo por esta BC (Beata Congregación) por no haber habido mayordomo dijo la Misa por turno D.Jerónimo Fernández uno de los señores sacerdotes congregantes y predicó Fr. Juan Pérez de Prado, religioso de S. Francisco. y natural de esta villa y por verdad lo firmo como prioste dicho día, mes y año. Alberto Revaque. Es lo que parece recoger el primer Libro de Actas cuando al hablar de la "Función de la Santa Reliquia" el 26 de septiembre de 1852 afirma con rotundidad:

            "La venerable congregación de Santo Toribio Alfonso Mogrovejo natural de esta villa de Mayorga celebró el aniversario de la entrada en la misma de la Santa Reliquia de su glorioso patrono y paisano verificada a mediados del siglo pasado con vísperas, misa solemne, completas y procesión. Dijo la misa D. Santiago Santerbas por el hermano seglar Toribio Casilla, predicó Pr. Jacobo Fonseca, exclaustrado de la orden de san Bernardo y natural de Villacid. Fdo. Santiago Santebajo".

 

            En el Archivo del Ayuntamiento se guardan diversos programas de la fiesta. En el de 1894, el programa se abre el día 26, a las 12 de la mañana con la actuación de la banda municipal dirigida por el profesor D. Valentín Alonso Arias, al elevación de “un magnífico y elegante globo”, la distribución de limosnas a los pobres de solemnidad, a los que se darán bonos de pesetas; por la tarde en la “Ermita del Ilustre Mayorgano Santo TA de M unas muy solemnes vísperas con asistencia del Ayuntamiento, Congregación y Comisiones”.

 Al día siguiente, 27, se hizo el recorrido de la banda municipal de dulzainas de la villa, con descarga de morteros y voladores, así como repique general de campanas. La función religiosa organizada por la Congregación del Santo, con una misa “a toda orquesta y estando el sermón a cargo de un ilustre orador”. Otro globo en la plaza mayor y nuevo recorrido de la banda y dulzainas. Por la noche, a las ocho, tendrá lugar la “Procesión cívica del Vítor” que saldrá de la Ermita de dicho santo y a la que asistirá el Ayuntamiento y Congregación, llevando un individuo de la última el estandarte llamado Vítor, recuerdo del aniversario de la llegada a esta Villa de la reliquia del ilustre Santo Toribio, disparándose durante su recorrido que hará por varias y principales calles de la población, infinidad de voladores, acompañándose de la banda municipal y dulzainas, y alumbrándose con multitud de hachas de viento hasta llegar a la Casa Consistorial, donde hará descanso mientras se haga la ascensión de un grandioso globo iluminado y dure la función de fuegos artificiales a cargo del acreditado pirotécnico de Valderas Don Manuel Rodríguez e hijos con un apretado programa de 35 actos que termina con “grandiosa decoración representando la imagen de Santo Toribio, con inscripción alusiva al acto y terminando con un gigantesco ramillete de numerosos voladores. Un final con iluminación, tronería, balas de color, de tiro, sierpecillas y erupciones volcánicas” concluyendo con una descarga de voladores que cubrirá el espacio con adornos y una fuerte explosión. El Ayuntamiento y Círculo de recreo estarán muy bien iluminados. Terminada la función, la Procesión Cívica se reanudará y recorrerá el resto de la población hasta llegar al punto de salida, donde se disolverá”.  De este modo, en cuanto los mayorganos tuvieron conocimiento del suceso, salieron a esperar las reliquias con teas encendidas y en fervorosa procesión las llevaron a la iglesia.

            La tradición no se ha interrumpido y año tras año se saca el vítor, la reliquia y en festiva procesión se pasea por el pueblo, para que lo bendiga de nuevo, para darle la enhorabuena. Todo tiene cierto sabor taurino, le dan la vuelta al ruedo, a hombros y por la puerta grande como solo se merecen los santos.

            La víspera de la fiesta, el 26, tal como rezan las Ordenanzas Municipales, la Congregación representado por sus mayordomos, cada uno con su insignia va a casa del señor Ángel, custodio del vítor, desde donde sale el vítores acompañado de las insignias, las autoridades civiles y religiosas y la banda de música. En la iglesia, cada cual se coloca en su sitio habitual y comienzan las vísperas a las 10,30 de la noche. En la plaza Mayor tiene lugar la quema del cubo. En el cubo va el eje de un carro de dos ruedas de madera, conmemorándose las ciencias estudiadas por el Santo: Gramática, Filosofía, Geometría, Astronomía, Cosmografía y Teología y Jurisprudencia.

            Comienzan los actos con la Misa mayor, a las 12 del mediodía, en la ermita. Rebosante a más no poder, apretados para tributar el homenaje a su santo. A continuación, los congregantes de Santo Toribio -fundados en 1733-, personalidades ilustres, mayorganos visitantes se dirigen al Ayuntamiento, que tradicionalmente - por su voto de la villa de atender a todos los menesteres de la fiesta- invita a todos a celebrar la fiesta con un fraternal aperitivo.

            A las cinco de la tarde sale la procesión por todo el pueblo. Las calles de la villa sienten de nuevo el paso benéfico de la imagen del mayorgano más ilustre. Quizá no marchan tan bien formados como antaño, pero el santo da cohesión y unidad a todos, pequeños y grandes, los de dentro y los de fuera, rompiendo todas las fronteras. La comitiva se dirige hasta la Iglesia de las Dominicas, convento seis veces centenario donde vivió María Coco - hermana del santo - y donde se canta un himno propio por parte de las Religiosas Dominicas y el habitual por todo el pueblo. En la actualidad y, desde la Navidad de 1994, dos dominicas del Convento de Santa Rosa de Lima, sor Celeste Chaves y sor Raquel Zurita, han reforzado con savia nueva este acrisolado monasterio.

 

            En el Libro de Actas de la Congregación se da cumplida información del día de la celebración (oscila entre el 21 y 30 de septiembre hasta que el 10 de septiembre de 1900 se acuerda su celebración fija el 27 de septiembre. Los datos aportados se refieren al nombre del predicador en la misa solemne, la institución responsable de la organización -siempre la Congregación excepto en 1845 que paga también el Ayuntamiento, si hay o no fuegos artificiales y corridas de toros o novillos.

            Todos los vecinos, amigos y curiosos marchan a cenar y se preparan para la fiesta del vítor. La vestimenta se compone de la ropa más "vieja" y desusada, o un mono, acompañada del sombrero con el ala más abierta y guantes. Hay que prevenirse bien para evitar las previsibles manchas al caer la pez prendida. La muchedumbre que participa en la procesión se concentra en la explanada de la ermita.        

             A las 10.30, los cohetes disparados al aire y el repique alborozado de las campanas dan la salida a la "maravillosa y grandiosa procesión cívica del Vítor que con su optimismo y originalidad recorre el tradicional itinerario del pueblo" -como reza el programa de las fiestas. Hasta Portugal se ha viajado para conseguir los pellejos que una comisión formada al efecto va distribuyendo a todos -unos mil- los que se quieren "quemar". El Vítor, estandarte o enseña en forma de cruz, fielmente custodiado por la familia de Ángel García Fierro, que va pasando religiosamente esta celosa responsabilidad, es portado por un congregante. 

            Las antorchas actuales están formadas por enormes varales o pértigas de los que penden los viejos pellejos usados como recipientes de vino, a los que se unta de brea, mezcla de sebo y aceite de pescado. Curiosamente a los mayorganos les cuesta cada vez más encontrar talleres que realicen estas piezas. Actualmente traen pieles de cabrito de Covarrubias, en Burgos. Con mucho mimo las llenan de pez, las sacan aire y secan, las meten siete días en vino y las vuelven a secar, para tener a punto los pellejos el día de la procesión. Encendidos dan luz, color y calor a la escena dotándola de mágicas imágenes en el dilatado cielo castellanoleonés. Envueltos en este alucinante espectáculo de fuego se marcha en alegre conversación al tiempo que se derriten los pellejos; hay que tener mucho cuidado para no embadurnarse con semejante material que pringa toda la acera.

            Los niños van en primera fila y luego el resto, al final el vítor escoltado por las insignias.  Todo se permite en esta carrera, bailes, cánticos, vivas atronadores, trajes ridículos, luminarias con pellejos empegados en elevadísimos varales, contorsiones mímicas que arrancan la risa al pecho más serio; confusión y laberinto por todos los lados, pero en la mayor concordia, sin insultos ni atentados de ningún género no teniendo más fin que honrar al Santo de cada uno, el santo de todos...

            La medida del amor es amar sin medida y el cariño por el santo cada uno lo manifiesta como mejor sabe, de mil y una maneras... El pasacalles monótono y divertido a base de canciones castellanas, murgas y habaneras, tiene cuerda para cinco largas horas de devota jarana. Les pongo una muestra: “Con usted me tengo que ir, a las orillas del mar/ porque soy marinerito/ de las orillas del mar. Que no te peines/ para los toreros / que va a los toros/ con sal y salero.

Los toreros en Mayorga/ cuando salen a la plaza/ llevan zapatitos bajos/ con las hebillas de plata/ deténte toro que soy torero.

             Al llegar a la Plaza Mayor, la procesión-manifestación se detiene frente al balcón del Ayuntamiento. En ese momento los cohetes comienzan a tronar al unísono con los fuegos artificiales convirtiendo la noche en un espectáculo excepcional. Periodistas y fotógrafos se dan cita puntual junto a los hijos de sangre y los adoptivos de Mayorga. Desde Barcelona, Madrid, se trasladan para vivir el Vítor. Se charla, se canta, se baila, se bebe, se aplaude, pero todo en una sana algarabía y sin notas discordantes. Es verdaderamente un milagro el que no haya ningún accidente, quemadura, peleas, teniendo como se tienen todos los ingredientes para montar la de San Quintín, fuego, varales, vino...Disfraces, canciones, bailes, todo se presta a la unidad en torno al Santo...

            Por fin, en el centro de la plaza, justamente en el lado opuesto del busto del santo que preside el jardín, en medio de fuegos y ambiente multicolor, se desenrollan las figuras de santo Toribio y de Santa Rosa, que es iluminada con gran esplendor; en ese momento caen todos rendidos y postrados de rodillas ante el santo al que dedican su himno y al que impetran gracias para el nuevo curso. Una vez terminados los fuegos, baja el Ayuntamiento para seguir su recorrido, siguiendo la misma marcha. Éste es uno de los momentos culminantes del recorrido como me contaba una joven universitaria que ha participado durante 5 años seguidos y el sufrimiento que le causó el llegar tarde en una ocasión.

            Se vuelve a salir de la plaza por las calles principales del pueblo. Sigue el bullicio, griterío, ruido de las bombas, músicas, dulzainas que en conjunto forman un verdadero campo de confusiones indefinidas... se enfila la última calle para desembocar en la ermita. Se apagan las corambres y se pasa a templo como si de un torrente se tratase, todos en tromba y... los ángeles vuelven a hacer otro milagro evitando lógicos accidentes. Es el momento de la Salve que entonan fervorosamente un buen grupo y que otros corean como pueden. El broche de oro lo pone el himno que cantan con la garganta y el corazón. Todos se unen como una sola voz en torno al mayorgano más ilustre y al que nuevamente han honrado por todo lo alto y se prometen volverlo a hacer por todos los años que "el Señor nos dé vida". Así lo recoge una mayorgana actual Ángela Polo: “cuando son las cuatro y media o cinco de la madrugada el Vítor llega a la puerta de la iglesia, la gente apaga los pellejos encendidos y todos esperan poder entrar al interior de la ermita para rendirle a su Santo el último homenaje del año. Una vez en el interior, todo se ha vuelto silencio, la música ya no toca, es el momento de entonar con fe la Salve a la Santísima Virgen y el himno a Santo Toribio con gran entusiasmo y darle vivas”

            En el cielo de Mayorga, las estrellas parecen cobrar nueva luz. En el silencio de la noche, confundidas con las notas nostálgicas de la charanga o los murmullos de anónimas voces, la memoria de una estrella con nombre propio, que de nuevo ha vuelto a brillar con luz popular: Santo Toribio.

 



    [1] M. Villar y Macías Historia de Salamanca. Salamanca, 1905. III, p.59.

Leer todo...

MONSEÑOR JOSÉ DAMMERT (1917-2008)

Como enfatiza su amigo y biógrafo -L. Llontop- sus ojos se cerraron el 10 de setiembre del 2008, justo cuando la Iglesia latinoamericana conmemoraba 40 años de la realización de la II Conferencia General de obispos en Medellín (Colombia 1968) en la que tomó parte activa en asuntos candentes como la pobreza, la violencia, la injusticia institucionalizada, y el anhelo de paz de los pueblos de América Latina..., recordando los aportes del Concilio Vaticano II. Monseñor Dammert solía afirmar  a sus amigos cercanos que él era un universitario vestido de obispo, o también un laico vestido de obispo, dada su vocación académica y su trabajo intelectual, de ahí el peso que siempre  tuvo para él, el aporte de los laicos en la Iglesia. Su llegada a Cajamarca le plantea nuevos desafíos, que asume con total audacia y profetismo.

Su sencillez siempre llamó la atención. Nunca fue necesario el protocolo para hablar con él, de ello dan cuenta los campesinos a quienes siempre les abrió las puertas del obispado y con quienes se sentaba a conversar sin necesidad de que anunciaran con antelación su visita. Se sentaba al lado de la pileta a conversar con quien llegaba. Monseñor fue un contemplativo, de la escuela de Carlos de Foucauld, en la que el servicio y el amor a los pobres van de la mano en el seguimiento a Jesús. De allí su la amistad con Las Hermanitas de Jesús del Cerro San Cosme con quienes siempre compartió la eucaristía. Su austeridad y sencillez se manifestaban entre otras cosas en su sentido del ahorro, no dejaba sin aprovechar papel alguno, anotaba por donde quedaba espacio en blanco, casi siempre en su máquina de escribir y con papel carbón. Supo fundir en su persona la erudición y la solidaridad, la altura de su inteligencia y el hacerse "todo a todos":"Pastor de poncho y sombrero…de toga, birrete y dignidad".

Le conocí en el 2005 con motivo de una entrevista para el programa "Horizontes" sobre los 40 años del Concilio Vaticano II en Jn 19. Me sorprendió su amable acogida, su impresionante lucidez, su pasión por la Iglesia. Quiero rememorar lo más notable de su vida, rescatando especialmente su gran aporte a la historia de nuestra Iglesia.[1]

 

De Vicerrector de la PUCP a Obispo de Cajamarca

Vino al mundo en Lima el día de San Bernardo, 20 de agosto, del 1917, el mismo de la revolución bolchevique en Rusia y de la creación de la Universidad Católica del Perú. Fueron sus padres Enrique Dammert Alarco y Rebeca Bellido Vivanco (fundadora de la Rama de Mujeres de Acción Católcia Peruana).  Sus hermanos fueron: Enrique, Manuel, Juan Luis y Laura. Sus estudios escolares los nizo en los colegios Alemán y Raimondi.

De 1934 a 1938 estudia en Italia (Pavia y Roma): Doctorado en Jurisprudencia y cursos de perfeccionamiento en Derecho Romano. De 1939 a 1958 fue Secretario General de la Universidad Católica en Lima y profesor de Derecho Romano; militante activo de la Acción Católica, en este cuatrienio fue Presidente Arquidiocesano de la Juventud Católica.

En marzo de 1941: ingresa al Seminario de Santo Toribio en Lima: estudios de Filosofía y Teología en la Facultad de Teología. Él mismo -con motivo de las bodas de oro sacerdotales de Monseñor Farfán- recuerda el momento:

 

"Me recibió gozoso en el Seminario de Santo Toribio, para el cual él se había empeñado en construir un nuevo local, en confiar su dirección a la Congregación mexicana de los Misioneros del Espíritu Santo. Se había interesado por las vocaciones sacerdotales con la publicación de una efusiva Carta Pastoral. Visitaba frecuentemente el Seminario, reuniendo a los seminaristas para conversar y platicarles. Era respetado como un abuelo cordial y afectuoso que exhortaba en las vías del sacerdocio".

Sus estudios los simultanea con su responsabilidad docente universitaria, condición puesta por el entonces rector de la PUCP Dr. Víctor Andrés Belaunde. .Participó en las Asambleas del Secretariado Inter-Americano de Acción Católica en Chimbote 1952, Guadalajara 1961 y Buenos Aires 1965.

Fue ordenado sacerdote el 21 de diciembre de 1946. Entre 1952 – 1958 es elegido Vice - rector de la Universidad Católica  de 1952 a 1962 . Se desempeñó como Secretario del Episcopado peruano entre 1957 a 1962. Consagrado Obispo Auxiliar de Lima el 15 de Mayo de 1958; Vicario General de Lima. Preside las Semanas Sociales de Lima y Arequipa  en 1959 y 1961.

Nombrado Obispo de Cajamarca el 19 de Marzo de 1962.Participó en las 4 sesiones del Concilio Vaticano II. Delegado del Perú al CELAM; primer Presidente del Departamento de Apostolado de los Laicos. Participa en la Conferencia Episcopal de Medellín en 1968 y Santo Domingo, 1962. Delegado del Episcopado Peruano en los Sínodos de 1967, 1969, 1971, 1977 1980. Vice-Presidente de la Conferencia Episcopal desde 1974. Consultor de la Pontificia Comisión para la renovación del Derecho Canónico.

Presidente de la Conferencia Episcopal Peruana de 1990-1992, culminó su tarea episcopal en diciembre de 1992. Desde entonces, siguió desplegando una dinámica actividad como escritor y conferencista, especialmente desde el Instituto Bartolomé de Las Casas de Lima y la PUCP.

 

HISTORIADOR

Su obra está muy dispersa en varias revistas y hago voto para que se puedan recoger en los volúmenes necesarios. Se percibe al instante su precisión casi matemática, muy uncido al documento y poco dado a la floritura. Huye de los intermediarios y va directamente a las fuentes, de ahí que casi todos sus escritos tengan un valor fundamental y básico. Hay que resaltar su gran labor en la Revista Teológica Limense  para la que escribió numerosos artículos, recensiones y comentarios, tanto sobre la historia de la evangelización como sobre la palpitante realidad del Perú y su Iglesia en las semanas sociales o asuntos trascendentales:

 

·         Influjo de la religiosidad popular española en América. Vol. VII (1973-2) pp 249-265.

·         Estado e Iglesia en al iniciación de la República. Vol. VII (1973-3) pp 433-455.

·         Reflejos pastorales actuales derivados en los primeros años de la Colonia. Vol. VIII (1974-3) pp. 321-334.

·         Historia del Protectorado. Vol. VIII (1974-3) pp. 335-359.

·         El Arzobispo Loayza, primer legislador de la Iglesia en el Perú. Vol. X (1976-1) pp. 113-123.

·         La Legislación Indigenista del Arzobispo Loayza. Vol. X (1976-2) pp. 215-224.

·         El II Concilio Límense de 1567, Vol. X (1976-3) pp. 243-250.

·         Presencia lascasiana en la Emancipación y República, Vol. XI (1977-2) pp. 217-223.

·         El Arzobispo visita Cajamarca. Vol. XII(1978-2) pp. 205-211.

·         Evangelización en Cajamarca. Vol. XII (1978-3) pp. 305-313.

·         Las Visitas Pastorales en Cajamarca en los siglos XVII y XVIII. Vol. XIII (1979-1) pp. 101-113.

·         Lo Peruano en el Índice Romano de Libros Prohibidos. Vol. XIII (1979-2) pp. 215-222.

·         Diezmos en la Provincia de Cajamarca-Siglos XVIII y XIX. Vol. XIII (1979-3) pp. 345-354.

·         Luna Pizarro, Arzobispo de Lima. Vol. XV (1981-2) pp. 151-159.

·         Luna Pizarro, incansable luchador por la Iglesia. Vol. XVI (1982-2) pp. 227-237.

·         El Indígena en el Tercer Concilio Límense. Vol. XVI (1982-3) pp. 295-305.

·         Gobierno pastoral de Luna Pizarro. Vol. XVII (1983-1) pp. 97-107.

·         La Iglesia y los pobres en el Tercer Concilio Límense. Vol. XVII (1983-3) pp. 345-351.

·         Las semanas sociales del Perú. Revista Teológica Limense,(2): 201-206, May-Ago-1988.

·         El laico del Vaticano II en el mundo andino.,(2): 144-159, Mayo/Agosto 1987.

·         La Formación de los Sacerdotes en la Situación Actual de una Diócesis Andina. 2): 248, Mayo/Agosto 1991.

·          

 

En El amigo del clero del Arzobispado de Lima:

1953: Disposiciones estatales sobre la Iglesia por el Presbítero José Dammert Bellido.161.

1956: Veinticinco años de Mons. Lituma, por José Dammert Bellido.275.

1957: La universidad católica y  Vocaciones Eclesiásticas, por J. Dammert.184.

 

En la revista del Seminario de Santo Toribio, Lima Renovabis deja pergeñada la historia del mismo: "Apuntes históricos sobre el Seminario Conciliar de Santo Toribio en Lima sept-oct, n.260, pp. 332-339. Nov-dic (cont.) pp.396-407, n.204, 1960.

 

Del profundo conocimiento de la trayectoria de Santo Toribio, es testigo elocuente su precisa y crítica recensión "Comentario a la obra de Santo Toribio de V. Rodríguez Valencia" Missionalia Hispanica 46, 1959, 125 en la que se atreve a escribir al mejor biógrafo de Santo Toribio, que con tanta erudición había enterrado la historia y que le había convenido darse una vuelta por el Perú. Según J. Dammert Bellido, aunque fuese sólo por el hecho de haber fundado el seminario, Mogrovejo fue el "clérigo más ilustre del Perú" y tuvo una dedicación excepcional a sus sacerdotes a los que defendió en gráfica expresión de Gaspar de Villarroel "como la leona a sus cachorros". Lástima que no se diese tiempo para haber acometido él mismo el estudio del Santo Arzobispo pues en sus artículos da muestra de un cabal conocimiento de su vida y obra, además de las instituciones y el contexto en el que se tejió su trayectoria. Santo Toribio, modelo de celo apostólico, fortaleza y humildad.  Lima, Riva Agüero. Arzobispos Limenses Evangelizadores. CELAM, Bogotá, 1987 (estudia al primer arzobispo Jerónimo Loayza y al propio Santo Toribio).

1988 "Primera evangelización y pastoral hoy" CELAM, Colección V Centenario, 146 pp

1989 "Camino de pastoral en el Perú" nª 34 del CELAM, Bogotá, Colección V Centenario, 150 pp

 

 

Miembro fundador de la Academia y la Revista de Historia Eclesiástica del Perú, dedicó su buen hacer como historiador en cinco colaboraciones sobresalientes :

N.2 El clero diocesano en el siglo XVI 211-232

N.3 La población nativa en los concilios limenses y sínodos diocesanos. 167-186

N.4 Don Feliciano de Vega (1580-1639). Criollo jurista, maestro y prelado 21-54

N.5 Diócesis peruanas en el siglo XIX 9-32

N.6 Circunscripciones eclesiásticas 9-32

 

Entre sus libros de historia cabe reseñar:

"La Iglesia en el Perú" Capítulo XIV de la obra de Q. Aldea y E. Cárdenas Manual de Historia de la Iglesia. Tomo X "La Iglesia del Siglo XX en España, Portugal y América Latina) pp.1181-1188

El clero diocesano en el Perú del siglo XVI Instituto Bartolomé de las Casas-CEP, Lima 1996.

El clero diocesano en el Perú del siglo XVI CEP, Lima 1997

Primera evangelización y pastoral hoy, Bogotá 1988.

A evangelizaçâo nos concílios Iimenses: SUESS, P. (org.), Queimada e semeadura. Da conquista espiritual ao descobri­mento de uma nova evangelizaçâo, Petrópolis 1988, 69-75.

Cajamarca en el siglo XVI CEP, 180, Lima 1997

Quinientos años: memoria y prospectiva. Centro de Estudios y Publicaciones; Lima 1992, 119 pp. Este último es una recopilación de artículos, alentados por su afán de clarificar la obra evangelizadora de la Iglesia en el Perú: "500 años de evangelización en América Latina" (1987); "Los concilios limenses y la evangelización de los indios" (1988); " El arzobispo Toribio, pastor y protector de los indios"( 1980); "Domingo de Guzmán y la proclamación del Evangelio" ( 1987); "Don Manuel Larraín y América Latina en el Concilio Vaticano II" (1986) ;  "Misioneros y espiritualidad en el Perú" (1991); "Vocaciones para el siglo XXI en América" (1984).

Este conjunto de artículos recogidos miran al pasado para encontrar perspectivas para la misión del presente y del futuro. La inquietud pastoral de Mons. Dammert y su rigor intelectual le llevaron al estudio serio de la experiencia de la Iglesia en sus primeros siglos de presencia en América, con el fin de aportar luces para la Iglesia del presente.

 

En los años de Cajamarca publicó numerosos artículos sobre su Historia.

1974 "Cajamarca independiente. 13 de enero de 1821" 334 pp

1983 "Cajamarca durante la Guerra del Pacífico" 178 pp

1983 "La generación brillante egresada del Colegio Central de Artes y Ciencias de Cajamarca" 198 pp. Cabe destacar su biografía del que fuese obispo de requipa José Benedicto Torres Romero (1814-80)

1989 "Semana Santa en Cajamarca" Obispado de Cajamarca, 40 pp

 

Capítulo aparte merecen sus colaboraciones en revistas pastorales, especialmente PÁGINAS Y SIGNOS. En esta revista editada por el Instituto Bartolomé de las Casas Mons. Dammert escribe de modo ininterrumpido e incluso tenía su espacio, denominado "La columna de Monseñor Dammert".

El Obispo Germán Schmitz. Signos,(11): 4, Dic-1990

El Perú está en una encrucijada no se tendrá éxito sin el apoyo del pueblo. Signos,(1): 8-9, Jul-1991.

Dispuestos a salvar vidas. Signos,(21): 5, Jun-1991.

1991. Porque Asumieron la Causa de la Justicia Han Sido Asesinados. SIGNOS,(4): 8-10, Setiembre 1991.

1991.El Maestro Noé Zevallos. SIGNOS,(11): 6-7, Diciembre

1991 Mensaje de instalación al Consejo por la Paz Discurso de mons. Dammert presiente de la Conferencia Episcopal peruana. SIGNOS,(7): 6-9, Octubre.

1992.Hoy más que nunca debemos unirnos Carta de Monseñor José Dammert por las vícitmas de Miraflores. SIGNOS,(2): 7, Agosto 1992.

1992. Equidad, condición necesaria Extractos de la Homilía en la Catedral de Cajamarca el 28/7/1992. SIGNOS,(2): 4-5, Agosto

La primera columna de Monseñor en Signos, en marzo de 1995, llevó por título  Construir la Paz, justo cuando se iban a cumplir 15 años del asesinato de un pastor también apasionado y comprometido con su pueblo salvadoreño, nos referimos a Monseñor Oscar Romero. La paz y la justicia fueron dos pilares en su vida, como lo fue su vocación religiosa y su amplio conocimiento de la historia y la cultura peruana y universal. Su última columna que fue escrita en octubre del año 2000 y en ella reflexionó sobre la devoción al Señor de los Milagros.

 

El Perú del futuro Responsabilidad de hoy. Páginas,(110): 114-116, Ago-1991.

Homilía de Monseñor José Dammert Bellido. Páginas,(110): 102-105, Ago-1991.

Acerca de la regionalización. Páginas,(100): 9-15, Dic-1990.

Decenio Rondero. Páginas,(98): 25-33, Ago-1989.

Los concilios limenses y la evangelización de los indios. PAGINAS,(80-90): 49-55, Abril 1988.

Don Manuel Larraín y América Latina en el Concilio Vaticano II. PAGINAS,(80): 30-33, Diciembre 1986.

Los Laicos en Medellín. PAGINAS,(58): 34, Diciembre 1983.

Proclamación del Evangelio. Páginas,(83): 9-11, May-1987.

Monseñor José Dammert25 años en Cajamarca. Páginas,(84): 24-25, Jul-1987.

Homilía en la celebración de 25 años como Obispo de Cajamarca. Páginas,(85): 32-34, Ago-1987.

A propósito del paro policial Venció la cordura. PAGINAS,(84): 18-19, Julio 1987.

500 años de Evangelización en América Latina. PAGINAS,(86): 4-9 y 13, Setiembre 1987.

 

Porque asumieron la causa de la justicia han sido asesinados Mensaje. Páginas,(111): 104-106, Oct-1991.

Albano, buen pastor de Sicuani. PAGINAS,(123): 79-80, Octubre 1993.

1992 El Maestro Noé ZevallosLima, 1° de Diciembre 1992. PAGINAS,(113): 57-58, Febrero.

 

En distintas revistas:

Rondas Campesinas Reglamento Incalificable. Paz,(7): 14-19, Marzo/Mayo 1988.

Rondas campesinas son la mejor instancia democrática del Perú. Noticias Aliadas,(9): 5, Mar-1989.

Crónica de Medellín. Medellín,(58-59): 18-20, Jun-Set-1989.

«Las relaciones de la Iglesia con el Estado» (en colaboración con José Dammert Bellido y José Luis Idígoras), en Revista de Derecho y Ciencias Políticas (Lima), 43\1‑3, enero‑diciembre 1979, pp. 43‑46.

No vamos a reemplazar al Estado. Testimonio,(41): 16-17, May-1991.

La Teología de la Liberación sigue totalmente vigente. Pastoral Popular,(207): 29-30, Abr-1991.

El Nuevo Código en una Diócesis Andina. CONCILIUM,(205): 445-452, Mayo 1986.

La inculturación también vale para los jóvenes. SPES,(78-79): 13-17, Agos/Dic 1992.

Perú Monseñor José Dammert 25 años Obispo de Cajamarca. Servir,(20): 1-8, Ago-1987.

Monseñor José Dammert Bellido25 años Obispo de Cajamarca. Socialismo y Participación,(38): 119-122, Jun-1987.

Monseñor Dammert25 años Obispo de Cajamarca. Servir,(20): 1-8, Ago-1987.

DAMMERT BELLIDO, José; KOENIGSKNECHT, Alberto; D'ALTEROCHE, Francisco; QUINN W., Albano. Carta al Presidente de la República. Pastoral Andina,(53): 35-37, Enero 1986.

1994 Medellín y los laicos. Evocación con motivo del 26 aniversario de la II Conferencia del CELAM. VIDA NUEVA,(1959): 16-17, Setiembre 1994.

1994 Los Obispos y la Iglesia del Sur AndinoComentario a la señal de cada momento Documentos de los Obispos del Sur Andino 1964-1969. ALLPANCHIS,(43/44-11): 561-567, Enero/Diciembre 1994.

1995 Una Ley cotnra la Etica. IDEELE,(77): 13-14, Julio 1995.

1995. Monseñor José Dammert Bellido Enseñar con la palabra y el ejemplo. CUESTION DE ESTADO,(16): 33-37

1995. Pobreza, Etica y Eficacia. CUADERNOS DE ESPIRITUALIDAD,(70): 61-64, Abril-Junio

1995 La Mayoría del Episcopado lo asumió. VIDA NUEVALA ACTUALIDAD VIVA DE LA IGLESIA,(2019): 53, Diciembre.

1998 GUTIERREZ, Gustavo; AMES COBIAN, Rolando; CRESPO, Luis Fernando; GOMEZ DE SOUZA, Luis Alberto; DAMMERT, José; MOYANO, Margarita; CASTILLO, Javier; ZEGARRA, Felipe. 30 años de Medellín: Vigencia y novedad. PAGINAS,(152): 6-79, Agosto.

1997. DAMMERT BELLIDO, JOSE; GUTIERREZ, GUSTAVO; CASTILLO, CARLOS; GARCIA, JOAQUIN; DIAZ MATEOS, MANUEL; UGARTECHE, OSCAR; MORENO, FRANCISCO. . PAGINAS,(145): , Junio

1995. CUESTION DE ESTADO,(16): , Setiembre.

2003. Knecht, Willi. Monseñor José Dammert Bellido: el buen  pastor de una " iglesia de poncho y sombrero''. CHRISTUS ,(735): 29-33, mar.-abr.

 

El pasado 11-septiembre y con la esperanza de la gozosa Resurrección, la Conferencia Episcopal Peruana comunicó su fallecimiento a la edad de 91 años. La Iglesia en Cajamarca siempre le recordará por su enorme aporte a la Iglesia y su lucha por la reconciliación en la población. Asimismo, los fieles no olvidaran su sencillez, su docencia universitaria y sobre todo su cercanía con la población. En reconocimiento a su gran labor pastoral, la Conferencia Episcopal Peruana, le otorgó en dos oportunidades la Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo. El primer reconocimiento le fue entregado en enero de 2002, en el marco de la 81ª Asamblea Plenaria del Episcopado, como reconocimiento a su gran servicio a la Iglesia en el Perú.

El segundo reconocimiento le fue entregado en enero de este año, en el marco de la 91ª Asamblea Plenaria del Episcopado Peruano, con motivo de conmemorarse sus Bodas de Oro de Ordenación Episcopal. Sus restos mortales fueron velados en el Colegio de los Sagrados Corazones – La Recoleta y, tras la eucaristía de funeral, fueron trasladados al Cementerio Presbítero Maestro.

 



[1] Caben resaltar los estudios de Luis Mujica Bermúdez "Poncho y sombrero, alforja y bastón. La Iglesia en Cajamarca: 1962-92" IBC-ISET Juan XXIII-CEP, Lima 2005, 389 pp con abundante bibliografía y VVAA "Veinticinco años al servicio de la Iglesia (Selección de textos de Mons. José Dammert) CEP, Lima 1983, 251 pp

Leer todo...

Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

José Antonio Benito Copyright © 2009 Gadget Blog is Designed by Ipietoon y adaptado por ANGEL SANTA MARIA R. Sponsored by Online Business Journal