miércoles, 15 de agosto de 2018

Virgen Desatanudos en la Universidad Católica San José de Lima

¡Qué gusto da ver a toda la familia de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima-Universidad Católica San José congregarse en torno a la Madre del Cielo en su fiesta de la Asunción! Autoridades, alumnos, profesores, administrativos, todos. 

Esta mañana, miércoles 15 de agosto, el Rector de  la Universidad Católica San José , Padre Carlos Rosell de Almeida, develó y bendijo la imagen de la Virgen Desatanudos en un logrado mosaico de los talleres de Iturry en el campus universitario. 

Nuestro Rector, fiel a su sentido del humor y ternura mariana, nos animó a acudir a Ella, especialmente cuando vengan nudos como en los exámenes o en situaciones fuertes de la vida. (Entre paréntesis debemos recordar su espléndido librito acerca de la devoción a esta advocación mariana tan querida para el Papa Francisco http://jabenito.blogspot.com/2015/04/maria-desatanudos-del-p-carlos-rosell.html)

El Dr. Francisco Bobadilla, vicerrector de nuestra Casa de Estudios, embelesado con el bello mosaico de Santa María me comentaba la cabal coincidencia del icono con las lecturas bíblicas de la Misa de hoy, particularmente las tomadas del Apocalipsis. 

La canción "Virgen Morenita" animada por Lisset y "Salve, María" apoyada por el Coro, un avemaría y una lectura mariana comentada por el P. Carlos formaron el sencillo pero entrañable programa de homenaje que marca un hito histórico para nuestra alma mater. 

De esta Fiesta de la Asunción de María al Cielo, ha dicho el Papa Francisco: "La asunción al cielo, en alma y en cuerpo, es un privilegio divino dado a la Santa Madre de Dios por su particular unión con Jesús. Se trata de una unión corporal y espiritual, iniciada desde la Anunciación y madurada en toda la vida de María a través de su participación singular al misterio del Hijo".

Agradezco a Rocío Angulo sus fotos y datos


Leer todo...

Memorias de un exorcista. José Antonio Fortea, MR Ediciones, Madrid, 2ª ed. 2009, 351 pp

Memorias de un exorcista. José Antonio Fortea, MR Ediciones, Madrid, 2ª ed. 2009, 351 pp


Nunca olvidaré el único encuentro personal mantenido con el P. José Antonio Fortea. Sucedió en el aeropuerto Jorge Chaves de Lima. Nos desplazamos desde PAX TV –Monterrico- y tras cruzar la gigantesca y caótica metrópoli llegamos cuando apenas le quedaban cinco minutos para ingresar a la sala de espera. Con una beatífica sonrisa y paz imperturbable –en medio de insoportables ruidos y  cientos de pasajeros- el famoso exorcista que días antes había atiborrados escenarios nos concedía –generoso- la entrevista, aun a expensas de quedarse en tierra. Y más, como faltaban unos minutos, paseamos por los pasillos con su maleta rodante, yo con mi grabadora y él obsequioso contestando a todas mis preguntas ("mi Obispo me ha dado permiso para entrevistas, así que pregunte", claro que pregunté) para el programa de Radio María sobre "sacerdotes siempre". Le regalé un librito y recuerdo que me dijo: "Muchas gracias pero no voy a tener tiempo de leerlo pues estoy culminando mi tesis". 

http://jabenito.blogspot.com/2012/06/padre-jose-antonio-fortea-bendice-al.html

He leído varios de los libros y artículos, escuchado alguna de sus charlas, y la verdad que comencé a leer las memorias con la mejor disposición. Me las he leído de un tirón y he quedado en volver a leerlas. Da gusto enfrascarse con este libro de 351 páginas tan auténticas, tan bellas, tan humanas, tan bien escritas. El Señor le ha dotado de una vida apasionante, original, en la que ha irrumpido la gracia de modo cierto, en una tarde concreta, y la ha convertido en el Amor de sus amores.

Muchísimas gracias por dedicarnos este testamento adelantado. Dios se lo pague con una vida tan feliz y evangélica, compartiendo todo lo que Él le ha regalado y usted ha ido logrando con miles de lecturas, ratos de oración, tanta ironía y buen humor, dejándonos ganas de vivir a tope la vida y hasta ser santos, como Dios quiere, en este siglo XXI, tan global y tan moderno, pero sin perder lo bueno y bello de la tradición.

 Resumen de la editorial

 Este apasionante libro es el resultado de una vida no menos apasionante. Sus páginas rezuman la sorprendente cantidad de vivencias de alguien que ha sentido el cielo y el infierno. Ha crecido en una pequeña localidad provinciana y ha recorrido las más grandes urbes de la civilización. Ha visto con tristeza el interior de las favelas brasileñas más paupérrimas y también sus pies han pisado las suaves moquetas blancas de poderosísimas casas. Alguien de una cultura enciclopédica al servicio de la Iglesia en uno de los campos más extraños que pueden existir: el de la demonología. Se trasluce en la obra un hombre renacentista al que le encargaron hacer una tesis sobre el exorcismo, y cómo esa tesis le cambió la vida. Su libro es una inmersión en el mundo de la Iglesia, en el mundo real del clero. Lejos de las obras de ficción, que nos presentan una imagen artificial del ambiente eclesiástico, sus memorias están plagadas de los infinitos detalles que ha ido anotando en su cuaderno de recuerdos. Todo lo cual hace de sus Memorias una obra veraz y bellísima. Con independencia de las creencias de cada uno, la obra supone la inmersión del lector en la mente y las vivencias de un intelectual al que los caminos de la vida le llevaron al sacerdocio.

El padre José Antonio Fortea se ha convertido en uno de los más brillantes exorcistas del mundo, es considerado uno de los mejores demonólogos del momento.


Leer todo...

martes, 14 de agosto de 2018

UN RATITO CON LOS SANTOS - TOMO II (De la J a la M ) LA ALEGRÍA DE LOS AMIGOS DE DIOS P. CARLOS ROSELL DE ALMEIDA

UN RATITO CON LOS SANTOS - TOMO II (De la J a la M )

LA ALEGRÍA DE LOS AMIGOS DE DIOS

P. CARLOS ROSELL DE ALMEIDA

224 PÁGINAS, 8.0 x 12.0 cm

 

Paulinas, Lima, 2018



Cuenta el autor que su "intención no es otra que difundir la vida de algunos santos para que no solo conozcamos sus vidas, sino para que tomemos conciencia de que no hay mayor felicidad que vivir con Dios. Debido a que era imposible referirme a todos, en este libro les presento una serie de santos por orden alfabético. Este es el segundo tomo de la colección (De la J hasta la M) y pronto el tercer tomo (De la N hasta la Z)".

http://ftpcl.edu.pe/rector-presentara-un-ratito-con-los-santos-tomo-ii-en-la-fil/

P. Carlos Rosell De Almeida, rector de la Universidad Católica San José y de la Facultad de Teología Pontificia y Civil de Lima, presentó  su libro "Un ratito con los santos- Tomo II", en la 23 Feria Internacional del Libro, 2018, acompañado del popular periodista RPP, Ricardo Gómez, quien comparte cada domingo el esperado programa "Domingo es fiesta" a las 10 a.m.

La verdad que cuando uno toma en sus manos el librito, de bolsillo, siente lo mismito que cuando le dan un alfajor, un caramelito, lo acaricia con afecto y se lo come con gusto y regusto. Lo abra por donde lo abra, siempre aparece la bondad del santo, narrada con la simpatía incontenible de la gracia del P. Carlos que nos hace gozar y, sobre todo, nos deja con las ganas de saborearlo viviendo como él, siendo santo como el Santo.

Este volumen se lo lleva casi todo la "J", 20: Jerónimo, Joaquín-Ana, José (Cupertino, Gabriel-Brochero, Josefina Bakkita,  Josemaría), Juan (Bautista, Bosco, De Dios, De la Cruz, Diego, Eudes, Macías, María Vianney, Pablo II, XXIII, Juana Francisca de Chantal, Tadeo)

1 para la K, Kateri

9 para la L, Laura Montoya, Leopoldo de Mandic, Lorenzo, Lucas, Lucía, Luis (Gonzaga, María de Monfort, Rey de Francia, Luisa de Marillac)

13 para la M:  Manuel González, Margarita María de Alacoque, María, María Eufrasia, Magdalena, Mazarello, Marianita de Quito, Marcos, Marta, Martín de Porres, Mateo, Maximiliano Kolbe, Mónica

En total 43, subdivididos en tres cómodos y atractivos apartados, para no empachar, para degustar, reflexionar, orar…y meditar en el corazón para llevarlo a la acción.

Les comparto el inicio de "San Joaquín y Santa Ana": Aquí les dejo algunas definiciones graciosas de lo que es una abuelita según varios niños. Una abuelita es como una mamá, pero con dentadura postiza. Una abuelita es como una mamá pero que no regaña. Una abuelita es como una mamá que sólo sabe engreír. Una abuelita es como una pasa, está arrugadita, pero es dulce. Lo cierto es que las abuelas son siempre dulces con sus nietos. Y Jesús, Nuestro Señor, tuvo una abuelita. Fue Santa Ana" (pp.12-13. Los abuelitos de Jesús; Piadosos; La labor de los abuelitos.

Felicitaciones, P. Carlos, gracias Paulinas, por este servicio tan pastoral para la gente que apenas tiene tiempo, que apenas lee, pero que seguro que va a llevárselo en el bolsillo o lo deja en mesita como pan de cada día. Sí, estos "ratito" son para pasar un RATAZO



Leer todo...

lunes, 6 de agosto de 2018

LA RELIGIOSIDAD COMO FACTOR DE DESARROLLO INTEGRAL EN EL PERÚ:

 

LA RELIGIOSIDAD COMO FACTOR DE DESARROLLO INTEGRAL EN EL PERÚ: De Toro Muerto a Ezequiel Ataucusi

 

José Antonio Benito, Universidad Católica San José-UCSS,

Lima, 8 agosto 2018. joseantoniobenito@gmail.com

 

Con motivo del Bicentenario de la Independencia del Perú, en el 2021, se hace necesaria una reflexión acerca de la identidad nacional, de los elementos que la han forjado, de la realidad presente y de lo que se avizora en el futuro más inmediato. Me centro en lo que considero una de las claves para comprender la milenaria trayectoria del Perú, su religiosidad. En este Congreso de Historia tenía pensado hablar de diversos temas vinculados con mis investigaciones, incluso exponer un tema monográfico fruto de mi último año dedicado a CIRCA y al P. Pozzo en Arequipa. Hace unos días se me propuso el tema que les voy a exponer y que como ven no sólo se refiere al rol de la Iglesia sino al fenómeno religioso en la historia del Perú.

Antes de entrar en el desarrollo de mí ponencia bastaría citar diversos hechos para constatar la importancia del hecho religioso en el Perú: Varias de las ponencias en este mismo congreso estudian diferentes aspectos de la religiosidad a través del arte, la antropología…incluso una mesa se dedica a la historia de la Iglesia. Con motivo de la visita del Papa Francisco el presente año 2018, al igual que cuando nos visitó el Papa Juan Pablo II se han dado las mayores concentraciones demográficas de la historia para una actividad pública.

Partimos del hecho de que desde la civilización más antigua del Perú –la de Caral- con 4000 años de antigüedad la religiosidad ha sido un factor decisivo en la vida de los peruanos, en todo su territorio, en todas sus culturas, en todas las etapas de su dilatado arco cronológico. Según la edición estadística de Datum Internacional de El Comercio en "La Encuesta del Milenio: Religión" (Lima 19 marzo 2000), "el Perú es el país donde más se cree en un Dios (80%), reafirmando así una tradición católica que no ha perdido vigencia" (p.5). En el censo de 2007 la mayor parte de la población peruana se identifica como católica, con un 81.3%. Asimismo, para la encuesta elaborada por Vox Populi, de la Faculta de Teología Pontificia y Civil de Lima, de este año, el cristianismo es la fe del 94% de los peruanos, del cual el 80% es católico y el 79% opina que si los valores religiosos estuvieran más presentes en los gobiernos del país, los peruanos estuviéramos mejor.

Más allá de estas cifras, hay que constatar datos evidentes como la gigantesca procesión del Señor de los Milagros, y tantas expresiones de religiosidad popular (devoción a la cruz, Virgen María, los santos, la Eucaristía), numerosas órdenes religiosas y nuevos movimientos eclesiales, la topografía de todo el Perú sembrada de nombres cristianos, personas, instituciones... nos evidencian que, incluso mucho antes de la presencia cristiana, el Perú ha tenido un sentido profundamente religioso en las creencias y en las costumbres. 

 

SUMARIO

 

1.               PUNTO DE PARTIDA. TE DEUM POR EL PERÚ

2.                ACTUALIDAD Y SENTIDO RELIGIOSO DE LA HISTORIA

3.                LA RELIGIÓN COMO FACTOR DE DESARROLLO INTEGRAL

4.                RELIGIÓN PRE HISPÁNICA

5.                DEL PATRONATO REGIO AL CONCORDATO

6.                APORTES DE LA IGLESIA CATÓLICA

7.                EL MESIANISMO ANDINO

8.                EL PARTICULAR CASO DE AREQUIPA

9.                OTRAS RELIGIONES. NUEVOS MOVIMIENTOS RELIGIOSOS

10.             CONCLUSIÓN: VIGENCIA DE UNA TRAYECTORIA

 


Leer todo...

jueves, 26 de julio de 2018

Corrupción, democracia y ciudadanía en el mes de la Patria del Perú

Amigos:

Con mi felicitación por FIESTAS PATRIAS les comparto este actual artículo de un amigo y colega de la UCSJ

Felices fiestas patrias

JAB


Corrupción, democracia y ciudadanía en el mes de la Patria

Marco Jiménez, docente de Filosofía UCSJ

En la segunda mitad de siglo XIX de la historia del Perú, durante el gobierno de Mariano Ignacio Prado Ochoa se repetía con temor –por evitar ser arrestado– el refrán popular: "Este jabón lava pero nunca sacará la mancha". Podría decirse que esta frase sintetiza, emblemáticamente, la actitud tolerante de las autoridades gubernamentales peruanas respecto –no al tema– sino a los actos reales, cotidianos, innumerables y hasta soberanos de corrupción en nuestro país, sea en la capital como en las provincias.

Esta tolerancia indebida –que ha eclipsado valores y virtudes fundamentales– con el tiempo ha llevado a que la corrupción exija asimismo carta de ciudadanía, es decir, a la creación de ciertos medios legales que hagan posible su libre tránsito y a la adquisición de pseudoderechos sin deberes, validando, de este modo, su democratización. Y esto es así porque ha llegado, en esta época, a su mayoría de edad, y desea autonomía, no leyes que la restrinja. En eso es autoritaria. Pero esta es la máscara de la corrupción porque su verdadero rostro es el de una enfermedad moral y mortífera para la vida democrática, que se clona como una célula cancerígena, nacida para fortificarse colectivamente hasta llegar a destruir un tipo de vida saludable: la fundada en los principios ciudadanos y democráticos de un Estado.

Cuando un gobierno es corrupto, aunque en su constitución y demás documentos e instituciones oficiales se profese democrática y a favor del bien común, en la práctica funda la corruptocracia. Y esta no puede darse si no es en gobiernos formalmente constituidos, es como un buen parásito –tal como la taenia solium–: puede vivir por décadas en el organismo estatal y social, pues de ella se sirve para asegurar su calidad de vida: recurre a la legalidad, a la tecnología y a la publicidad formal para sus fines absolutamente perversos.

La corruptocracia es un tipo de gobierno nunca obsoleto, que tiene, sin duda, sus actores, mejor dicho, sus ciudadanos, cuya condición no se adquiere dentro de un sistema democrático, sino del mero lugar y ambiente en donde se vive, no hay edad para eso, ni profesión, ni oficio específico; basta haberse iniciado en cierto grupo de prácticas delictivas, calculadas, criminales y hasta cleptómanas. Y esto hace que los rostros de la corrupción (la enfermedad) tengan las más diversas formas y nombres: clientelismo, malversación de fondos, conflicto de interés, engaños demagógicos, abuso de poder, evasión de impuestos, lavado de dinero, difamación, trata de personas, narcotráfico, impunidad, etcétera. Y como toda enfermedad, la corrupción no respeta personas, y con ello tipos de gobiernos, partidos o agrupaciones políticas, económicas, culturales o religiosas; tampoco sociedades desarrolladas, en desarrollo, o menos, subdesarrolladas; ni ideologías capitalistas o comunistas; entre países ricos o pobres. Sin embargo, como ocurre con hombres, animales y plantas, la corrupción ataca a los gobiernos más vulnerables a nivel político, es decir, a los de menor fortaleza institucional, jurídica y, por supuesto, ética.

Una democracia infectada por la corrupción representa, por tanto, una forma de gobierno y una ciudadanía con anorexia ética. Todo lo cual me permite definir la corrupción como la incapacidad moral y reflexiva de perseverar en el bien y de resistir al mal. Efectivamente, cualquiera sea el tipo y expresiones de la corrupción, en cualquiera de las prácticas humanas, profesionales o no, religiosas o no, ciudadanas o no: se trata esencialmentede un fenómeno moral y de naturaleza antropológica, que revela asimismo la crisis de un tipo de racionalidad, la ética.

El problema ético de la corrupción en una sociedad democrática es que gatilla un régimen de desmoralización de la institucionalidad y de la legalidad en sus autoridades, creando una ciudadanía desconfiada sino asimismo corrupta. Porque quién es finalmente una autoridad política o civil, sino un ciudadano, y con frecuencia, un profesional, es decir, un abogado, un ingeniero, educador, arquitecto, empresario, entre otros. Y quién es un profesional del derecho, de la ingeniería, la educación, la arquitectura, de la administración empresarial, sino una persona humana; en este sentido no siempre su mejor ejemplar ni mejor ejemplo. Se trata, por tanto, del contexto de las malas prácticas profesionales en la vida ciudadana en sus diversas formas, protagonizadas por individuos maleables que representan e institucionalizan el mal de su codicia.

Lo dicho conduce a extrañarnos por lo sano y lo bueno ¿qué es de la honestidad ética e intelectual, de la pureza de las intenciones en el ejercicio profesional, hoy que se sabe de que existen cosas puras que dañan, como el agua embotellada, qué de la transparencia, pero sobre todo de la bondad de las pequeñas acciones en las prácticas no puras: en carreras creadas para el momento y con ciertos fines, que producen con su formación ciudadanos superficiales e indiferentes para cooperar en el bienestar de la ciudad y del Estado, en la salud, la economía, el medio ambiente y la erradicación de la pobreza? Salvándose –con dificultad­– algunas excepciones que puedan reconocerse, sabemos –como lucidamente declara Junot Díaz, el Premio Pulitzer de Literatura–, que "la universidad como institución ha dejado atrás los valores de la educación para sustituirlos por un modelo de negocios"[1]. Y este es el caso de más del ochenta por ciento de las universidades en el Perú, que han excluido –si no reducido y caricaturizado, en forma y fondo– las humanidades en sus planes de estudio, centrando la formación profesional en habilidades técnicas y operativas sin claros para asignaturas que reflexionen sobre la ética, la responsabilidad social corporativa, la ciudadanía, entre otros temas de central importancia social, económica y política.

En este contexto, "cada joven –añade Díaz– es un objetivo ambulante sobre el que las corporaciones se lanzan despiadadamente a fin de asegurarse que no les quede un solo momento libre. Para cada instante de ocio hay un artilugio de consumo al que son adictos. Los jóvenes son consumidores a quienes no se deja en paz un solo instante. ¿Cómo van a desarrollar la capacidad necesaria para disfrutar del arte con la tranquilidad que exige la contemplación estética cuando los están bombardeando con productos edulcorados de bajísimo valor nutritivo, entretenimiento basura?"[2].

Está claro que los agentes de moralidad no sólo deben ser las personas, las familias, sino las instituciones estatales como privadas, y hay suficientes razones para hacerlo, como urgentes acciones a realizar. Sin embargo, la reflexión ética tiene, en nuestro entorno, escasa tribuna académica y popular, y su significado se ha reducido a un conjunto de normas relativas o establecidas por el derecho. Para la vida ciudadana y democrática, ello no basta. Sostengo que importa recuperar en la ética el concepto de vida buena, que no excluye lo anterior. Aspirar a una sana bondad y dicha de la vida es fundamental en nuestra época. Si las instancias gubernamentales se propusieran eso, el mínimo legal se comprometería más con lo moral.

Y es que la corrupción daña a la persona humana, la devalúa reificándola hasta hacerla objeto de venta, manipulación y consumo. En consecuencia, la misma perversidad destruye a las instituciones convirtiendo el mal en instancia organizada, sistémica. Y eso, inexorablemente, produce desamparo moral, desconfianza gubernamental terminando en el miedo colectivo y la astenia social, que lo permite todo por el agotamiento de las fuerzas y la desesperanza. En una sociedad así, aún tiene relevante sentido preguntarse por la vida buena, por la felicidad de las naciones. En uno de sus audaces estudios, Eduard Punset, ha demostrado que una de las causas de la infelicidad en las sociedades complejas occidentales, es el ejercicio abyecto del poder político. Esta información es vital: si el poder corrupto en lo económico ya provoca un índice significativo de infelicidad, es mucho mayor en lo que respecta a las libertades políticas comparándose con el impacto emocional producido por una enfermedad grave o un divorcio[3].

Urge, por tanto, una alfabetización ética para la vida democrática y ciudadana. Urge recuperar –en nuestro país– esa básica bondad natural, como lo reconocía una ciudadana planetaria como Teresa de Calcuta: "Todos somos capaces de hacer el bien y hacer el mal. No hemos nacido como personas malvadas. Todo el mundo tiene en sí algo bueno. Unos esconden el bien, otros no le hacen caso, pero la bondad está en todos"[4]. No es pues, responsable ni democrático ocultar el bien, y si alguien es indiferente es que ya ha sido víctima de la corruptocracia o se ha sumado a ella en un tiempo en que se ha empezado a escribir sobre el cansancio de los buenos en la plenitud de los malos...



[1] El País Semanal, Entrevista a Junot Díaz, recuperado de https://elpais.com/elpais/2013/04/29/eps/1367237169_171617.html

[2] Id.

[3]  Cf. Punset, Eduard, El viaje a la felicidad, Barcelona, Ediciones Destino, 2011, p. 161.

[4] Cervera Barranco, Pablo (Comp.), 366 textos de Madre Teresa de Calcuta, Buenos Aires, San Pablo, 2014, p. 131.


Leer todo...

Video homenaje a Manolo

"¡Cómo no creer!. Señor de los Milagros

 

José Antonio Benito Copyright © 2009 Gadget Blog is Designed by Ipietoon y adaptado por ANGEL SANTA MARIA R. Sponsored by Online Business Journal